Swift Response 2023: A-10 en Zaragoza

Llegando a Zaragoza en vuelo directo desde las Azores.

Ejército del Aire y el Espacio: apoyo imprescindible

Durante el pasado mes de mayo se realizó el ejercicio Swift Response 23 (SR23), el primero de los tres ejercicios que conformaron el Defender Europe 23 (Swift Response, Immediate Response y Saber Guardian). Si bien el planeamiento del mismo comenzó varios meses antes, el grueso de las operaciones en la Base Aérea de Zaragoza no arrancó hasta el 7 de mayo. Además del ejercicio en sí todo el trabajo previo para la recepción de los medios aéreos, materiales y de personal que participaron en el ejercicio supuso una nueva prueba para las capacidades de la instalación zaragozana.

El objetivo principal de SR23 ha sido el entrenamiento de la capacidades de las fuerzas aerotransportadas aliadas para responder rápida y eficazmente a situaciones de crisis, como una fuerza multinacional, interoperable y de alta disponibilidad.

Amanecer en la Base de Zaragoza con los helicópteros desplegados para el ejercicio.

Durante el ejercicio se desplegaron en la base zaragozana medios aéreos de diversas naciones (USA, Francia, Italia y España). La Agrupación Base Aérea de Zaragoza trabajó durante varias semanas prestando todos los apoyos necesarios para que los medios aéreos de combate (A-10, F-18 y Eurofighter), de transporte (C-17, A400M, C-130 y C-295) y helicópteros (NH-90, Cougar, Chinook y Tigre) pudiesen operar 24/7, sin restricciones, tal y como exige un ejercicio de esta envergadura.

C-17 en la plataforma de Zaragoza.

El evento más destacado del SR23 fue el asalto realizado por fuerza aerotransportada de 1.400 paracaidistas liderada por la Brigada Almogávares VI del Ejército de Tierra. Finalmente las condiciones meteorológicas impidieron que los saltadores se lanzaran sobre el CENAD de San Gregorio.

No obstante todo el grueso de la operación aérea se llevó a cabo, comenzando los despegues de las aeronaves participantes con las primeras horas de la madrugada del miércoles 10 de mayo. A las 0400 hora local arrancaban las operaciones aéreas que se prolongaron hasta cerca de las 1000. Durante esas horas la TMA de Zaragoza se convirtió en el escenario en el que la OTAN realizaba una demostración de su capacidad para proyectar fuerza allá donde fuese requerido.

Desde la realización del Trident Juncture en 2015 Zaragoza no había sido escenario de un ejercicio combinado de esta envergadura. La situación geopolítica ha cambiado sustancialmente desde 2015 y en 2023 la OTAN ha puesto de nuevo sobre la palestra su capacidad de despliegue.

Miembros de la BRIPAC desembarcando de uno de los C-17.

El despliegue en el teatro de operaciones

El liderazgo del ejercicio Defender Europe 23 ha recaído en los Estados Unidos. España como Host Nation ha tenido un destacado papel y seguramente este ha sido el primero de muchos ejercicios en los que España tendrá un papel notable, recordemos que la disponibilidad de espacio aéreo, campos de maniobras y buena climatología hacen de España un entorno ideal para la realización de este tipo de maniobras nultinacionales.

Para apoyar el despliegue de los participantes, 6 C-17 Globemaster III de la 62nd Airlift Wing pertenecientes al Air Mobility Command se desplegaron desde la base conjunta Lewis-McChord. Asimismo 3 C-130 Hercules de la 403rd Wing perteneciente al Air Force Reserve Command  se desplegaron desde la base de Keesler. También participó la Aeronautica Militare Italiana con el apoyo de C-130J, así como C295M y A400 del Ejército del Aire y del Espacio.

Vista de la plataforma de Zaragoza.

El apoyo a las operaciones de transporte estratégico a lo largo de las 19 localizaciones en Europa, África y Oriente Medio se ha coordinado por la 521st Air Mobility Operations Wing. Esta unidad desplegó 3 Air Mobility Teams (AMT) durante el ejercicio, dos de ellos se basaron en la base de Larissa (Grecia) y el tercero se desplegó en la Base de Zaragoza.

Uno de los C-17 que participaron en el asalto aerotransportado.

Estos AMT proveen de apoyo, mantenimiento, capacidades de mando y control y otras muchas actividades de soporte demandadas en un ejercicio de estas características. Ha sido precisamente el Defender Europe 23 uno de los ejercicios elegidos por la 521st para ensayar y validar nuevos conceptos y doctrinas de despliegue.

Medios aéreos durante el ejercicio.

Los KC Hawgs

La participación de aviones A-10 en el ejercicio Defender Europe 23 se dividió en dos grupos de cinco aeronaves, uno desplegó en la base griega de Thessaloniki  y la otra en la base española de Zaragoza. Gaceta Aeronaútica tuvo oportunidad de presenciar la llegada de 5 de los A-10 del 303rd Fighter Squadron a la base zaragozana el día 7 de mayo, procedentes de la base de Lajes en las Azores.

El despliegue desde la base de Whiteman se realizó en tres etapas, la primera hasta la base de la Air National Guard en Pease, desde allí a las Azores. Finalmente el último salto hasta Zaragoza.

Llegada de uno de los A-10 de una misión.

El 303rd Fighter Squadron “KC Hawgs” está basado en la Base Aérea de Whiteman y se encuadra dentro de la 442d Fighter Wing. La 442d FW tiene un rico legado de servicio dentro de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos, habiendo prestado servicio desde la Segunda Guerra Mundial. Esta unidad ha participado en innumerables misiones, desde lo más duro de la Guerra Fría hasta las más cercanas en el tiempo  Desert Storm, Deny Flight, Southern Watch, Enduring Freedom, Iraqi Freedom y Atlantic Resolve.

