Espacio Iberia en Buenos Aires

En un mundo como el aerocomercial, en el que las empresas han decidido reducir sus relaciones con los pasajeros al mínimo, convirtiendo lo que debería ser un diálogo en un intercambio de mensajes con robots mejor o peor aparejados, es un detalle positivo de decisión de Iberia de crear un espacio de intercambio humanizado para mostrar las posibilidades de la experiencia que esperan a sus pasajeros.

La actividad es itinerante. En  Buenos Aires funciona durante abril en Florida y Perón, una esquina donde alguna vez estuvo Gath & Cháves, una de las tiendas por secciones más importantes de la ciudad y está abierta para todo el público, aunque algunas actividades que se desarrollan son con previa acreditación, sin cargo.

El local, que es amplio, está muy bien decorado, con diversos espacios para el desarrollo de actividades. Los colores predominantes son los de los aviones de Iberia, blanco y rojo, sin el amarillo. Hay muchísimo personal de atención al público, lo que refuerza la idea del contacto.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Uno de los principales puntos de atención es una maqueta de gran tamaño de un A350 con el nombre de Teresa Helbig, la diseñadora de los uniformes actuales de la compañía.

Como todo el mundo sabe, y los publicistas de Iberia también, el mayor atractivo directo que puede ofrecer una línea aérea a sus pasajeros es la comida, que siempre será evaluada como una cuestión prioritaria por todos. En este sentido los visitantes tienen la oportunidad de probar la oferta de los vuelos de la compañía sentados en las diversas butacas instaladas en los aviones. Un excelente modo de atraer a los viajeros.

Asientos y comida en «business»(foto: Pablo Luciano Potenze).

Pero esta posibilidad no termina aquí, porque el verdadero “plato fuerte” del encuentro, que se realiza en un salón especial, son diversas experiencias de la gastronomía española, tales como cata de vinos, cata de jamón, cata de tapas españolas y “showcooking” (¿por qué el nombre en inglés en el país de Cervantes?) que es una demostración en vivo de las técnicas de preparación de los menús de a bordo.

Asientos y comida en «economy»(foto: Pablo Luciano Potenze).

Para participar de todas estas experiencias es necesario hacer una reserva previa en la página Espacio Iberia.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Pero las experiencias posibles no se limitan a la comida. Hay un pequeño simulador simplificado, donde los asistentes pueden sentir la sensación del cockpit de un avión que no es de Iberia, porque tiene un volante partido similar al de las máquinas antiguas, muy distinto al sidestick que tienen los modernos Airbus. Probablemente pocos visitantes se den cuenta de esto, pero es llamativo para un ojo experto.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Quizás la parte más linda de la experiencia —que es una verdadera experiencia para quien la protagoniza— es la relacionada con los vestuarios que usaron los tripulantes de Iberia a lo largo de la historia. En primer lugar hay un grupo de maniquíes que muestran la ropa.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Pero la parte más personal es que los visitantes pueden elegir cualquier modelo en una serie de percheros organizados cronológicamente, pasar a un cambiador y vestirse como tripulantes.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Y el final de fiesta es la posibilidad de tomarse una foto en un entorno de galería de espejos con los diversos aviones que constituyeron la flota de Iberia.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

Por último, los infaltables, información sobre los servicios, un sector de merchandising de objetos relacionados con la compañía, sorteos de pasajes, algunas charlas y hasta la transmisión del partido Sevilla FC vs. Atlético de Madrid. También hubo alguna actividad académica para la prensa.

Mientras tanto, en la ciudad de Buenos Aires

Iberia buscó empatizar con el público argentino realizando un elegante espacio de comunicación en la calle Florida, una de las más históricas de Buenos Aires, a 10.000 kilómetros de su base en Madrid. El resultado es evidentemente satisfactorio.

Pero a doscientos metros de allí, Aerolíneas Argentinas tiene la principal agencia de su red mundial, que alguna vez conocida como el “edificio del viajero” y en tiempos más cercanos fue distinguida por el diseño de la remodelación edilicia realizada por el estudio de arquitectura de Clorindo Testa. Hoy, lo que debería ser un símbolo de la pujanza de la “línea de bandera” de los argentinos da lástima, sucia y rodeada de rejas oxidadas.

(foto: Pablo Luciano Potenze).

 

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