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Top Gun Mendoza 1962… cuando los mejores cazadores de América competían en Las Lajas

Aunque hoy en día parezca increíble o imposible, Argentina fue protagonista de varias “batallas aéreas” de la Guerra Fría y creemos importante recordar que, antes de establecerse tal como relata la saga fílmica, el concepto de “Top Gun” fue ensayado en nuestro país y por nuestra aviación militar durante la década de 1960.

En los principales puestos del podio, definitivamente, están las misiones de combate de la aviación militar argentina y, en particular de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) de quienes, con certeza, los Top Guns del mundo han sabido extraer enseñanzas de incalculable valor.


Meteors
En la inmediata posguerra, con las relaciones con los EE.UU. en su peor momento, los Gloster Meteor F.4 monopolizaron el poderío de la aviación de caza hasta que, en la década del ’60, se dio un salto cualitativo que rompió esa hegemonía. En la foto briefing del teniente Carlos Alberto Speranza y los primeros tenientes Héctor Oscar Panzardi, Alexis de Nogaetz, Juan Carlos Gabarret y Juan Manuel Baigorria, del Grupo 3 de Caza Bombardeo (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Sin ir tan lejos, hay un momento que elegimos como muy representativo del concepto real de “Arma Superior” o “Top Gun”, término que puede aplicarse a los participantes del Concurso Interamericano de Tiro que se organizó en el marco de las Bodas de Oro de la FAA en el año 1962, sobre todo a los argentinos, y ya veremos porqué.

Luego de que las relaciones con los EE.UU. vieran su nivel más bajo durante los años ’40s y la inmediata posguerra, hacia mediados/fines de la década del cincuenta ya estaban francamente repuestas.


Oficiales estadounidenses y argentinos saludándose durante una visita a la IV Brigada Aérea de miembros de la Misión Aérea de los Estados Unidos. Los primeros años de la década del ´60 marcaron el punto más alto en las relaciones bilaterales (foto: USAF Mission to Argentina).

Esto terminó favoreciendo las tratativas y la posterior incorporación de veintiocho aviones de caza North American F-86 Sabre, proceso que empezó en 1958 y culminó a fines de 1960.

Pilotos y personal técnico de la FAA estuvieron instruyéndose y adaptándose en escuelas de la Fuerza Aérea de los EE.UU. (USAF); con entrenamiento en idioma en Lackland AFB (San Antonio, Texas), en la escuela de electrónica en Kessler AFB (Biloxi, Mississippi); mientras que la transición a los jets la completaron en Craig AFB (Selma, Alabama), recibiendo entrenamiento avanzado de tiro en Williams AFB (Maricopa County, Arizona).


Chequeos
El capitán Augusto J. Hugues y el 1er teniente Roberto F. Camblor tomando notas mientras un instructor de la USAF realiza chequeos en uno de los F-86F de la FAA que será parte del primer ferry. Detrás de ellos una línea de aviones aún en proceso de “upgrade” (foto: USAF Stewart AFB).

Todo esto se vio enriquecido por un plus muy importante ya que la USAF aportó los mejores instructores.

Sin embargo, la cereza del postre estuvo representada por un verdadero Top Gun, un “as” de la Guerra de Corea, el mayor Manuel “Pete” Fernández que, siendo de ascendencia cubana, hizo del proceso una labor muy amigable.


Maj. Fernández
El “as” de la Guerra de Corea, mayor USAF Manuel John Fernández, de ascendencia cubana, participó activamente en toda la instrumentación y puesta en servicio de los F-86F Sabre que se incorporaron a la FAA. Fue uno más del grupo de oficiales del CB1 y su estadía en el país desde mediados de 1960 hasta 1963, cuando se retiró de la USAF, dejó un legado de sincera amistad y simpatía (foto: USAF Mission to Argentina).

Fernández fue una figura de alto valor durante la guerra de Corea: Su gran habilidad lo llevó a contar con 14 ½ derribos de jets MiG en apenas nueve meses e hizo que los altos mandos decidieran alejarlo de los combates enviándolo a los EE.UU. para que transmitiera sus experiencias como Instructor Superior de Vuelo en Midland, Texas.

