«Una noche en el museo aeronáutico» de Los Cerrillos

Las actividades del viernes 13 de octubre estuvieron enmarcadas en el programa “Museos de Medianoche” (MDMN), una iniciativa que invitaba a recorrer museos y centros culturales de distintos lugares del país, en horario nocturno y en forma gratuita.

El evento tuvo un éxito notable, proponiendo una experiencia única para los más de 55.000 asistentes que este año participaron del evento a escala nacional, marcando un nuevo récord de participación desde sus inicios en el año 2002.

La iniciativa convocó a 113 espacios participantes (incluyendo museos, centros culturales, bibliotecas, galerías y seis circuitos patrimoniales) y coincidió con la promulgación del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, que se realizó en el palacio de gobierno, seguido por un concierto en homenaje a los 100 años de la icónica folclorista chilena, Violeta Parra.

El museo cobra vida al anochecer

Para los entusiastas aeronáuticos, el programa tuvo un capítulo creado por el Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio (MNAE), ubicado en la capitalina comuna de Los Cerrillos, que mantuvo abiertas sus puertas entre las 18:00 y las 24:00 hs. para que el público recorriese buena parte de sus instalaciones y pudiese interactuar con presentaciones convocadas especialmente para la ocasión.

En esta modalidad de apertura nocturna, la institución repetía experiencias similares realizadas a principios de esta década, enmarcadas entonces en la celebración del Día Internacional de los Museos que, promovido desde 1977 por el Consejo Internacional de Museos (ICOM), se realiza los días 18 de mayo.

En esta ocasión, los visitantes pudieron conocer los salones históricos y la exhibición permanente de aeronaves del museo, aunque restringidos al patio delantero, el edificio principal de la institución y un pequeño sector del patio trasero.

Lamentablemente, el resto de las instalaciones quedaron vedadas al público visitante, lo que nos imposibilitó revisar el grueso del parque trasero, la Sala de Reactores, el ala Sur del segundo piso del edificio principal y el hangar de restauraciones y mantenimiento.

Pero lo más interesante del evento, y lo que sin dudas generó más atracción entre los visitantes, fue la presencia de grupos de recreación de ficción o de historia, quienes entretuvieron al público con sus llamativos uniformes de época o fantasía y sus demostraciones escénicas.

Destacaban (en el plano histórico) los integrantes del grupo Living History Chile, ataviados en uniformes representativos de tropas que combatieron en la II Guerra Mundial: Paracaidistas de la 82ª División Aerotransportada e infantes de la 1ª División de Infantería (Ejército de los EE.UU.), infantes del 1er Batallón del 4º Regimiento (Infantería de Marina de los EE.UU.), oficiales, suboficiales y enfermeras del Ejército Alemán y oficiales y suboficiales femeninas del Ejército Rojo de la Unión Soviética.

Sin embargo, el grueso del público no especializado en temas aeronáuticos (¡y también buena parte de los expertos en aviación!) fue presa fácil de la masiva presencia de Nueva OrdenRebel Legion Chile Outpost, agrupaciones que recrean distintos personajes de la saga Star Wars con uniformes característicos y todos sus accesorios: Togas, capuchas, cascos, fusiles… ¡y los infaltables y coloridos sables láser de los jedis!

Presencias aeronáuticas y arqueológicas

En terreno más específico, también se exhibieron vitrinas con aeronaves a escala para celebrar los 30 años de existencia del IPMS Chile (capítulo local de la Sociedad Internacional de Modelistas Plásticos), una exposición sobre actividades aéreas de Chile sobre el Océano Pacífico del Instituto de investigaciones Histórico Aeronáuticas de Chile y una muestra de maquetas del modelista independiente, José Brito.

También estaban habilitadas las salas históricas (Vuelo y Mitología, Leonardo da Vinci, Soñadores y Constructores, Los Hermanos Wright y Precursores de la Aeronáutica Nacional), las salas del Espacio y del Vuelo en la Naturaleza y la Sala Acrux, donde se presentaba la muestra “El Arte de Navegar”, con objetos de gran valor patrimonial pertenecientes al Museo Marítimo Nacional de Valparaíso.

Tal como dijimos más arriba, varias de las instalaciones estaban cerradas al público asistente; por lo cual nuestro relevamiento de aeronaves en exhibición resultó definitivamente incompleto.

Pero la ocasión fue propicia para apreciar por primera vez varias de las restauraciones más recientes del museo de Los Cerrillos: El GC-1B Swift CC-SHE «Don Pepe» (con marcas del Club Aéreo de Chillán), el PA-28-236 Dakota 217 (Fuerza Aérea), el Fairchild PT-19 CC-SQB/0107 (Club Aéreo Curacautín) y el PA-38 Tomahawk CC-CRM (Escuela de Vuelo Romeo Mike).

El resto de la exhibición en el salón principal incluía ejemplares bien conocidos en la colección de la institución: Entrando a, y al centro de, la sala de aeronaves encontramos los S-2A Special 1 (escuadrilla acrobática «Halcones»), OS2U Kingfisher 314 (Fuerza Aérea), T-35A Pillán CC-PZA/YBT (Enaer, confirmado c/n igual a su matrícula), T-35S Pillán CC-PZB (Enaer), Fairchild FC-2W 18 (Línea Aérea Nacional) y simuladores Link C-8 (Carabineros) y Frasca 242J.

