La trastienda del Graf Zeppelin
En 1934 el dirigible Graf Zeppelin vino a la Argentina por única vez, pero ese viaje se empezó a gestar en 1921 y fue un capítulo más de aquella guerra comercial que libraron franceses y alemanes por la conquista de la ruta del Atlántico Sur. Traer la aeronave más grande del mundo a nuestro país fue una tarea complicada, resuelta con precisión germana.