La reconfiguración de la conectividad europea
La conectividad aérea en Europa sigue siendo inferior a los niveles pre pandemia en medio de tensiones geopolíticas en partes de la región y cambios en el mercado aerocomercial europeo.
La conectividad aérea en Europa sigue siendo inferior a los niveles pre pandemia en medio de tensiones geopolíticas en partes de la región y cambios en el mercado aerocomercial europeo.
Más que un viaje a través del mundo, Pacific Skies fue el resultado de una colaboración de mucho tiempo, en concreto los últimos siete años entre varios países aliados, que concluyó exitosamente con el regreso de los aviadores españoles a la península y a sus bases respectivas.
Con el correr de los años el tráfico aumentó y, fundamentalmente, fue cambiando, con la creación de nuevas rutas que fueron definiendo otro tipo de pares de ciudades servidas, nuevos hubs y otro perfil de pasajeros. Es de esperar que esta evolución de lugar a más cambios de todo tipo que, inevitablemente, requerirán otra manera de gestionar los aeropuertos.
Los aeropuertos argentinos, que son una herramienta fundamental para el funcionamiento del país y estuvieron entre los primeros del mundo en ser privatizados, mejoraron muchísimo como resultado de este proceso, pero hoy enfrentan nuevos desafíos que requieren una redefinición de las reglas del juego.
Vender aviones soviéticos fuera de la Unión Soviética siempre fue una tarea más complicada que fácil. Independientemente de las virtudes o defectos de los productos, había que luchar con una realidad política internacional compleja, a lo que se sumaba la realidad de que este material estaba pensado para ser usado por operadores que tenían una cultura muy distinta de la occidental.
En 1978 la desregulación cambió drásticamente un sistema que había funcionado durante cuarenta años basado en considerar al transporte aéreo un servicio de utilidad pública, con importancia estratégica, social y económica que debía ser regulado por el Estado. Las consecuencias de esta liberalización fueron globales e hicieron caer las tarifas y aumentar el número de pasajeros de modo geométrico.
La Segunda Guerra Mundial partió el siglo en dos eras diferenciadas, y el transporte aéreo no podía estar ajeno a esto. Durante la contienda se produjeron cientos de miles de aviones, la tecnología aeronáutica progresó como nunca lo había hecho antes, se formaron los tripulantes necesarios para operarlos, se voló con aviones modernos en todo el mundo, para lo que se creó la indispensable infraestructura, y millones de personas, sobre todo norteamericanos, volaron por primera vez.
El primer interés concreto de las autoridades norteamericanas en relación con el transporte aéreo estuvo en el correo doméstico, pero pronto apareció la necesidad política y diplomática de tener servicios internacionales, que fue llevada adelante por la voluntad de un hombre que quiso crear un imperio aerocomercial a nivel mundial.
Estados Unidos llegó a tener el sistema de transporte aerocomercial más grande del mundo a partir un una cuidadosa planificación, comandada por el Correo, que no dudó en pagar sumas importantes a las empresas que formaron parte de ese proyecto.
Desde hace años, la región aparece recurrentemente en todos los foros de negocios como el lugar con más potencial de crecimiento. Pero esas eventuales posibilidades nunca se concretan, o al menos no en toda su extensión.