El palco de autoridades durante el acto del 10 de agosto. En primera fila, de izquierda a derecha: Alfredo Forti, Secretario de Asuntos Militares del Ministerio de Defensa, teniente general Roberto F. Bendini (Jefe de Estado Mayor del Ejército), brigadier general Jorge Chevalier (Jefe del Estado Mayor Conjunto), brigadier general Normando Constantino (Jefe de Estado Mayor de la Fuerza Aérea), almirante Jorge O. Godoy (Jefe de Estado Mayor de la Armada) y otros funcionarios civiles. En segunda fila se aprecia la presencia de los comandantes superiores de la FAA: brigadieres José Álvarez (Regiones Aéreas), Alberto A. Maggi (SJEMG), Carlos Perona (Operaciones), Eduardo Álvarez (Material) y Raúl E. Acosta (Personal) y otros invitados (foto: Esteban Brea).
El EMB-312A E-108 recién aterrizado después del desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
Expuesto estáticamente en la ceremonia, el prototipo de la variante más avanzada del IA-63 propuesta por Lockheed Martin Aircraft Argentina (foto: Esteban G. Brea).
El Beech B45 E-046 recién aterrizado después del desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
Al igual que su par aeronaval, el F.28 Mk.4000 de la Agrupación Aérea Presidencia, llegó a la ceremonia transportando invitados provenientes de la capital (foto: Esteban G. Brea).
El IA-58A A-561 del Centro de Ensayos en Vuelo se expuso estáticamente durante la ceremonia (foto: Esteban G. Brea).
El viernes 10 de agosto de 2007, temprano en la mañana, nos hicimos presentes en la Aeroestación Militar del Aeroparque Jorge Newbery (AEP) para presentarnos ante funcionarios de prensa de la Fuerza Aérea, quienes debían interiorizarnos sobre nuestro traslado a Córdoba. Cumplido el trámite, nos dispusimos a esperar nuestra partida mientras contemplábamos el movimiento de aeronaves que transitaban el aeropuerto capitalino. Gracias a ello, fuimos observadores privilegiados del aterrizaje del S-76B Spirit N7620S, incorporado recientemente mediante leasing a la Agrupación Aérea Presidencial. De éste descendieron el presidente Néstor Kirchner y comitiva para abordar el Boeing 757 T-01 y partir inmediatamente hacia Tarija, donde ese día firmaría varios acuerdos con sus pares de Bolivia y Venezuela.
Liberada la plataforma, se inició al embarque y despegue de las aeronaves afectadas al traslado hacia Córdoba. Primero lo hicieron invitados y miembros de la prensa en el F.28 Friendship T-50 [2] de la FAA, que se encontraba en la plataforma civil. A continuación se acercó a la plataforma militar el F.28 T-02 de la Presidencia para ser abordado por los jefes y representantes de las fuerzas armadas y de seguridad, agregados militares de distintos países, funcionarios del Ministerio de Defensa y otras autoridades de gobierno. Para terminar, los restantes miembros de la prensa e invitados fuimos transportados hasta la plataforma civil, donde nos esperaba el F.28 0741/5-T-20 de la Armada. Ocupados nuestros asientos, se realizaron los procedimientos de rutina y partimos. Afortunadamente el fuerte viento y la espesa capa nubosa que opacaban el aeroparque se fueron disipando a medida de que nos alejábamos de Buenos Aires.
Tras un corto vuelo, arribamos a la Escuela de Aviación Militar (EAM) donde ya estaba todo dispuesto para el acto. Éste se realizaría en la plataforma del Grupo Aéreo Escuela (GAE), donde se montó el palco que sería ocupado por las autoridades. Frente al mismo se encontraban formados los efectivos que participarían del desfile terrestre. Y, detrás de ellos, fueron dispuestas prolijamente varias aeronaves. En los extremos de la muestra estática se encontraban el IA-58 Pucará A-561 y el IA-63 Pampa Serie II EX-03, ambos pertenecientes al Centro de Ensayos en Vuelo (en esta última aeronave notamos la ausencia de motor y asientos eyectables). Entre estos fueron dispuestos tres Mentor B45 (E-037, E-047 y E-052) y dos EMB-312 Tucano (E-104 y E-120). A un costado de la plataforma se encontraban el Aero Boero 180 PG-451 y el IA-46 Ranquel PG-423 de la EAM y dos de los tres F.28 provenientes de Aeroparque. Un poco más lejos se encontraba el Bell 212 H-88 [2], de la VII Brigada Aérea, que se desplazó hasta la EAM para brindar apoyo de búsqueda y rescate ante cualquier eventualidad.
