
Organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, se realizó el pasado 13 de mayo el Seminario de Actualización en Temas de Derecho Aeronáutico sobre derribo de aeronaves civiles y política aérea argentina. Ofició de anfitiona la doctora Griselda Capaldo, los principales expositores fueron la doctora Ángela Marina Donato y el doctor Fernando Dozo. Fue invitado especial el Doctor Oscar Bogado Fleitas, profesor titular de derecho aeronáutico y espacial en la Universidad Nacional de Asunción.
La concurrencia, estimada en más de doscientas personas, exigió trasladar el acto que se había previsto para el salón azul, al aula magna de la institución. La mayoría de los concurrentes fueron estudiantes, destacándose una muy nutrida concurrencia de visitantes paraguayos.

La primera exposición, a cargo de Marina Donato, versó sobre lo que hoy es el tema relacionado con el derecho aeronáutico más discutido por los medios y el hombre común: La interceptación y derribo de aeronaves civiles.
La autora desarrolló el tema desde el punto de vista jurídico, analizando los antecedentes legales, los bienes jurídicos en juego (seguridad del estado, las personas y la aviación civil), definió los términos interceptación y derribo y analizó varios casos históricos, tras lo cual detalló la génesis de las legislaciones vigentes, y los procedimientos de cumplimiento obligatorio para la interceptación de una aeronave civil. No habló mucho de derribo, pero se oyeron algunos eufemismos.
Finalmente, y en el caso específico de la Argentina, fue muy clara sobre el rol inexcusable que le cabe a la Fuerza Aérea en estas cuestiones.

La segunda exposición también apuntaba a un tema polémico, más por omisión que por acción, porque no puede hablarse de “nuevos lineamientos de la política aérea argentina” en la medida en que la ley de política aerocomercial tiene, exactamente, 45 años. El expositor hizo referencia a esta y otras realidades que complican la actividad aerocomercial, y el centro de su discurso fueron las posibilidades que se abren a partir del cambio de gobierno pero, obviamente, no habló de realidades concretas y vigentes.

Por supuesto, hubo algunos debates y, seguidamente el visitante paraguayo agradeció las atenciones recibidas y, como broche de oro de una reunión que hasta este momento se había desarrollado dentro de los cánones tradicionales de la actividad académica hubo un final de gran calidez, porque invitó a subir al estrado al estudiante Oscar Rodríguez, quien cantó dos motivos tradicionales paraguayos acompañándose con la guitarra.

Colofón acerca del progreso
Vivimos en un mundo hiperconectado, y muchas veces nos jactamos de ello. Nos hemos acostumbrado a chats, foros y videoconferencias donde el saber, por medio de un intercambio de ideas global evoluciona como nunca antes lo había hecho. Reconozco las virtudes de esta nueva forma de la actividad académica y su potencial, pero creo que este tipo de actos, modestos si se quiere y con proyección limitada, tienen un valor agregado que últimamente se está perdiendo. Se trata, simplemente, de que quienes estuvimos allí pudimos tener un intercambio, mínimo, si se quiere, pero cara a cara.