No sólo oficiaría de instructor de los pilotos argentinos durante la estadía en el Norte, también integraría el primer vuelo ferry a los mandos de uno de los Sabre de la FAA y participaría activamente en la adecuada y rápida puesta a punto de todo el sistema F-86, donde sus aportes como veterano de guerra con tantos derribos en su haber fueron invaluables.


Ferry
Pilotos que integrarían el primer vuelo ferry de F-86F-30 Sabre de la FAA: De pie comodoro Jorge M. Martinez Zubiría; comandante Hugo R. Marcilese; capitán Augusto J. Hughes; 1er. teniente Nelsis N. Rodoni; 1er. teniente José A. Gutiérrez; 1er. teniente Héctor R. Luoni; capitán César A. De La Colina; capitán David E. Giosa y 1er. teniente Carlos A. De Blasis. En cuclillas comandante Eduardo Correa Arce; 1er. teniente Aníbal A. Laborda; capitán Jorge A. Van Thienen; 1er. teniente Roberto F. Camblor y mayor USAF Manuel J. Fernández (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Todos estos antecedentes, a los que se sumaba la implementación de la Escuadrilla Acrobática Cruz del Sur a fines de 1961, y la participación en unos pocos ejercicios en campos tácticos como el de Pampa de Olaén, iba brindándole a los pilotos de Mendoza, una experiencia práctica cualitativa.

El Concurso Interamericano de Tiro comenzó a gestarse a principios de 1962 por parte de la Comisión Organizadora de los Festejos de las Bodas de Oro de la Fuerza Aérea, teniendo que estar todo listo con bastante celeridad ya que el comienzo de este estaba previsto para el mes de julio.


Cruz del Sur
La Escuadrilla Cruz del Sur aprestándose para efectuar una de sus tantas exhibiciones en 1962. Sus primeros integrantes fueron: jefe, vicecomodoro Mones Ruiz; solista, vicecomodoro Marcilese; n°2, 1er. teniente Viola; n°3 (farol), capitán De La Colina; n°4, 1er. teniente Correa Cuenca. Como piloto de reserva revistaba el capitán Luoni. Completaba el staff el jefe técnico, vicecomodoro Cimadevilla; oficial de RR.PP., 1er. teniente Martínez Viademonte; presentador, 1er. teniente Diana, y en coordinación, el 1er. teniente Sánchez (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Durante el año anterior, y a pesar de que los F-86 vieron mucha actividad de vuelo, despliegues y participación en el Operativo “Olaén”, lo moderno del material y cierta lentitud en la afluencia de repuestos provocó algunos inconvenientes en su mantenimiento.

Afortunadamente, técnicos de North American y personal de la USAF destinados en Mendoza colaboraron para salir rápidamente de esta situación que reducía, drásticamente, la cantidad de aviones en línea de vuelo.


Andes mendocinos
Escuadrilla en vuelo sobre los Andes mendocinos. Este tipo de actividad se efectuó periódicamente junto a despliegues operativos o ejercicios de combate (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

Todos los inconvenientes y retrasos fueron superados por el personal técnico de la IV Brigada Aérea (IV Brig. Aé.) con el comodoro Ricardo Favre como jefe.

Su destacada actuación liderando los trabajos de puesta a punto de los modernos F-86F, que requirieron la implementación de nuevos sistemas de organización, ameritó una distinción por parte de la Misión Aeronáutica de los EE.UU., galardón otorgado en mayo y materializado en una plaqueta entregada por el coronel William Lanford junto al agregado aeronáutico de los EE.UU., coronel Robert Rizon.


Bendición
Bendición del segundo lote de F-86F Sabre por parte del capellán católico de Williams AFB. La celeridad y correcta activación de todo este sistema de armas tuvo al comodoro Favre encabezando el proceso (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Varias circunstancias hicieron que la organización de un concurso de grandes proporciones fuera una tarea sin precedentes ya que no se contaba con una experiencia específica al respecto; contemplar la permanencia de las delegaciones y la operación de aviones de caza y de apoyo, ya de por si iba a demandar una coordinación bastante precisa.

Aunque la actividad de vuelo de los aviones disponibles seguía siendo incesante, sobre todo con la operación de la escuadrilla acrobática, no se habían podido efectuar algunas prácticas de tiro y bombardeo por la falta de bombas y porta bombas de ejercicio, tampoco se contaba con cine cámaras para la instrucción en maniobras de combate y, prácticamente, los únicos que llegaban con conocimientos y experiencia real de tiro con F-86 fueron los pilotos que se habían capacitado en los EE.UU.


