Patrocinado por el gobierno regional de Valparaiso y la municipalidad de Los Andes, el Club Aéreo de Los Andes realizó un festival aéreo en el fin de semana del 5 y 6 de octubre de 2013. Aeronáuticamente hablando, el evento fue parte de un fin de semana muy activo en la zona central de Chile ya que coincidió con vuelos populares en los aeródromos de Curacaví (80 km. al Sudeste) y «La Victoria de Chacabuco» (27 Km. al Sur, véase «Vuelos populares en Chacabuco recaudan fondos para beneficencia»).
La organización anfitriona puso en orden de vuelo los Cessna 172s CC-KAD, CC-PJL y CC-PKQ y el Cessna 206 CC-KAJ. Otros residentes observados durante el fin de semana incluían las siguientes aeronaves de Rafael Reyes Ltda.: PA-36 Pawnee Braves CC-CVQ (muestra estática) y CC-CFR, mas un Cessna 188 no identificado (los últimos dos estaban estacionados en la base que esta empresa de fumigación posee en el aeródromo andino).
Provenientes de otros aeródromos, los visitantes incluían los siguientes ejemplares: American Champion Decathlon CC-KSQ (Club Aéreo de Santiago, efectuó demostraciones acrobática), Cessna 150s CC-KFA (Club Aéreo de San Felipe) y CC-KWR (Club de Planeadores de Vitacura), Cessna 172s CC-ADH (Club Aéreo de Santiago), CC-CGV, CC-CIT y CC-KNB (CLub Aéreo de San Antonio), Cessna 182 CC-AHM (Club Aéreo de Personal de Carabineros), PA-22 Colt CC-PAG, PA-32 Saratoga CC-NEA (Club Aéreo de Calama, c/n 32R-8529011 verificado), PA-28 Cherokee CC-PPQ más uno de matrícula no determinada, Rans RV-8 CC-PXG (montado localmente por Fernando Abasolo Santibañez) y T-34 Mentors CC-KST (c/n CG19 verificado) más uno no identificado (ambos del Club Aéreo Santiago).
Designado oficialmente como el «Segundo Festival Aéreo y Vuelos Populares de Los Andes», el evento tuvo lugar en el aeródromo «San Rafael» (SCAN), sede de la institución ubicada a un lado del antiguo camino internacional hacia Mendoza y en los suburbios semirurales al Noreste de Los Andes (70 Km. al Norte de Santiago). Las entradas valían US $ 2 y el estacionamiento (¡justo bajo la aproximación a pista 23!) también costaba US $ 2. Estos ligeros cargos de acceso permitían que los visitantes accedieran a una pequeña muestra de interés general, presenciar las actividades de vuelo, observar varias aeronaves en exposición estática y, por US $ 18, eventualmente adquirir un pase en los cuatriplazas que participaban de los vuelos populares. Éstos tenía lugar en bloques de cuatro aeronaves que decolaban secuencialmente por la pista 23, volaban hacia el Sudeste hasta el Santuario de Auco, luego al Noreste hacia el contorno de Los Andes y posteriormente al Noroeste sobre San Esteban para entrar en final sobre el Río Aconcagua.
Si bien no presentó aeronaves en el festival, la Fuerza Aérea de Chile hizo acto de presencia con una presentación de misiles antiaéreos Mistral (tanto montados en trípodos como en vehículos) provenientes de la Base Aérea de Quintero y un stand del Servicio Aéreo de Rescate en el hangar del club aéreo. También participaron modelistas radiocontrol del «Club Cóndores del Aconcagua», artesanos y comerciantes locales y una empresa familiar de catering que vendía sandwiches, empanadas chilenas, choripanes y bebidas no alcohólicas. Según Sergio Díaz W., piloto miembro del aeroclub y coordinador de embarques durante el show, se vendieron 1.200 entradas individuales y 540 pases de vuelo a lo largo del fin de semana. La recaudación del festival, por su parte, será aplicada a «la adquisición de otro avión modelo Cessna 172SP».
Bibliografía: R. W. Simpson: Airlife’s General Aviation (Airlife Publishing, Inglaterra, 1995). Fuentes consultadas en Internet: Club Aéreo de Los Andes (oficial), DGAC Chile (oficial), ModoCharlie y Virtualiners (blog de Carlos Valle). Reconocimiento: Guillermo Acerbi colaboró en la elaboración de este informe.