En imágenes: El romance de FIDAE 2018 y el Boeing B-52

Hablar del B-52 es hablar de historia: No solo de la historia aeronáutica por su longevidad y activa carrera de combate, sino porque es parte de la historia mundial por constituir un icono de la Guerra Fría, viviendo su momento máximo en octubre de 1962 durante la crisis de los misiles de Cuba.

Sus densas y hasta siniestras estelas de negro humo expelidas al despegar son sinónimo de alerta nuclear, aunque afortunadamente, toda su experiencia en combate se limitó (hasta ahora) al lanzamiento de armamento convencional.

Un avión cuya carrera operativa comenzó en 1955 y que probablemente volará unos 20 años más superando por lejos a otros sistemas de armas ideados para reemplazarlo.

Visitante habitual de cielos europeos para participar en despliegues de entrenamiento o exhibiciones como RIAT (Royal international Air Tattoo), fue el primer bombardero estratégico en visitar esta lejana feria aeronáutica.

En el año 1990 se efectuó la quinta edición de FIDAE y por primera vez este gigante apareció en los cielos chilenos.

La feria, que por ese entonces se efectuaba en su ubicación original, la Base Aérea El Bosque, recibió el sobrevuelo de este aparato, para después regresar a su base temporal, el aeropuerto de Pudahuel (actual Arturo Merino Benítez).

Fueron pasando las ediciones de FIDAE y las visitas de bombarderos B-1B Lancer (tres veces: 1992, 2006 y 2008) y B-2A Spirit (sobrevuelo en FIDAE 1996) nos dejaron la sensación que lo vivido en el año 1990 había sido una oportunidad única.

Sin embargo, transcurrieron 26 años para que sorpresivamente fuera anunciado su regreso como una de las atracciones de FIDAE 2016, lo que generó una gran expectación.

Las esperanzas de apreciar los majestuosos sobrevuelos de este aparato se vieron parcialmente frustradas ya que esa edición de FIDAE se caracterizó por los cielos cubiertos de nubes.

El domingo 2 de abril, fecha prevista para el sobrevuelo, amaneció con una persistente nubosidad baja en la cuenca de Santiago; lo que limitó la demostración a solo una pasada que tomó a la mayoría del público presente desprevenido y, para decepción general, el avión no volvió para repetir la maniobra (véanse «¿El regreso de la “caballería yanqui” a FIDAE 2016 anticipa un cambio en la relación de EE.UU. con la región?» y «FIDAE 2016 semana por semana, día por día«)…

Pero la suerte cambio este año: Nuevamente se anunció la visita del Stratofortress, pero esta vez como parte de la muestra estática y participando de todo el transcurso de la feria.

Si bien los primeros elementos del destacamento de la USAF comenzaron a llegar el viernes 30 de marzo, no fue sino hasta el martes 3, día de la inauguración, que finalmente llegó el avión y aterrizo por la pista 35R después de hacer una pasada sobre la pista 17R.

El aparato correspondía al serial number 61-0036, adscrito al 96th Bomber Squadron (96th BS o 96º Escuadrón de Bombardeo), con asiento en la base aérea Barksdale (Lousiana), la cual aloja a otros dos escuadrones conformando la famosa 2nd Bomber Wing (2nd BW o 2ª Ala de Bombardeo).

El aparato ostentaba en su nariz marcas de 41 misiones de combate y bajo sus alas portaba la barquilla designadora Sniper que incrementa las capacidades de designación de blancos.

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