Mañana se acaba el mundo
El fenómeno informático del año 2000 llenó de expectativa al planeta. Se invirtió muchísimo dinero en todo el mundo para prevenir lo que seria el caos y el fin de la civilización contemporánea. El ámbito aeronáutico no estuvo exento, y también tuvo que hacer sus previsiones, trabajar e invertir. A fines de diciembre de 1999 la expectativa era máxima… pero el 1 de enero de 2000 nada pasó. Aun no nos había llegado la hora.