Mano a Mano: una crónica sobre la investigación de accidentes

Mano a Mano – Accidentes de aviación en primera persona (1914-2019). Autor: Augusto De Santis. Editor: Ciccus (Centro de Integración, Comunicación, Cultura y Sociedad). Formato: 15 x 22,5 cm. 224 páginas (tapas blandas) Impresión: blanco y negro.

La idea es interesante e inédita: contar la historia de la investigación de los accidentes de aviación en la Argentina a partir de la experiencia personal del autor en la JIAAC y, en particular, hacer una descripción sobre los importantes cambios que ha vivido ese trabajo en los últimos años. La obra se completa con la descripción de algunos accidentes históricos casi desde el inicio del vuelo en la Argentina.

Pero, en la medida en que la experiencia personal está presente en casi todo el libro, podría decirse que en gran medida estamos frente a un libro de memorias de Augusto De Santis, antes que ante uno de historia porque, aunque pretende ser un libro de historia, no puede escapar de la realidad de ser un libro escrito por uno de los protagonistas de un momento único, con todas o casi todas sus pasiones.

El trabajo es interesante, y logra su objetivo en la medida en que explica bien el sentido de lo que pasó en la teoría de la investigación de los accidentes en los últimos años y cómo eso repercutió en el trabajo de la Junta. También describe la función de la Justicia, que tiene otros objetivos y procedimientos, algo que la gente común por lo general no conoce y que es causa permanente de conflictos.

Pero también es desparejo. La primera parte, que se refiere a accidentes históricos ocurridos antes de la llegada de De Santis a la actividad, está estructurada con una metodología distinta del resto, algo posiblemente inevitable. También se nota disparidad entre la calidad de los datos a los que el autor pudo acceder como fuentes primarias (fundamentalmente los datos de la Junta) y los datos históricos, mucho menos precisos, que incluyen varias cosas que podrían encasillarse en el rubro emociones o relatos vinculados con los accidentes, algo siempre presente y que el investigador debería apartar.  Tiene una parte autorreferencial, y en la descripción de los hechos termina enredándose en la interna de la JIAAC, lo que queda plasmado en los funcionarios que nombra y, sobre todo, los que no nombra.

Pero, más allá de estas características, la experiencia es positiva, fundamentalmente porque estamos frente a un libro de una nueva generación dentro de la historiografía argentina, en el que se analiza no sólo la historia de una repartición, sino que se profundiza la evolución del pensamiento dentro de la misma como consecuencia de un proceso muy amplio de puesta al día de las ideas y los procedimientos que hacen al mejor cumplimiento de los objetivos de la institución.


 

Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo