La Argentina según IATA

La IATA, una organización que nuclea prácticamente a todas las aerolíneas del mundo, dio su visión de la Argentina en el Aviation Day local, del año pasado.

La IATA

La IATA funciona actualmente como una cámara de las aerolíneas, y en gran sentido lo es, aunque a lo largo de su historia ha cumplido distintas funciones. Como ocurre con los organismos internacionales de este tipo, emite recomendaciones que nadie tiene obligación de cumplir pero que luego son aceptadas por casi todos. Su primera misión, en tiempos en los que la mayoría de las empresas eran estatales fue establecer las tarifas internacionales, algo en lo que los estados no querían aparecer pegados y prefirieron dejar en manos de un tercero que parecía un simple ente comercial, pero que estaba controlado por la política internacional.

Pero su acción no terminó aquí, porque a partir de un régimen de tarifas uniformes organizó un sistema por el cual cualquier aerolínea IATA podía emitir pasajes de otra, lo que permitía que los pasajeros organizaran viajes complejos en todo el mundo con un único boleto, para lo cual creó un clearing house, una entidad adonde iban a parar todos los cupones de los boletos aéreos para hacer los pagos y compensaciones emergentes del sistema. Fue un claro precursor de los actuales sistemas de alianzas y códigos compartidos, que se fue adaptando a las particularidades del mercado.

La torre de la Bolsa de Comercio de Montreal (izq.) donde funcionan actualmente las oficinas centrales de IATA y el edificio donde están las oficinas de IATA en Buenos Aires (imágenes Wikipedia y PLP).

En el universo aerocomercial tuvo un enemigo, único pero poderoso, que fueron los Estados Unidos, que siempre estuvieron en contra de este sistema de fijación de tarifas, aunque en su tráfico doméstico el CAB (Civil Aeronautics Board) reguló rutas y tarifas a su arbitrio hasta 1978.

En la década de 1970, a partir de la aparición masiva de los charters en el Atlántico Norte, la influencia de la IATA fue decayendo y ya no pudo fijar tarifas unánimes. No obstante esto, es una institución importante que defiende los intereses de sus socios dondequiera que sea y fomenta el crecimiento del negocio en todo el mundo. En los últimos años la hemos visto actuar en la Argentina en cuestiones de monopolios, tarifas calidad de los servicios terrestres, apertura del mercado y otros.

La visión de la Argentina de IATA

Cuando hablo de visión de la Argentina me refiero a un trabajo que busca mostrar a lectores de otras latitudes cómo es este país, en algunos casos con algún interés comercial o político. A lo largo de la historia ha habido muchos escritos de este tipo, algunos hechos por viajeros —sobre todo ingleses— y otros de producción local, a veces pensadas para interesar a inversores o turistas, otras veces, por amor a la tierra.

En este caso resulta claro que IATA buscó poner el foco en las posibilidades del país en el negocio aeronáutico, Lo que hizo por medio de cuatro hojas con información diversa, pero con clara orientación.

La primera hoja, titulada Beneficios de la aviación y el turismo en Argentina muestra, a través de gráficos y tablas, el valor que tiene el negocio aerocomercial en el país, lo que incluye la contribución del sector al PIB y la generación de empleo, la evolución de los diversos sectores del negocio (ocio, visitas familiares y negocios), los gastos por pasajero, las rutas y la oferta.

Se presta especial atención a las características del tráfico con los países del continente, se muestra la recuperación del tráfico después de la pandemia y hay un pronóstico de crecimiento del tráfico entre 2019 y 2033 que, en su versión más optimista, lo ubica en un 100%.

La segunda hoja, siguiendo la línea de la anterior, destaca la contribución de los viajes a la economía argentina. Nuevamente comienza por el aporte al PIB, subraya que el 43,4% de los turistas que ingresan al país lo hacen por vía aérea, y analiza la procedencia y los destinos del turismo receptivo del país. No hace ninguna referencia al turismo interno.

La tercera hoja detalla los recursos naturales de la Argentina (litio, gas, petróleo y nada más) y recalca que la industria aérea conecta las cuencas regionales de gas y petróleo y posibilita la continuidad del negocio, con datos sobre producción y empleo.

Y la última hoja está totalmente dedicada al mercado de los arándanos, destacando las particularidades de su exportación, los empleos generados y los principales mercados adonde se transporta esta fruta. No dice nada de su fuerte estacionalidad.

Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas realizó la exposición de presentación del Aviation Day sobre la base de este material.

A la hora de sacar conclusiones, resulta evidente que la visión que planteó la IATA en su mayor acto realizado en el país a lo largo de los últimos ocho años fue, por lo menos, incompleta, por no decir sesgada, una solución de compromiso, con temas que están en toda la bibliografía, pero sin ningún aporte novedoso y con varios faltantes. Por ejemplo, sobre el potencial agropecuario del local, que genera mucho más que el negocio puntual de la exportación de arándanos.

Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas, durante el último Aviation Day Argentina (imagen PLP).

Adicionalmente, la Argentina está inmersa en un proceso de actualización de su legislación aeronáutica sin precedentes en los últimos setenta años, que generará cambios importantes en su devenir aeronáutico y hubiera justificado una visión de la IATA, pero no encontramos una palabra sobre el tema.

Para más información sobre el evento original ver Aviation Day Argentina 2024.


 

Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo