Los programas de viajero frecuente tradicionalmente han funcionado para que los pasajeros acumulen millas o puntos, y luego redimir esos beneficios para obtener diversos servicios relacionados con los viajes y las aerolíneas. Las alianzas de aerolíneas vinieron a ampliar el concepto permitiendo a los viajeros acumular beneficios entre compañías de la misma alianza.
Sin embargo, esto no funciona así con las aerolíneas de bajo costo, cuyo único enfoque es ofrecer la tarifa más barata y la venta de servicios auxiliares como el embarque prioritario, o el equipaje facturado. Pero eso ha comenzado a cambiar en los últimos años, con las lowcost intentando crear su propia versión de los programas de lealtad.
Pero, a medida que se reducen las tarifas y la competencia entre las lowcosts y las legacy se vuelve más reñida, también se reducen las diferencias entre ellas. Es allí donde las lowcost han redescubierto que recompensar la lealtad del pasajero es crucial para mantener una base de clientes recurrentes y para mantener la competitividad. Sin embargo, las lowcost son las lowcost, y no dan puntada sin hilo…
Un modelo basado en la suscripción
Las lowcosts descubrieron que también pueden ir un paso más allá con los programas de viajeros frecuentes y maximizar beneficios a través de estos. Es aquí donde pasamos de una herramienta de marketing y un negocio anexo, a un sistema de venta de suscripciones.
En Europa, Ryanair se ha opuesto históricamente a cualquier cosa similar a un programa de fidelización. Sin embargo, desde que easyJet ha anunciado y puesto en marcha su programa, la irlandesa también está en ello.

Wizz Air, el líder de los programas de fidelización de las lowcosts
Si Ryanair y easyJet se están metiendo en el modelo de suscripción en la búsqueda de fidelizar viajeros, Wizz Air se ha lanzado de cabeza con su Wizz Discount Club. Como su nombre indica, el programa ofrece 10 € de descuento en todos los billetes de avión y 5 € en cualquier equipaje despachado adquirido. También cuesta mucho menos que sus otros grandes competidores europeos, solo € 39,99 por un año individualmente o € 79,99 para un grupo de cinco.
Sin embargo, no es tan completo como el programa de easyJet, y el suscriptor no dispone de beneficios como equipaje de mano en cabina, o cambios sin cargos. Este programa es sólo un descuento en efectivo. Esto tiene sentido para los viajeros que solo viajan con una mochila, pero carece de él para las familias que necesitan despachar al menos una maleta grande.
Wizz Air también ofrece un Privilege Pass, que proporciona exactamente lo que le falta al Discount Club, selección de asientos (todas las filas), embarque prioritario y equipaje de mano de tamaño estándar a bordo. Sin embargo, todo esto cuesta 249 €/año.
Los “beneficios” de easyJet
El programa de easyJet se conoce como easyJet Plus y cuesta €249 al año. Barato no es. A cambio, el pasajero obtendrá:
- Selección de asiento gratis en cualquier lugar del avión,
- Embarque prioritario gratis,
- Equipaje facturado y de mano.
- Fast track
- Lista de espera en el mismo día (los cambios se realizan tres horas antes de la salida).
- Compensación si el precio de tu billete baja en el futuro, la aerolínea le dará la diferencia en crédito de vuelo.

Una interesante oferta para los viajeros frecuentes, ya que los servicios anteriores costarían mucho más si se compran individualmente para cada vuelo.
La británica easyJet también tiene un esquema llamado Flight Club, y la suscripción se realiza a través de la invitación de easyJet. Requiere de los pasajeros que: tomen 20 vuelos con la aerolínea en un año, o gasten € 1.800 (o equivalente en otras monedas), o tomen diez vuelos cada año durante la última década para calificar. Complicado y además toca esperar que la compañía haga la invitación.
- Pero además de los beneficios anteriores, en teoría, es posible obtener:
- Cambios de fecha gratis
- Cambios de nombre gratis cinco veces al año (es decir, transferencia del boleto).
- Acceso anticipado a las ventas y nuevos horarios.
- Incluso obtendrá una garantía de igualación de precios con otras compañías dentro de las 48 horas posteriores a su reserva, con un reembolso de la diferencia y el 10% de la diferencia como cupón.
¿Ryanair contrataca?
El competidor Ryanair también presentó su programa Ryanair Choice en 2019 con beneficios similares al precio de €199. Si bien no tendrá acceso a los mejores asientos de forma gratuita, equipaje facturado o cambios el mismo día, el operador ofrece acceso anticipado a las ventas.

Solo hay un problema: el programa aún no existe en 2023. Ryanair dijo inicialmente que todavía estaba planeando el esquema en marzo de 2020, un año después de anunciarlo, y la pandemia parece haberlo detenido todo. Por ahora, no hay un cronograma de si, o cuándo, se lanzará de la versión de Ryanair.
¡El sur también existe!
En Argentina, las lowcosts Flybondi y JetSmart disponen de esquemas de suscripciones basadas en la misma idea. Aunque los beneficios para el viajero son escasos.
El Club Flybondi es una membresía anual para volar a cualquiera de los destinos nacionales de la lowcost argentina y brinda descuentos especiales sobre tarifas no promocionales (no se aclara exactamente qué porcentaje de descuento se obtiene) y puede aplicarse a dos adultos y dos menores (grupo familiar). En marzo de 2023 esta fútil membresía cuesta AR$ 3500,-.

JetSmart ofrece un programa más completo y que funciona en Argentina y Chile. Existen dos opciones: individual (AR$ 4.500,-/año) y grupal hasta 5 personas (AR$ 9.000,-/año). Básicamente sirve para lo mismo que el Discount Club de Wizz Air, y permite:
- Ahorrar CLP 5.000,- / AR$ 900,- / US$ 7,- por billete y tramo (pero para tarifas superiores a CLP 15.000,- / AR$ 3.000,- / US$ 25,-).
- Ahorrar CLP 1000,- / AR$ 160,- S / US$ 1,- en equipaje.
- Acceso a promociones especiales.
¿Otro cuento chino de las lowcosts?
No se debe olvidar que existen lowcosts con modelos alternativos al de la suscripción. Uno de esos casos es la española Vueling, que dispone de un programa tradicional y que permite compartir los puntos (Avios en este caso) con British Airways o Iberia, ambas también del grupo IAG.
Tras repasar los ejemplos de más arriba, queda claro que para sacar ventaja de la suscripción hay que volar mucho, y no son comparables a los programas de las aerolíneas tradicionales.
Sin duda, Wizz Air tiene la oferta más amplia entre las aerolíneas económicas europeas con sus dos programas. Pero como pasajeros hay que olvidarse de las ventajas como el acceso al salón VIP, el canje de millas y todo lo demás que conocemos de los programas de fidelización que ofrecen las legacy.