Escoltado por cadetes de ambos sexos de la Escuela de Aviación Militar, el Jefe de Estado Mayor General de la Fuerza, brigadier general Normando Constantino, hace uso de la palabra para exponer planes que la Fuerza tenía previsto desarrollar entre 2007 y 2001 (foto: Esteban G. Brea).
El C-130B TC-60 volviendo a plataforma de vuelo tras el desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
El «Malvinas Argentinas», un F.28 Mk.4000C de la Armada Argentina, se hizo presente en el acto transportando invitados provenientes de la capital (foto: Esteban G. Brea).
Expuesto estáticamente en la ceremonia, el prototipo de la variante más avanzada del IA-63 propuesta por Lockheed Martin Aircraft Argentina (foto: Esteban G. Brea).
Expuesto estáticamente en la ceremonia, el Beech B45 E-047 (foto: Esteban G. Brea).
El C-130B TC-60 a su paso sobre la ceremonia (foto: Esteban G. Brea).
Pasadas las 11:30 horas se inició al acto. Siguiendo el protocolo de rigor, se entonó el himno nacional y el capellán de la EAM efectuó una invocación religiosa. Posteriormente, pronunció su discurso el Jefe de Estado Mayor General de la Fuerza, brigadier general Normando Constantino, tras lo cual se efectuó un minuto de silencio para recordar a los caídos de la FAA que culminó con el pasaje de una formación cerrada de tres Tucano que aparecieron sorpresivamente por detrás del edificio del grupo aéreo. Posteriormente se efectuó la entrega del galardón “Amigo de la FAA” y se leyó el discurso enviado por la Ministro de Defensa, quien se encontraba ausente por causas que desconocemos. A diferencia de otras ocasiones, tanto el discurso de Constantino como el que envió la Ministro de Defensa, Nilda Garré, revisaron planes y proyectos que, si bien no representan una solución de fondo para la crítica situación que atraviesa la Fuerza Aérea, buscan recomponer capacidades básicas que, en la actualidad, se encuentran altamente degradadas. Si bien algunos de ellos ya eran conocidos en nuestro ambiente, bien vale la pena repasarlas orgánicamente aquí.
¿El final de la «era de las vacas flacas»?
El brigadier Constantino hizo referencia a la resolución Nº 275 del Ministerio de Defensa afirmando que «dispone un plan de acción progresiva que abarca desde este 2007 al año 2011 y engloba áreas tan variadas como lo son el de organización y gestión, el de aeronaves y sus componentes, el de talleres y depósitos y el de capacitación y adiestramiento». En lo que más interesa a nuestros lectores, la resolución consta de tres etapas que, si bien son progresivas, «de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria se pueden cumplimentar en forma simultánea» y contemplan la recuperación y rehabilitación de aeronaves de dotación de la Fuerza. La primera alcanzará a aeronaves de transporte C-130 Hercules, F.27 Friendship, F.28 Fellowship y DHC-6 Twin Otter. La segunda se ocupará de las aeronaves de entrenamiento, enlace y helicópteros y la tercera de las aeronaves de combate. El jefe de la aeronáutica militar afirmó que «la tarea se encuentra en plena ejecución y ya hemos recibido de las autoridades nacionales parte del presupuesto previsto para la ejecución de la primera etapa». Lo que ha permitido avanzar en 2007 hacia la plena puesta en servicio de tres F.27, tres F.28, tres DHC-6 y cinco C-130. También anticipó que «se prevé, durante este segundo semestre, recibir un porcentaje del presupuesto previsto y planificado para comenzar a ejecutar la segunda y tercera etapa» (helicópteros y aviones entrenamiento y combate) a efectos de poder atender más acabadamente responsabilidades tales como la formación de aviadores de las demás fuerzas armadas y de seguridad y la participación en operaciones de paz.