Briefing
Briefing pre-vuelo al pie del avión… ¿improvisado? ¿El buzo de vuelo, traje anti-G, camisa, corbata y campera de la USAF nos dice que tal vez ese día, en ese momento, no tenía pensado volar? El vicecomodoro Cimadevilla (izquierda) y el vicecomodoro Mones Ruiz con equipo de vuelo (derecha) intercambiando opiniones en una sesión de vuelos (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

La FAA invitaría a participar del evento a todos los países del hemisferio occidental que tuvieran aviones de caza tácticos a reacción, invitación que finalmente se cursaría a Brasil, Canadá, Colombia, Chile, Ecuador, Estados Unidos de América, Perú y Uruguay.

Con este torneo se proyectaba promover el interés en la efectiva utilización de los sistemas de armas de cazas tácticos y solidificar e incrementar la solidaridad interamericana a través de posteriores concursos amistosos entre los países.


Shooting Star
La República Oriental del Uruguay fue una de las naciones que confirmó su participación en el Torneo de las Américas. A diferencia del resto de los participantes, que poseían F-86F Sabre, la FAU contaba con F-80C Shooting Star (foto: Carlos Ay).

Con respecto a las instalaciones necesarias, el campo de tiro Las Lajas estaba lejos de ser lo que exigiría un torneo internacional, necesitando mucho trabajo en el terreno y construcción de infraestructura que hasta ese momento era, virtualmente, inexistente.

La jefatura general recaería en el comandante en jefe de la FAA, brigadier general Cayo Antonio Alsina.


Cena de gala
Cena en la residencia del coronel Rizon de la USAF, realizada en 04/1962. En primer plano, en animada charla, el comodoro Mullin, la esposa del general Stranathan, el coronel William Lanford, jefe de la Misión Aérea de la USAF y el brigadier general Cayo Antonio Alsina, Comandante en Jefe de la FAA, en quien recayó la jefatura y el control del Torneo (foto: USAF Mission to Argentina).

En la ejecución de las tareas se contaría con la asistencia del brigadier Gilberto Oliva, comandante aéreo de combate, del brigadier Segundo Armanini como jefe del concurso y como oficial planificador el comodoro Guillermo Pellicer, quien formaría equipo con el mayor Wilbur L. Creech de la USAF colaborando fundamentalmente en el planeamiento y ejecución.

Para su organización se crearon las siguientes Divisiones: Operaciones, Apoyo a la Base Aérea, Apoyo al Campo de Tiro, Mantenimiento y Abastecimiento, Servicios de Información y Finanzas.


Pizarra control
El Mayor Wilbur L. Creech de la USAF, oficial en Nellis AFB, y el comodoro Guillermo Pellicer, fueron los encargados de la planificación/ejecución del concurso. En esta toma se los ve examinando el tablero de programación. Estaba prevista la participación de cinco equipos. Confirmados: Argentina, EE.UU., Perú y Uruguay; como condicional Colombia. Se los identificaría por colores, los que se sortearían luego de la hora de declaración: Equipos amarillo, azul, marrón, rojo y verde. Finalmente, el sorteo quedó con Perú/amarillo, Argentina/marrón, EE.UU./verde y Uruguay/rojo (quedando finalmente como observadores). Todo el personal estaría fácilmente visible con brazaletes de cada color. Los jueces y el resto del personal llevarían brazaletes blancos. Para los concursantes también se había pensado sortear los nombres: Alfa, Rayo y Prima (foto: USAF Inter American Fighter Gunnery Competition).

La División Operaciones estaría integrada por pilotos de caza de la IV Br Aé que oficiarían de acompañantes de los equipos participantes para solucionar cualquier eventual inconveniente, proveería siete jueces de campo, cuatro jueces de rampa y cinco marcadores.

La División Apoyo a la Base Aérea se encargaría de coordinar el transporte y alojamiento de las delegaciones, determinaría las zonas de estacionamiento de los aviones y estaría a cargo de las operaciones de rescate por medio de helicópteros.


