Partes de otra guerra (de tarifas)
Las leyes siempre dijeron (y dicen), que las tarifas las fija el Estado, pero estas leyes, más de una vez, no se han aplicado. Lo concreto es que las guerras de tarifas no son algo nuevo en la Argentina.
Las leyes siempre dijeron (y dicen), que las tarifas las fija el Estado, pero estas leyes, más de una vez, no se han aplicado. Lo concreto es que las guerras de tarifas no son algo nuevo en la Argentina.
Hubo un tiempo en que las comidas a bordo eran la regla en los vuelos domésticos de la Argentina, y las empresas competían por ofrecer las mejores mesas, al tiempo en que no competían en materia de tarifas, que eran iguales para todos.
Inicializando su bitácora de vuelos para el año 2019, nuestro spotter viajero tuvo oportunidad de conocer de primera mano la «experiencia del pasajero» en la aerolínea low cost chilena, SKY Airline. Como bonus track, también conoció el primero de los cuatro nuevos espigones que se construyen en el marco del proyecto expansión de Santiago/Arturo Merino Benítez.
Cuando la opinión pública empieza a discutir la seguridad de una empresa, el problema es grave. Si los diarios empiezan a publicar chistes sobre el tema, es gravísimo. En un ambiente normal, en este punto el Estado debería poner las cosas en su lugar, pero muchas veces la política es capaz de desvirtuar el principal valor de la aviación.
La revolución de los aviones es un programa con un enunciado muy sencillo: liberando el mercado, construyendo infraestructura y potenciando a Aerolíneas/Austral los pasajeros aéreos transportados en la Argentina se duplicarán en cuatro años. Tres años después es un buen momento para ver cómo vamos.
La llegada de los gobiernos democráticos no mejoró las relaciones entre la empresa y sus sindicatos, que siguió sin un diálogo adulto y no pasó de actos de soberbia y bravuconería. Tampoco sirvió de nada una privatización que duró casi dos décadas. Y así llegamos al último conflicto, que no se diferencia mucho de cualquiera de los anteriores.
Los recientes conflictos laborales en Aerolíneas/Austral no nacieron por generación espontánea, ni los gremios combativos salieron de un frasco. La relación enferma de la empresa con sus trabajadores es una construcción hecha en muchos años de torpezas colectivas.
Qué hacer con Austral siempre fue un problema… Subsidiarla, no subsidiarla, matarla, dejar que se muera sola, rescatarla, estatizarla, privatizarla, fusionarla. El tema es viejo, sigue siendo actual y parece no tener solución.
Ahora, las low cost nos dicen que sus servicios son más baratos que el transporte de superficie, pero hace unos años se pensaba que el transporte aéreo era un servicio caro y exclusivo… Hasta que Austral Líneas Aéreas encontró una alternativa para competir con el automóvil.
Después de años, Aerolíneas/Austral acaba de publicar sus memorias y balances, algo que para cualquier empresa es una rutina pero que para la estatal argentina es traumático desde hace mucho tiempo.