También ahondó en detalles sobre las intenciones que el gobierno ha manifestado respecto de Líneas Aéreas del Estado (LADE) afirmando que «es significativo mencionar la decisión del Ministerio de Defensa de potenciar el servicio a la comunidad que la Fuerza Aérea brinda» a través de LADE en regiones de importancia estratégica y de baja densidad poblacional. A ese efecto, destacó la creación de la Unidad de Coordinación para el Fomento del Transporte Aéreo de Fomento (¡valgan las cacofonías!), «a través del cual se podrá ampliar la cobertura de LADE, mejorar su equipamiento y optimizar sus recursos». No dejó de hacer referencia al demorado programa de adquisición de aviones de transporte mediano, cuya licitación pública se relanzó en julio «con la esperanza que dichas aeronaves se incorporen a la institución entre mediados del año 2008 y principios del 2009». Y confirmó que los mismos serán destinados a la IX Brigada Aérea de Comodoro Rivadavia «con el fin de disponer de aeronaves confiables y de renovada tecnología, que nos permitirán satisfacer y sustentar la actividad de fomento que LADE realiza en la zona patagónica».
Tres de los seis Beech B45 que participaron del desfile aéreo: (foto: Esteban G. Brea).
Tres de los seis Beech B45 que participaron del desfile aéreo retornando a la línea de vuelo (foto: Esteban G. Brea).
Tres de los seis EMB-312A que participaron del desfile aéreo: (foto: Esteban G. Brea).
Los tres IA-58D que participaron del desfile aéreo (foto: Esteban G. Brea).
Los dos A/OA-4AR que participaron del desfile aéreo (foto: Esteban G. Brea).
Uno de los tres IA-63 de la IV Br Aé que participó del desfile aéreo rodando a plataforma (foto: Esteban G. Brea).
Constantino se refirió también al Sistema Nacional de Vigilancia y Control del Aeroespacio (SINVICA) asegurando que su implementación «otorgará a nuestro país una aptitud eficaz para asegurar dicha vigilancia y control, resultando así, un instrumento vital e insustituible para brindar seguridad a las operaciones aéreas en general y para tener un control efectivo de los vuelos considerados presuntamente en actividades ilícitas y que pudieran llevarse a cabo sobre nuestro territorio, afectando a la defensa nacional». Procurando demostrar que este programa ha logrado mas progresos que sus fallidos predecesores (el Sistema Integrado de Control del Espacio Aéreo de la década de 1980 y el Plan Nacional de Radarización de la década de 1990), destacó el desarrollo con INVAP de un radar primario de tres dimensiones, «el cual se encuentra en la segunda de cuatro etapas de evaluación tecnológica, cuyas pruebas de rendimiento están en ejecución en estos momentos» aseguró. También señaló que la compra de cuatro radares de tres dimensiones transportables se encontraba en la primera etapa de la licitación pública internacional (admisión de oferentes), estimándose para fines de octubre el inicio de la segunda etapa (apertura de ofertas técnicas).
Cerrando su alocución, el jefe aeronáutico destacó «el espontáneo y desinteresado» apoyo del gobierno español para colaborar con soluciones temporarias a los problemas que hoy aquejan al tránsito aéreo argentino. Primariamente, mediante el préstamo de un radar Indra Lanza de tres dimensiones transportable que se instaló en el Instituto Nacional de Aviación Civil para resolver la crisis desatada a principios de año en la terminal Buenos Aires. De igual manera, anunció la cesión, por parte del Ejército del Aire Español, de cuatro radares Bendix AN/FPS-113 y AN/FPS-89 que arribarán próximamente al país y se asignarán al Grupo de Vigilancia y Control del Espacio Aéreo de Merlo (B.A.) «para recuperar la capacidad de dicho grupo y mejorar nuestra vigilancia en toda la Región Aérea Noreste de nuestro país y de esta manera incrementar notablemente el volumen de cobertura radar en las áreas más sensibles del aeroespacio argentino».
