
Todos los libros de historia de la aviación dedican algún lugar a Leonardo Da Vinci (1452-1519), probablemente el primer científico que investigó el mecanismo del vuelo y diseñó diversos artificios para navegar por el aire.
El genio de Leonardo fue mucho más allá de la ingeniería aeronáutica. De hecho incursionó en todas las ramas de esta disciplina y también en las artes visuales, el teatro y hasta la literatura. Fue, valga la redundancia, un verdadero hombre del renacimiento.
En 2013, la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) aprobó un conjunto de proyectos para promover el intercambio y el diálogo entre las ciencias físico matemáticas y las humanidades, las artes y las ciencias sociales, y así fue que un grupo interdisciplinario de historiadores, historiadores del arte, bibliotecarios, restauradores, arquitectos, pintores, físicos y músicos exploró la obra de Leonardo y plasmó su trabajo en una exposición en la que se exhibieron, fundamentalmente, maquetas de sus proyectos, que habían llegado hasta nosotros solamente a través de dibujos.
La muestra abarca muchas disciplinas, desde las conocidas pinturas y su técnica, hasta la arquitectura, y varios dispositivos mecánicos.

El capítulo aeronáutico incluye un modelo de planeador, un paracaídas y la “hélice aérea”, más conocido como antecesor del helicóptero.
El primero, visto con ojos modernos, es muy parecido a las alas delta actuales. Es sabido que las primeras máquinas voladoras diseñadas por Leonardo imitaban a los pájaros utilizando alas batientes, pero las dificultades mecánicas de estos diseños lo llevaron a proponer este tipo de aparatos de alas fijas.

El paracaídas, con un velamen de forma piramidal, tenía un dispositivo que le permitía al operador regular el tamaño del agujero que había en el vértice de la pirámide, variando así la velocidad de caída.

Por último hay dos reconstrucciones del tornillo aéreo, quizás el diseño aerodinámico más divulgado de Leonardo, una de ellas con la adición de un poco conocido dispositivo para impulsar el ingenio.

Todos estos artefactos, en su momento, no pasaron de ser dibujos. Se desconoce si el autor llegó a probarlos, por lo que podemos calificarlos de aproximaciones al tema que no volaron, pero también hay un dispositivo que permitió que alguien volara, aunque de modo ficticio. Leonardo actuó en el ámbito teatral, como escenógrafo y director escénico. Entre sus creaciones más exitosas en su momento estuvo un dispositivo que permitía —mediante un sistema de palanca y contrapeso— representar una ficción de vuelo.

Esta interesante exposición estuvo abierta al público en el campus de la Universidad a principios de abril, pero quienes quieran entrar en contacto con el material exhibido se informó que parte del mismo será exhibido en la próxima Feria del Libro, a realizarse en el predio de La Rural de Buenos Aires, entre el 23 de abril y el 11 de mayo de 2015.