
Es lo mismo que pasó en las últimas convocatorias. Después de hablar durante todo el año, se llama a la Audiencia Pública para los ultimísimos días de diciembre, entre sidra y sidra.
Ésta es la primera vez que la ANAC ejerce su función de autoridad aeronáutica para organizar un acto de estas características. Hubiera sido bueno que convocara en su propia casa, donde tiene un salón de actos razonable, pero prefirió el tradicional microcine del Ministerio de Economía, que supone un incordio para todos los asistentes por las complejas medidas de seguridad que rigen en ese local.
La audiencia pública es un instituto tradicional de nuestra legislación aeronáutica, que está vigente desde 1957. En ella los solicitantes deben demostrar la necesidad, utilidad y conveniencia del servicio solicitado ante una junta de empleados públicos que luego emite un fallo que no es vinculante (ver Audiencia pública: Teoría, práctica y picaresca).
Contrariamente a lo que dicen los diarios, en la audiencia no se licita nada y no se adjudica nada. Es un punto de encuentro donde los que tienen algo que decir pueden decirlo frente a las autoridades, en este caso la junta, que aconseja a quienes deben emitir las concesiones y autorizaciones.
El reglamento de estos actos, que databa de 1993, acaba de ser modificado por una resolución del Ministerio de Transporte. La principal innovación es que ahora cualquiera podrá alegar en estas reuniones, facultad que antes estaba reservada a empresas competidoras, aunque últimamente no se cumplía estrictamente.
Este cambio abre algunas expectativas ¿Quiénes alegarán? Sin cumplir con los reglamentos, en los últimos tiempos se presentaron algunos sindicatos, organizaciones provinciales con intereses en el turismo y particulares. Pueden aparecer otros sectores, institucionalizados o no.
Otra inquietud es cuál será la actitud de las empresas establecidas, en este caso Aerolíneas/Austral y LAN-Argentina. La costumbre era que se opusieran a cualquier intromisión en sus rutas, pero han hablado tanto a favor de la competencia en los últimos tiempos que es poco probable que retomen este discurso tradicional.
Los peticionantes
Cinco empresas concurrirán a esta Audiencia Pública, dos son conocidas y están operando entre nosotros (American Jet y Andes), una también es conocida y opera, pero ha cambiado de propietario y de nombre en los últimos tiempos, por lo que no la conocemos tan bien (Macair/Avian), y las otras dos se han constituido en los últimos tiempos y no registran ningún antecedente en nuestro medio (Alas del Sur, FB Líneas Aéreas).

Los pares de ciudades
La definición de los pares de ciudades a servir en un pedido en el que se ejerce la dudosa facultad de alterar u omitir escalas es siempre una aproximación. De todos modos es posible hacer la cuenta a partir de lo que está escrito, lo que arroja que se pidieron un total de 66 pares internacionales y 127 domésticos.
Lo interesante es que hay muchas superposiciones y pedidos de rutas ya establecidas. La síntesis dice que del total de pares internacionales pedidos, 16 ya están servidos por Aerolíneas/Austral, y la mayoría del resto corresponde a rutas que parten del interior del país.
De los 127 pares de ciudades domésticas, 54 ya los opera Aerolíneas Argentinas y Avian (aunque lo hace con su nombre antiguo de Macair Jet). También se da aquí el caso de que la mayoría de las novedades están en los enlaces entre ciudades del interior. Esto sin contar las rutas de temporada.
Un detalle curioso es que el tramo Buenos Aires – Rosario, que ya es operado por Aerolíneas/Austral, es el único que figura en las cinco solicitudes que serán consideradas en la Audiencia.
Las escalas propuestas
En la Audiencia se considerarán pedidos que abarcan 80 escalas, 33 en el extranjero y 47 en el país. De este total, 19 internacionales y 39 domésticas son operadas en la actualidad por Aerolíneas/Austral, American Jet Andes y Macair/Avian.
Entre los aeropuertos internacionales que no están hoy en la red de Aerolíneas/Austral, hay nueve que alguna vez lo estuvieron, por lo que la innovación en este sentido alcanza a sólo cinco destinos (Cartagena, Cuzco, Maceió, Shanghai y Tarija). Donde hay novedades es en las rutas propiamente dichas, porque hay muchos tramos desde ciudades del interior a destinos extranjeros.
Dentro de las fronteras, se da una situación similar, ya que las ocho escalas que hoy no están siendo operadas alguna vez lo fueron, ya sea por Aerolíneas Argentinas, LADE, Laer o Macair. Donde hay grandes cambios es en la organización de los pares de ciudades servidas, un tema en el que, a partir de la gestión de Recalde, ha habido bastante innovación. Las intenciones de las empresas privadas parecen confirmar la tendencia.
Pero lo que queda muy claro es que nadie piensa en más ciudades servidas. A fines de los años noventa el avión llegaba a casi 80 ciudades argentinas. Hoy estamos lejos.

La historia nos dice que nunca ninguna empresa llegó a volar todas las rutas que pidió. Seguramente este caso no va a ser distinto.
Lo que muestran los pedidos son las tendencias supuestas del mercado y la voracidad de las empresas. También la historia muestra que las autoridades aeronáuticas han fallado al evaluar las capacidades técnicas y económicas a la hora de conceder. Ahora toda la organización del sector aerocomercial es distinta, por lo que esperamos con ansiedad que las cosas se hagan mejor.
Foto de portada: Por primera vez en su historia, la ANAC ha convocado a una Audiencia Pública para la consideración de solicitudes de autorización y concesión de servicios de transporte aéreo previsto en los Artículos 102 y 129 del Código Aeronáutico (foto Pablo Luciano Potenze).