
Un aniversario más del Bautismo de Fuego aconteció el pasado 1° de mayo de 2023. Cumpliéndose 41 años de aquel día en que aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina ejecutaron la primera acción de combate contra otro país en la guerra del Atlántico Sur.
Para tal ocasión se utilizaron tres IAI M-5 Dagger, que, desde el continente atacaron un conjunto de buques de guerra de la Royal Navy, los cuales se encontraban cañoneando posiciones argentinas en las cercanías de la capital de las islas.

La escuadrilla individualizada como Torno estaba integrada por su líder, el capitán Norberto Dimeglio, pilotando el C-432 y sus numerales, el primer teniente César Román en el C-407 y el teniente Gustavo Aguirre Faget con el C-412. Los mismos lograron atacar al destructor HMS Glamorgan (D19) y las fragatas HMS Arrow (F173) y HMS Alacrity (F174).
Los cazabombarderos integraban el II Escuadrón Aeromóvil “La Marinete” alojados en la Base Aérea Militar San Julián y pertenecían al Grupo 6 de Caza con asiento en la VI Brigada Aérea ubicada en Tandil.

Ceremonia central
Aunque en cada unidad de la Fuerza Aérea se realiza un acto recordatorio por el Bautismo de Fuego, fiel a la tradición, se lleva a cabo uno central. Este año para el XLI Aniversario, el lugar elegido fue la II Brigada Aérea con asiento en Paraná, provincia de Entre Ríos.
Hasta el lugar arribó a bordo del Learjet 60, T-10, el brigadier general Xavier Isaac, jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina. Al descender del avión fue recibido por una guardia de honor y el jefe de la base, comodoro Sergio Schmidt.

La ceremonia que se desarrolló en la plataforma de aeronaves, frente al mástil principal, fue presidida por el brigadier general, acompañado del almirante Julio Guardia, jefe del Estado Mayor General de la Armada Argentina y del secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Sergio Rossi. Allí se encontraba el personal militar formado junto a los homenajeados veteranos de guerra, la Agrupación Banderas, formada por pabellones nacionales de las unidades que participaron en la guerra y la Banda Militar de Música Brigadier General Antonio Parodi que con su interpretación del Himno dio comienzo al evento.
Luego, el capellán de la brigada, presbítero Luis Hetze pronunció una invocación religiosa, en la que imploró por los caídos en el conflicto y los veteranos.

El jefe de la División Relaciones Institucionales de la unidad, primer teniente Jesús Bornices, fue quien este año estuvo a cargo de declamar “la lista más sagrada”. Nombre que se le ha dado en la Fuerza a la nómina de los 55 muertos en combate.
Para honrarlos, la banda ejecutó un toque de silencio que finalizó con el pasaje de una escuadrilla con numeral ausente, compuesta por el OA-4AR Fightinghawk, C-901 del Grupo 5 de Caza y dos FAdeA IA-63 Pampa III Block 1, los C-703 y 706 del Grupo 6 de Caza.

En esta ocasión la Fuerza Aérea condecoró post mortem al comodoro VGM Hugo Maiorano, al brigadier VGM (R) Eduardo Bianco y al comodoro VGM (R) Raúl Maiorano, con la medalla Liderazgo en Combate. Al brigadier mayor VGM (R) Luis París, al capitán VGM (R) Eduardo Casado, al vicecomodoro VGM (R) Miguel Bonaz y al suboficial mayor VGM (R) Hugo Bornices, con la medalla Honor al Valor en Combate. Al alférez VGM (Rva) Carlos Quiroga y post mortem al alférez VGM Eduardo Meyer, con la medalla Servicio Distinguido.
Al no hacerse presente el gobernador de la provincia de Entre Ríos, Gustavo Bordet, ni el ministro de Defensa, Jorge Taiana, se leyeron misivas enviadas por ambos.

