Muchas veces he dicho que es imposible tener un transporte aéreo razonable si sus protagonistas directos, los trabajadores y sus patronales, están en una guerra total, por el motivo que sea, y lo más suave que se dicen mutuamente es mafiosos, parásitos, delincuentes y otras cosas por el estilo. La aviación comercial argentina está encerrada en esta trampa y, así, el diálogo es imposible.
Los resultados están a la vista, porque lo que a mediados del siglo pasado era una industria pujante y competitiva, con los modelos de aquella época, hoy ha sido superada por otros países, que han sabido adaptarse a los tiempos que corren y por eso tienen más empresas, más pasajeros, más trabajadores, y hacen mayores aportes a la economía de sus países. Es bastante evidente que el primer paso para progresar es deponer estas actitudes y plantear un diálogo, que va a ser largo y difícil.
En este viejo dilema, Cielos abiertos: venas abiertas, un libro que proviene claramente del sector sindical, muestra un indicio tenue de cambio. Podemos estar de acuerdo o no con su postura, pero a partir de su texto se puede iniciar una discusión con buenos modales, algo que hace un tiempo era impensable en el corrosivo ambiente aeronáutico.
Esto no significan que yo, personalmente, esté de acuerdo con todo lo que se dice. Es un libro escrito “en contra” de la política de Macri y de Milei desde la posición tradicional del sindicalismo argentino, y el resultado no es muy novedoso. También apunto que hablar de “venas abiertas” es una exageración porque el sistema aeronáutico argentino no se está desangrando, está funcionando y está creciendo.
Es fácil demostrar que la revolución de los aviones no logró sus grandes objetivos, pero eso podría hacerse sin chicanas, y aquí es donde la construcción del libro falla. Por ejemplo, reitera hasta el cansancio que desaparecieron Avian, Lan-Argentina, LASA, Norwegian, lo que considera una prueba irrefutable del fracaso del plan, pero no dice una palabra de la acción mancomunada de los sindicatos aeronáuticos para que esas empresas fracasaran, lo que incluyó todo tipo de golpes bajos. No es la única contradicción intelectual del trabajo.
Pero lo que yo veo como problema de fondo es que el libro no hace propuestas, se limita a criticar políticas que tuvieron mucho de criticable, señala que hay un movimiento que busca destruir a Aerolíneas Argentinas e Intercargo, pero no plantear ninguna necesidad de cambio.
Más allá de esto, creo que saludable que los protagonistas hagan aportes como éste al postergado debate que se debe la aviación argentina.
Ficha técnica
Título: Cielos abiertos:venas abiertas – Cómo Milei y Macri regalan la soberanía aerocomercial al capital extranjero. Autores Roberto Reinoso y Fabio Basteiro. Editorial: de la Comarca (tiene un logo en la tapa de la CTA Autónoma). 156 páginas, 140 x 210 mm. Especificaciones técnicas: Impresión interior en papel obra, sin ilustraciones. Precio aproximado (septiembre 2025) AR$ 20.000. Ventas en en la librería «Libremos», Santiago del Estero 995, CABA (instagram: @libremos). Abierto de lunes a viernes, de 09 a 19 horas
Coincido con el señor Ricardo Baez, basta de falso patriotismo como dice el caballero. Si a la oferta y demanda en el mercado aerocomercial. Hay escalas en el territorio argentino, donde solo llega la empresa estatal, y desde ya las tarifas son mas caras, y el servicio muchas veces deja mucho que desear.
Alguien deberia publicar un libro titulado “oferta y demanda” como piloto de linea aerea deje argentina en 2002 por la crisis economica, hoy la empresa privada paga mejores salarios que el estado por lo tanto sera un proceso transformador y el sistema terminara adaptandose, el falso patriotismo desaparece ante una oferta salarial superadora