
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires es un excelente lugar para conseguir libros raros o de distribución insuficiente. Hay que buscar, y eso es cansador, pero los stands de las provincias y las universidades son, en este sentido, referencias básicas.
Con este método encontré, en el stand de Santa Cruz, Desafíos que impulsaron la aviación, y tuve la oportunidad de conversar con su autor, Leonardo E. Wozniak, un piloto e ingeniero aeronáutico radicado en El Chaltén.
La obra presenta una tesis muy interesante que, en gran medida, pone en tela de juicio el desarrollo de la aviación que plantean los libros tradicionales. Según Wozniak, el gran impulsor del progreso de la aviación, en sus primeros años, no fue la Primera Guerra Mundial, sino los grandes premios que instauraron particulares y empresas para el desarrollo de la actividad, por lo menos en Europa.
Cada capítulo del libro reseña un premio, analiza el estado de la ciencia aeronáutica antes del mismo y muestra cómo el dinero ofrecido sirvió para que se lograran cosas que, poco tiempo atrás, eran impensables. El primero, en 1900, fue el vuelo en dirigible con el que Santos Dumont logró rodear la torre Eiffel, que le valió 100.000 francos, y que fue seguido por premios para aviones que volaran, sucesivamente, veinticinco y cien metros, seguidos, casi inmediatamente, por un circuito cerrado de un kilómetro y el cruce del Canal de la Mancha, de 42 kilómetros, que fue logrado por Louis Blériot en 1908. Siguen otros, incluso en la Argentina.
El libro está escrito de modo didáctico y simple, pero es muy concreto en ir marcando progresos tecnológicos que van apareciendo en esos años que fueron fundamentales para poder lograr vencer los obstáculos planteados por los premios.
La tesis del autor seguramente es discutible y, quizás, no sea universal, pero es claramente aplicable a la aviación europea y, curiosamente, a la Argentina, de la que da algunos ejemplos.
En síntesis, un libro de lectura recomendable para los interesados en desentrañar el espíritu de aquellos primeros años de algo tan revolucionario como la aviación.