Hicieron uso de la palabra, el alférez VGM (Rva) Carlos Miranda, que, como piloto civil, durante el conflicto, prestó servicio en el Escuadrón Fénix, luego el comodoro VGM (R) Antonio Mauad, piloto de Canberra del Grupo 2 de Bombardeo, mientras se desarrollaba la guerra y finalmente el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina.
Cerró la ceremonia un desfile terrestre al son de la Marcha de las Malvinas, encabezado por el jefe del Grupo Base 2, vicecomodoro Mariano Gnesutta, con la bandera de guerra y una sección de personal militar de la II Brigada, seguidos por la Agrupación Banderas. Pero el grueso del desfile estuvo formado por representantes de las diferentes unidades que intervinieron en el conflicto. Así se pudo ver a veteranos del GOE (Grupo de Operaciones Especiales), de la Base Aérea Militar Cóndor, del Grupo 1 Aerofotográfico, del 2 de Bombardeo, del Escuadrón I del Grupo 4 de Caza, del 5 y 6 de Caza, del Grupo Aéreo 7 y del Escuadrón Fénix, entre otros.

Posterior a la ceremonia
Tras el acto, el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Isaac, brindó una conferencia de prensa, para detallar las novedades de la misma y se brindó un ágape a los homenajeados en el hangar del Grupo Técnico 2.
Allí se pudo tomar contacto con los veteranos compartir anécdotas e informarse del estado de aquellos que no ven tan a menudo.

Había una exhibición de algunos elementos de la sala histórica “brigadier Ricardo Solá Claret” de la Brigada, destacándose un fragmento del Learjet 35A, T-24, derribado el 7 de junio de 1982 y en el cual perdieron la vida el vicecomodoro Rodolfo De La Colina, el mayor Juan José Falconier, el capitán Marcelo Lotufo, el suboficial ayudante Francisco Luna y el suboficial auxiliar Guido Marizza. Estos se encontraban recordados con sus fotografías en la exposición, lo mismo que los caídos del Escuadrón I Canberra, el capitán Fernando Casado, el primer teniente Mario González y el teniente Eduardo de Ibáñez, pero en este caso, estaban acompañadas de sus antiguos cascos de vuelo.
Completaban la muestra, una presentación de material del Grupo 1 Comunicaciones Escuela.
En el agasajo se anunció una disposición de la Secretaría General del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, para gestionar la recategorización de la sala a museo.

El veterano de guerra, comodoro (R) Antonio Mauad, entregó para el futuro museo, al jefe de la II Brigada, las copias de los formularios de vuelos de los BAC Canberra, donde está registrada la actividad de los bombarderos, realizada entre el 1 de abril y el 20 de junio de 1982.
La proyección de videos institucionales de la campaña aérea en Malvinas, dio paso al corte de la torta de bautismo por parte del brigadier general Isaac, junto a los veteranos, suboficial mayor VGM (R) Hugo Herrera, brigadier general VGM (R) Carlos Rohde y el Comisario VGM Juan Arcidiacono.
Nuevamente unas palabras del jefe de la Fuerza Aérea, quien insto a levantar las copas para el brindis, cerraron la jornada.

Aeronaves presentes
Si bien no hubo aviones en exposición estática para la ceremonia, se pudieron observar agrupados en plataforma al Learjet 35A del, VR-24 del Escuadrón II, al Cessna A-182N Skylane, PG-377 y al Beech TC-12B Hurón, TC-119 del Escuadrón CEPAT.
Los que trasladaron desde Buenos Aires a autoridades, invitados y prensa, fueron el Lockheed C-130H Hercules, TC-64 “Estrecho San Carlos” del Escuadrón I, el Fokker F-28 Fellowship, TC-52 “1° de Mayo” del Escuadrón II, ambos de la I Brigada Aérea y el ya mencionado T-10 también perteneciente al Escuadrón II de la II Brigada.

En otra parte estaba aparcado el Learjet 35A, T-25, de la unidad anfitriona que luego contó con la compañía del Cessna A-182J Skylane, PG-344 de la Base Aérea Militar Resistencia.
Los Pampa, que habían arribado el sábado y que participaron del pasaje aéreo, hicieron combustible en lo que anteriormente era Primera Línea del Sistema de Armas Canberra y durante el ágape se pusieron en marcha los EMB-312A Tucano A-105 y A-122 de la III Brigada Aérea, para luego alzar vuelo.

Agradecimientos: Secretaría General de la Fuerza Aérea Argentina, al primer teniente Ignacio Correa y al suboficial mayor VGM (R) Hugo Herrera.