
La crisis de la aviación comercial desatada por el coronavirus cambió definitivamente a la industria del transporte aéreo. La era de los grandes cuatrimotores pareció tocar a su fin con el retiro anticipado de algunos A380 y numerosos B747, algunos de estos últimos los reportamos aquí (ver KLM, Qantas y Wamos Air), pero no fueron los únicos.
El Boeing 747, también conocido como “The Queen of Skies” (“La Reina de los Cielos”), comenzó su vida comercial hace más de 50 años. Desde entonces, el Boeing 747 ha transportado personas y mercancías alrededor del mundo. En la familia 747, como en muchas otras, existe la variante especializada “freighter” (carguero) y que se identifica geneicamente como B747F.

El sector de la carga aérea transporta mercancías valoradas en billones de dólares anualmente y el B747F juega un papel importante en el negocio del transporte de carga aérea. Con la crisis del coronavirus y otras interrupciones de las cadenas logísticas (como el bloqueo del canal de Suez a fines de marzo de 2021), este carguero de gran capacidad impulsa la capacidad de la flota de las empresas transportistas que lo vuelan y respalda las estrategia comercial de esas compañías en este momento de alta demanda.

Industria de carga aérea y el B747F
La economía mundial depende de la capacidad de ofrecer productos de alta calidad a precios competitivos a los consumidores de todo el mundo. Según la IATA, la carga aérea transporta mercancías por valor de más de US$ 6 billones, lo que representa aproximadamente el 35% del comercio mundial en valor.
El B747F tiene una gran ventaja sobre otros aviones cargueros, ya que el avión puede transportar artículos muy largos gracias a la puerta de proa. Además, la performance del avión lo hace un carguero inigualable y eclipsa a otros cuatrimotores.

La pandemia del COVID-19 interrumpió el funcionamiento habitual de la aviación, provocando una fuerte caída en el uso de aviones de pasajeros cuatrimotores de doble pasillo, categoría ocupada por las variantes Airbus A380, A340 y Boeing 747. Esto llevó a que la disponibilidad de espacio en las bodegas de esas aeronaves de pasajeros cayera drásticamente y que creciera la demanda por cargueros puros
Esta situación redundó en un notable incremento de los 747F operativos, con más aviones Jumbos cargueros ahora que antes de la pandemia. Entre tanto, la mayoría de otros aviones de cuatro motores fueron almacenados o dados de baja definitivamente.
Los operadores de carga aérea están experimentando una demanda sustancial de servicios de fuselaje ancho de larga distancia, tanto a corto como a largo plazo, con rendimientos económicos muy atractivos.

Los operadores de carga como Silk Way Airlines, Atlas Air, Air Bridge Cargo y Cargolux que vuelan el 747F se han convertido en las estrellas de los esfuerzos logísticos para apoyar a los sanitarios en todo el mundo.

La industria del transporte aéreo de mercancías carece de capacidad para transportar todos productos según la demanda actual, y la prevista, para los próximos meses. La monumental tarea de transportar vacunas y suministros médicos, hacen el problema aún más evidente. IATA lo resumió en septiembre de 2020 de la siguiente manera: “Con solo proporcionar una dosis única de la vacuna contra el COVID a 7.800 millones de personas, se llenarían 8.000 aviones de carga 747″.

A medida que el programa Boeing 747 llega a su fin (se cierre la línea de producción) y las aerolíneas de pasajeros continúen retirando el tipo de avión, las cargueras seguirán siendo las que operen el 747 durante muchos años. Pero esa demanda del sector carguero también está motorizando el negocio de las conversiones de aeronaves de pasajeros a versiones de carga.
Las aerolíneas de todo el mundo con aviones de fuselaje ancho están adaptando su red y estrategias de flota para evitar las prohibiciones de viajes producto de la pandemia, utilizando la capacidad de la flota para satisfacer las demandas de viajes y carga. Pero aquellas que dispongan de las versiones cargueras del legendario 747 contaran con ventaja para generar ingresos gracias al negocio de la carga aérea.

Fuentes consultadas: Aspire, Airfleets, Flight Radar y Planespotters.