¡Y "Dele-Dele" con la evolución!

I.A.44 Super DL con marcas de la I Br Aé de principios de la década de 1960 (Ilustración: Christian “Billy” Zambruno).

Amparándonos en la hipótesis que hemos manejado en los posts precedentes, nos atrevemos a afirmar que la influencia de Tank se habría materializado también en ámbitos menos sofisticados del espectro tecnológico aeronáutico. Por ello, el proyecto I.A. 44 Super DL que él y su equipo concibieron entre 1953 y 1954 alcanzaría las etapas productiva y operativa en la segunda mitad de la década de 1950, cerrando así el camino a la adquisición del B45 Mentor de origen norteamericano. El proyecto encarnaba la evolución del I.Ae.22 DL dado que mantenía sus materiales y métodos de construcción en madera y tela; aunque los aplicaba a un diseño aerodinámico más moderno. De fuselaje semimonocasco construido en madera compensada y dotado de un tren de aterrizaje triciclo retráctil, el Super DL habría estado dotado de un motor radial I.A.R.-19CR El Indio de 650 hp y hélice tripala.

I.A.44 Super DL con marcas de la EAM de fines de la década de 1950 (Ilustración: Christian “Billy” Zambruno).

Destinado a reemplazar a su predecesor y al Prentice T.1 de origen británico, este biplaza en tándem habría operado desde la Escuela de Aviación Militar de Córdoba (curso de aviadores militares), la II Brigada Aérea de Paraná (observación y apoyo aeroterrestre) y I Brigada Aérea de El Palomar («refresher training» para aviadores militares destinados en puestos administrativos en la capital argentina). Por tratarse de un modelo construido en madera, sin embargo, su vida útil no habría excedido los 10 años y, a mediados de la década de 1960, debería haber sido reemplazado por un nuevo entrenador avanzado de construcción metálica. Nótese que sus competidores contemporáneos, el CA-25 Winjeel australiano, el Prentice T.1 británico y el T-34 Mentor norteamericano, fueron precisamente de construcción metálica y sobrevivieron más allá de la década de 1970.


Christian «Billy» Zambruno nació en Buenos Aires en 1987 y, al momento de participar en este proyecto, era estudiante de diseño gráfico. A muy temprana edad, descubrió que aviones y dibujo eran sus dos principales pasiones, motivo por el cual fusionó ambos en bocetos y montajes como los que ilustran este reportaje. Vale la pena destacar que esta es la primera vez que su trabajo se publica en un sitio web de Internet.


Para la elaboración de este artículo se consultaron las siguientes fuentes: «A-4P/C Skyhawk» (Cettolo, Marino, Mosquera & Núñez Padín, Serie FAA #2, 1997), «A-4Q Skyhawk» (J. Núñez Padín, Serie Aeronaval #1, 1993),«Aviación Naval Argentina» (S. Sequeira, C. Cal & C. Calatayud, Ediciones SS&CC, 1984), «Coche argentino: Todos los Autos Argentinos desde 1900» (J. L. Murgo y F. Álvarez, Buenos Aires, 2006), «El Aerocommander en la Fuerza Aérea Argentina» (V. Cettolo, LAW en Castellano Vol.3 No.3, 1988), «El Mosquito que quiso ser Águila» (C. Ay, A. Baldini & S. Bontti, Revista Pista 18 #6, Buenos Aires, 1997), «F-86F-30-NA Sabre» (Baldini, Cettolo, Marino, Mosquera & Núñez Padín, Serie FAA #6, 1999), «Ficha Técnica #47: Entrenadores (Parte 2)» (S. Hulaczuk & H. Vaccaro, Revista Aeroespacio #560, 2004), «HAL’s fighters… hope and hazard» (Revista Air International, 1976), «Historia de la industria aeronáutica argentina», (Francisco Halbritter, Biblioteca Nacional de Aeronáutica, 2004), «La Aviación en el Ejército Argentino» (E. Martín y O. Rodríguez, edición propia, 1991) y «Un punto de vista sobre IAME» (F. San Martín, inédito). Jorge Souto realizó aportes importantes durante la elaboración y revisión de este trabajo.


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