En el ala Norte de la sala apreciamos a los Stearman A75N1 CC-DMG/661 (esquema US Army), Cessna 195 CC-FCC, BT-13A Valiant 164 (Escuela de Aviación Capitán Ávalos), NAF N3N-3 001 (Fuerza Aérea), AT-6D Texan 237 (Fuerza Aérea), P-47D Thunderbolt 750 (Grupo de Aviación Nº 7), ala delta Quiltro I (replica), Scheibe Specht CC-K5W (Club de Planeadores Vitacura), Vampire T.55 J-03 (Fuerza Aérea), Go-3 Minimoa CC-PIA «ARGENTINA», planeador elemental Grunau 9 CC-AAA, Wright Flyer 1903 (réplica) y biplano Voisin Celular 1910 (réplica).

En el ala Sur, a su vez, verificamos la presencia de los A-26 Invader 840 (Grupo 8), Avro Gosport 78 «CAPITÁN ÁVALOS» (Fuerza Aérea, réplica), PBY Catalina 405 «Manu Tara» (Fuerza Aérea), T-34A Mentor 113 (Fuerza Aérea, transparente), SE-5A 66 «MAULE» (Fuerza Aérea), Aeronca Defender CC-SHA (Club Aéreo Chillán), MBB Bo-105 C-19 (Carabineros), SA-315B Lama 161 (Ejército), Fokker DR.I CC-DMB/425+17 (Luftwaffe Alemana, réplica), T-35DT Turbo Pillan 191 (Enaer, marcas «Record Mundial de Velocidad»), L-13 Blanik CC-K7W y PA-18 Super Cub CC-KWA (ambos Club de Planeadores Vitacura), L-23 Super Blanik V-09 (Fuerza Aérea), blanco aeronaval RMS Trauco III (Armada), Spitfire TD.9 FM-A (Real Fuerza Aérea Británica, réplica a escala 3/4), ala delta Bautek Zephyr 128, tryke Pterodactyl Ascender II, S-2A Special 4 (escuadrilla acrobática «Halcones»), Moth CC-DMC (Real Fuerza Aérea Británica), Miles Hawk Major CC-FBB «SATURNO» y una cabina de Douglas DC-6 (Grupo 10).

En las salas históricas y la antesala de la biblioteca del segundo piso logramos confirmar la presencia de los Blériot XI (Fuerza Aérea, réplica), Bristol M.1C (Fuerza Aérea, réplica sin entelado), DH-60 Gipsy Moth 32 (Línea Aérea Nacional), CASA 1131E CC-DMD/E-3B 623 (Ejército del Aire Español), Culver V CC-PDB y D-31 Turbulent XX-03 (Fuerza Aérea).

Al aire libre

En los jardines y explanada delanteros observamos y fotografiamos los F-86 Sabre FAH 3006 (Fuerza Aérea Hondureña), Hunter FGA.9 750 (Grupo 8), Douglas DC-3/C-47 CC-CLDT/214 (LAN Chile), LV-ADF «Chono» (Aerolíneas Argentinas) y 963 (Grupo 10), Beech Twin Bonanza 918 (Fuerza Aérea), F-5E Tigre III 811 (Grupo 7), Mystere IVA 29 (Fuerzas de Defensa de Israel/Fuerza Aérea), Cessna 320 CC-CEP, Super King Air 200T CC-DIV (Dirección General de Aviación Civil), Beech 99 301 (Fuerza Aérea), C-45 Expeditor 465 (Fuerza Aérea), Sikorsky HSS-1N 41 (Armada), O-2 Super Skymasters 331 (Escuadrón Aeronaval VC-1) y 264 (Fuerza Aérea) y Sikorsky S-55T H-55 (Fuerza Aérea).

Y en la parte accesible del jardín trasero, algunos pocos afortunados tuvieron la suerte de apreciar y fotografiar los Mirage 50 Pantera 503 y 515 (Grupo 12) energizados y con su balizas anti-colisión en perfecto estado de funcionamiento.

En resumen, MDMN 2017 en el MNAE fue en evento digno de visitar tanto para el especialista aeronáutico y espacial como para el público lego al menos una vez en la vida.

En tanto y en cuanto los organizadores logren incorporar nuevas atracciones, idealmente dinámicas e interactivas, pueda anticiparse un incremento de tráfico de visitantes en futuras ediciones de esta versión aeronáutica de la clásica saga cinematográfica de Ben Stiller, «Una noche en el museo».

Sin que la lista sea exhaustiva, se podrían incorporar presentaciones musicales de la banda sinfónica o la Big Band de la Fuerza Aérea (¿y qué tal un tattoo de bandas militares en el jardín posterior del museo?), la participación de unidades históricas de las fuerzas armadas (como las que hemos visto presentarse en las paradas militares de 2016 y 2017) o un desfile de los uniformes históricos de azafatas de Línea Aérea Nacional / LAN Chile / LATAM Airlines, como el que esa empresa realizó en marzo de 2014.

También sería muy bienvenido por la afición spotter la apertura de todas las instalaciones del museo, incluyendo (¿por qué no?) visitas acompañadas al Hangar de Restauración y Mantenimiento y la Sala de Reactores y que las aeronaves expuestas al aire libre tengan iluminación un poquito más directa y potente que en esta ocasión…


Fuentes consultadas en Internet: Airliners, ModoCharlie, Museos de Medianoche, Museo Nacional Aeronáutico y del Espacio, Scramble, Viste la Calle y Wikipedia.

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