
Las aerolíneas de bajo coste a menudo tienen mala fama entre los pasajeros que han tenido una experiencia negativa con ellas. Si bien es cierto que las cosas pueden salir mal de vez en cuando, la mayoría de las experiencias también pueden ser bastante agradables, especialmente cuando se considera que obtienes lo que pagas.
Tras décadas de consumir publicidad idílica sobre los viajes aéreos, generalmente promocionando las clases de primera y ejecutiva, el imaginario popular tiene una idea poco realista de lo que es un viaje en avión.
También determinados colectivos profesionales del ámbito aeronáutico, se dedicaron a denostar este modelo de negocio, atacándolo por el lado de la seguridad operacional.
A continuación enumeramos las razones por las que volar con una lowcost no es tan malo como parece.

El modelo de negocio lowcost es barato y accesible a un gran público
Las tarifas de las lowcost se encuentran entre las más baratas que se ofrecen en la industria del transporte aerocomercial. Si bien los días de las tarifas de un Euro quedaron atrás, todavía es posible volar en Europa por tan solo € 10.- el tramo con Ryanair. Sin embargo, mucho más común es encontrar tarifas desde menos de € 20.- el tramo con la misma empresa.
Si bien las tarifas generalmente aumentan más cerca de la fecha de viaje, eso política la tiene todas las compañías, a menudo es posible reservar vuelos por la mitad que las aerolíneas legacy. Esto ha democratizado los viajes aéreos y muchos pasajeros acceden a ellos cuando antes tenían dificultades para pagarlos.

Pagas por lo que realmente necesitas
Las aerolíneas de bajo coste no tienen lujos. Esto significa que no ofrecen algunas de las comodidades que tradicionalmente publicitan las aerolíneas de servicio completo. Publicidad en general engañosa ya que se basa en los servicios en clases business o first.
No incluir costes por servicios añadidos en el precio del billete básico, significa que los pasajeros que deseen servicios extra deben pagar por ellos. Sin embargo, por otro lado, puedes terminar ahorrando dinero. ¿No quieres una maleta facturada en la bodega del avión? No tienes que pagar por ella en el precio de tu pasaje.
Normalmente, y dependiendo de la empresa, las tarifas van desde su valor más barato (que ni siquiera incluye el equipaje de mano que no sea un pequeño artículo personal que quepa debajo del asiento de delante) hasta tarifas flexibles (que incluyen cambios de vuelo gratuitos, equipaje facturado, fast track, reserva de cualquier tipo de asiento, prioridad en el embarque, etc.).

Obtienes lo que pagas
Esta sería la contracara del punto anterior. Nunca recibirá un servicio de primera clase cuando gastas poco dinero en el pasaje aéreo. Obtienes lo que pagas cuando vuelas con una lowcost, pero mientras estés dispuesto a aceptar esto y a ajustar tus expectativas en consecuencia, la experiencia de viaje no será tan mala.
Si bien se puede preferir una experiencia más cómoda en vuelos más largos, para un vuelo promedio de unas dos horas, cualquier mortal puede soportar el servicio en estos vuelos relativamente cortos.

Habitualmente es una opción disponible
La mayoría de las aerolíneas tradicionales operan como aerolíneas radiales, lo que significa que todas sus operaciones se concentran en uno o dos centros principales. Por su parte, las lowcost se centra en operaciones punto a punto. Las compañías de bajo coste tiene muchas bases más pequeñas, que prestan servicio en más aeropuertos. Esto significa que si su aeropuerto local no tiene un servicio lowcost, es probable que uno cercano lo tenga.
El espacio para las piernas no está mal
Muchos afirmarán que el espacio para las piernas en las cabinas lowcost es menos que ideal. Sin embargo, cada avión cuenta con un espacio regulado para las piernas. Pero estas medidas las aplican las aerolíneas a conveniencia de sus políticas comerciales, sean lowcost o no. También existe la opción de elegir las filas de espacio adicional para las piernas para aquellos que estén dispuestos a pagar por la selección de asiento.

La puntualidad de las lowcost
Aunque es lo que todos los pasajeros esperamos, el llegar a tiempo , y salir a tiempo, es lo que buscan aprovechar las lowcost, ya que eso permite tener a sus aviones más tiempo en el aire, que es donde producen para la empresa. Cuantos más vuelos al día realice un avión, más veces venderá la aerolínea esos mismos asientos.
La puntualidad es la clave de la operatoria lowcost junto con las escalas cortas, cortísimas…

Flotas jóvenes
Las lowcost procuran operar flotas razonablemente jóvenes, con edades promedio inferiores a los 10 años. Los aviones más nuevos consumen menos combustible, producen menos emisiones y necesitan menos mantenimientos caros.
Todo esto es bueno para las aerolíneas y los pasajeros. Las compañías tienen costos generales más bajos, lo que significa que los precios de los pasajes para los viajeros pueden ser más bajos. También significa que los pasajeros son responsables de menos emisiones, algo que comienza a preocupar a los pasajeros del primer mundo.
Alto nivel de seguridad
Si bien se puede pensar que una aerolínea de bajo costo no gastaría tanto en seguridad, este no es el caso, ya que todas las empresas de transporte aéreo están sujetas a las mismas regulaciones.

Primeras conclusiones
La evolución del negocio del transporte aerocomercial ha terminado arrastrando a las líneas aéreas tradicionales a asumir muchas políticas comerciales de lowcost, por tanto la percepción del pasajero ha ido variando. El ejemplo del catering es notorio, ya que prácticamente en todos los vuelos intraeuropeos es de pago, sea la empresa lowcost o legacy.
En conclusión la experiencia del viajero ya no es tan distante como lo era hace una década atrás, lo que acaba favoreciendo la elección de servicios lowcost cuando estos están disponibles en el aeropuerto más cercano.

En nuestro siguiente capítulo expondremos las razones por las cuales puede ser un inconveniente elegir una lowcost para volar.