Destruyamos la fuente de trabajo

En LAPA llegaron a trabajar simultáneamente algo más de mil personas. En su momento fue la segunda fuente de trabajo aeronáutico del país, detrás del grupo Iberia, que controlaba a Aerolíneas Argentinas y Austral. La actuación de los sindicatos en la empresa privada fue mínima, pero esto no impidió que dieran golpes bajos que parecían destinados a lograr la desaparición de la fuente de trabajo.