Por su parte el 303rd se creó en 1943 como 303d Troop Carrier Squadron, es decir, una unidad de transporte. La misión de este escuadrón cambió al rol de combate en 1982 cuando la unidad recibió el A-1O Thunderbolt II y se redenominó 303rd Fighter Squadron.

A-10 a baja cota durante el ejercicio Swift Response 23.

Las dos semanas que los A-10 del 303rd han estado en suelo español han realizado múltiples misiones. De hecho esta unidad ha aprovechado su estancia en Zaragoza para realizar varias misiones con los aviones F-18 del Ala 15 del Ejército del Aire y del Espacio.

En palabras de uno de los pilotos del 303rd, «de los Hornet españoles nos han sorprendido por su capacidad para volar combate aéreo en condiciones de muy baja velocidad y alto ángulo de ataque. Ha sido una experiencia completamente nueva para nosotros».

Misión conjunta con los F-18 del Ala 15.

Además de realizar las misiones específicas en apoyo de las operaciones terrestres del SR23, los A-10 estuvieron trabajando varios días con los JTAC (Joint Terminal Attack Controller) del EZAPAC (Escuadrón de Zapadores Paracaidistas) perteneciente Ejército del Aire y del Espacio. Dos de esos días tuvieron como escenario el Polígono de Tiro de Bardenas.

JTAC del EZAPAC.

Durante esas dos jornadas tanto los JTAC como los A-10 simularon conducciones y ataques aprovechando el magnífico escenario que ofrecen el polígono de Bardenas y el CENAD de San Gregorio. También participaron los JTAC del 435th Air Ground Operations Wing , en concreto del Det 1 2nd Air Support Operations Squadron y del 4th Expeditionary Air Support Operations Squadron. Al igual que sus homólogos españoles coordinaron operaciones CAS (Close Air Support) con los A-10 del 303rd FS.

El despliegue de los A-10 de los KC Hawgs en Zaragoza ha sido una oportunidad de volver a ver este clásico de la aviación de combate en cielo español. Desde que la 406th Tactical Fighter Training Wing dejó de hacer misiones a Bardenas Reales desde Zaragoza en 1991 no había sido posible ver estas aeronaves en misiones de entrenamiento sobre cielo español. La presencia de los A-10 despertó mucho interés desde que a comienzo de 2023 los rumores apuntaban su presencia en el ejercicio. Numerosos aficionados se desplazaron a Zaragoza desde toda la geografía española e incluso desde el sur de Francia.

Volando a baja cota en el Polígono de Bardenas.

Jornadas de prensa del Ejército del Aire y del Espacio

El Ejército del Aire y del Espacio abrió sus puertas durante dos jornadas para que los aficionados a la aviación pudiesen disfrutar de cerca del despliegue  realizado durante el Swift Response 23.

El día 10 de mayo fue el elegido por la Agrupación Base de Zaragoza para que un grupo de fotógrafos pudiese ver en primera línea las operaciones del día con más actividad, 10 de mayo, la fecha del asalto aerotransportado. Los días anteriores la previsión meteorológica anunciaba fuerte Cierzo y al objeto de poder minimizar el riesgo de cancelación del salto los horarios de la misión se adelantaron la noche anterior para que los aviones lanzaran a los paracaidistas a las 0700 hora local en el CENAD de San Gregorio.

A-10 rodando en Zaragoza al retorno de una misión.

En condiciones normales es justamente al amanecer cuando el viento es menos intenso. Este fue el primer escollo para los ilusionados fotógrafos que no pudieron presenciar el embarque de la primera oleada realizado durante la madrugada. El viento no bajó por debajo de los límites y finalmente se canceló el salto.

Igualmente la segunda oleada también se tuvo que cancelar por el mismo motivo. Todas las personas desplazadas hasta la base de Zaragoza pudieron, no obstante, disfrutar de la presencia de los A-10, C17s y A400 desde una posición privilegiada cerca de una de las pistas de rodadura.

Un A-10 entrando sobre el blanco en el Polígono de Tiro de Bardenas.

Más suerte tuvieron los fotógrafos que la semana siguiente fueron invitados por el Acuartelamiento Aéreo de Bardenas a ver las evoluciones de los A-10 en el Polígono de Tiro. Durante toda la jornada los JTAC y los A-10 ejecutaron conducciones dentro del perímetro de seguridad del Polígono haciendo las delicias de los aficionados que hasta allí se habían desplazado. La capacidad de vuelo a baja cota de los pilotos del 303rd FS quedó demostrada durante ese día.

Personal de mantenimiento del 303rd FS.

Ambos eventos, aunque con dispar suerte, forman parte de la nueva política de apertura a la sociedad que está llevando a cabo el Ejército del Aire y del Espacio. La mejor forma de dar a conocer al contribuyente a qué se destinan sus impuestos es permitir que los ciudadanos puedan verlo de primera mano.

Zaragoza por un lado, con la base aérea y el CENAD, y el ACAR de Bardenas por otro, siguen ofreciendo año tras año un entorno inigualable para que las naciones aliadas pongan a prueba su eficacia en ejercicios de envergadura como el Switf Response 23.


Agradecimientos

Gaceta Aeronáutica quiere agradecer a la Agrupación de la Base Aérea de Zaragoza, al Acuartelamiento Aéreo de Bardenas y a los miembros del 303rd Fighter Squadron la ayuda prestada durante la realización de este reportaje.

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