Los aviones Brabazon

La industria aeronáutica del Imperio Británico, luego de la Primera Guerra Mundial, funcionó sobre la base de requerimientos estatales y contratos entre las empresas privadas y el Estado. Nada muy distinto de lo que ocurría en Italia, Francia, Alemania y la URSS en esos años. En Estados Unidos el sistema era diferente, pero la financiación estatal de la industria era fundamental en todos los casos.

Políticas y aviones imperiales

Un avión diseñado y construido sobre principios técnicos anticuados, por lo general, está destinado al fracaso, pero tener un imperio obligado a comprar los productos metropolitanos puede ayudar a que sea un éxito de ventas. Fue el caso del biplano británico DH 84 Dragon y sus sucesores, de los que se construyeron más de mil ejemplares en los años treinta del siglo pasado.