Apoyo Base Aérea
Una de las funciones de la División de Apoyo a la Base Aérea fue la de desplegar helicópteros Sikorsky H-19A de la FAA y S-51 de la DGAC para transporte y evacuación sanitaria ante cualquier contingencia durante el desarrollo del torneo (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

También sería tarea de esta división el control cronometrado de los tiempos de entrada y salida de los vuelos al campo de tiro.

Mantenimiento y Abastecimiento tendría el polígono de armonización y proveería a los equipos de todo aquello de lo que no pudieran autoabastecerse: Oxígeno, combustible, arrancadores y munición.


Display armamentos
Imagen ilustrativa del despliegue de armamentos de los F-86F-30. A cada participante se le debía proveer de 200 tiros de munición 12,7mm (.50) para las ametralladoras Browning AN-M3, dieciséis bombas de ejercicio y ocho cohetes de 2,75” FFAR (Folding Fin Aircraft Rocket) para lanzadores M260. También debía facilitarle las electrical power sources (EPS) para la puesta en marcha de los aviones y provisión de fluido hidráulico (MIL-O-5606), oxígeno (BB-O-925), alcohol (MIL-A-6091), además de aceite (MIL-0-6081 grado 1005 ó 1010) y combustible JP-4 (MIL-F-5624 ó 5572) (foto: Archivo Dirección de Estudios Históricos de la Fuerza Aérea Argentina).

Las Lajas tuvo que ser convertido en un campo de tiro “escuela” con instalaciones similares a las especificadas por la USAF: El terreno fue rellenado, nivelado y se instalaron dos torres metálicas de control (una en cada extremo de la entrada del polígono), dependencias para las comunicaciones visuales y radiales y un centro para que los jueces, observadores y analistas trabajaran con comodidad.

La junta de árbitros, presidida por el comodoro Jorge Oscar Dellepiane, estaría conformada por un oficial superior de cada país participante; paralelamente el jurado quedaría constituido por un jefe, un juez principal y ayudantes.


Manuales de referencia
El manual de piloto de F-86 y el Fighter Weapons fueron la dupla que se convirtió en piedra fundamental de la “definitiva” profesionalización de la aviación de caza argentina. El último de ellos era válido para operación de F-84 Thunderstreak/Thunderjet, F-86 Sabre, F-89 Scorpion, F-94 Starfire, F-100 Super Sabre, F-101 Voodoo, F-102 Delta Dagger, F-104 Starfighter, F-105 Thunderchief y F-106 Delta Dart (foto: Fernando Benedetto).

Los lineamientos generales y el reglamento del torneo se tomarían y adaptarían del manual Fighter Weapons AF-335-25 del Department of the Air Force que incluía no sólo el uso y descripción del armamento, sino el planteo de problemas en el tiro, sistemas, armonización, especificaciones y procedimientos de ataque aire-aire y aire-tierra, balística de bombas y cohetes, una escala de calificaciones, etcétera.


Plano polígono
Ilustración del Fighter Weapons que nos muestra como debe ser un campo de tiro ideal. En principio se utilizaría un terreno de unos 3.200 metros de diámetro liberado de todo tipo de obstrucción que permitía aproximaciones a muy baja altitud. Contaría con una torre de control y una de observación separadas por un mínimo aproximado de 884 metros que sería la base de un triángulo en cuyo vértice, ubicado a unos 610 metros desde cada torre, estaría un marcaje o punto de referencia para la ubicación de los blancos, los que se colocarían en “V” a unos 45 metros de este punto (foto: USAF Fighter Weapons Manual).

Continúa en… ¡Que despeguen los jets!

3 comentarios sobre “<b>Top Gun Mendoza 1962</b>… cuando los mejores cazadores de América competían en Las Lajas

  1. Como se hace para conseguir fotos de la Dirección de Estudios Históricos? me comentaron que es muy dificil acceder a los archivos….habra que tener algun conocido ahi?

  2. Que interesante ver la cantidad de fotos aportadas por la Dirección de Estudios Históricos de la FAA. Cuando antes para conseguir una había que pedirle autorización al Presidente de la nación.

  3. Que hermosos recuerdos , los Sabre F86F , la famosa escuadrilla Cruz del Sur con asiento en la querida IV Brigada Aérea de Mendoza ….mucha nostalgia , lo que éramos y lo que podría haber sido hoy La Fuerza Aérea Argentina .., que nos pasó no …?? .

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