Hay muchas historias negras, de las que se habla en voz baja. Todos las conocen, pero nadie las cuenta en público. En el pasado anidó en los corazones argentinos durante muchos años la idea que Austral era un transportista poco seguro porque sus pilotos salían siempre, teóricamente presionados para cumplir el horario, mientras que Aerolíneas Argentinas era una empresa segura. Si aquello era cierto, algo debería haber quedado. Buscar ese algo fue la idea de esta investigación histórica, que encuentra algunos paralelismos con la actualidad de otras compañías en el Viejo Continente.