Discurso «a control remoto»…
Garré, por su parte, hizo llegar un mensaje a la FAA que fue leído por el locutor oficial del acto. En él también se hizo referencia al plan de recuperación de aeronaves pero centrando en su justificación y detallando los costos del mismo. Aduciendo que su gestión está concentrada «en atender los problemas derivados de años de desinversión, con sus nefastas consecuencias de deterioro de los medios materiales y crisis en el sistema logístico», aseguró que se «ha estado trabajando denodadamente, con planes integrales para el corto y mediano plazo» para revertir la situación vigente, maximizar la aptitud operacional y, en un plazo de cinco años, recobrar las capacidades aéreas más medulares de transporte, instrucción, alas rotativas y combate. El proyecto implicaría un desembolso total de $ 226M de los cuales el mensaje ministerial identificaba $ 7,5M transferidos del ejercicio 2006 y $ 24,8M extraídos del Programa Aéreo Operativo 2007, ambas partidas destinadas a financiar la etapa 1 del plan. En lo que respecta a las etapas 2 y 3, el mensaje afirmaba que «ya se ha presentado a la Jefatura de Gabinete de Ministros una solicitud de incremento de créditos por un importe de $ 75M, a la cual ya se le ha dado curso al Ministerio de Economía para su consideración».
El EMB-312A E-108 recién aterrizado después del desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
El F.27 Mk.600 T-41 fue otro de los Fokkers que visitó la escuela para el acto y el segundo aparato de este fabricante que tomó parte del desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
Alejados de la línea de vuelo y la ceremonia, un IA-46 de la Escuela de Aviación y el Bell 212 que se mantuvo en alerta para rescatar tripulaciones que pudiera sufrir algún accidente (foto: Esteban G. Brea).
El Tango Cinco Cero, un F.28 con mucha historia (ver «Dos Tangos para un Fellowship«), fue el único Fellowship que participó del desfile aéreo y se desempeñó como aeronave comando del jefe de la agrupación desfile aéreo, comodoro Eduardo La Torre (foto: Esteban G. Brea).
Expuesto estáticamente en la ceremonia, el prototipo de la variante más avanzada del IA-63 propuesta por Lockheed Martin Aircraft Argentina (foto: Esteban G. Brea).
El Beech B45 E-056 recién aterrizado después del desfile aéreo (foto: Mauricio Chiófalo).
Más interesante aún, la ministra sinceró la relación contractual con la empresa Lockheed Martin Argentina (LMAASA). En ese sentido, indicó que, en la actualidad, se encuentran financiados dos contratos que prevén prestaciones para la Fuerza Aérea. El «Contrato 03», de prestación de servicios aeronáuticos, consta de distintas líneas de producción destinadas principalmente al mantenimiento de aeronaves, motores, componentes, instrumentos y accesorios; como así también a la modernización ligera de varias aeronaves (C-130, F.27, F.28 e IA-58) y la fabricación de paracaídas y repuestos. Su presupuesto actual es de $ 83.886.877 y «se ha planteado un incremento de $ 38.100.000 con el fin de salvar la insuficiencia de financiamiento del actual presupuesto respecto del programa de pagos que prevé dicho contrato para el actual ejercicio». El «Contrato 04», destinado a la modernización, fabricación y licencia de aeronaves IA-63 Pampa, prevé la modernización de 12 aparatos y la fabricación de seis IA-63 Serie II (o AT-63) y, al igual que el contrato 03, «su crédito original de $ 32.481.000 necesita un refuerzo de $ 15.300.000, requerimiento que ya ha sido planteado por los canales pertinentes». Ambos contratos están en proceso de renegociación «con miras a una extensión mínima de algo más de un año, de manera tal de asegurar la continuidad de la prestación de los servicios que de ellos se derivan» y «con cambios operativos y financieros de trascendental importancia en términos de mejorar sustancialmente la eficiencia en la aplicación de los recursos que se le asignen».
En el cierre de su alocución «virtual», la ministra se refirió a la problemática vinculada con la vigilancia y control del espacio aéreo, ámbito en el cual reveló que el 30 de abril se obtuvo financiamiento para activar dos de los proyectos enunciados previamente por Constantino. En primer lugar, identificó $ 1.306.500 asignados al alquiler e instalación del radar Lanza de control del tránsito aéreo, que operará como radar alternativo al de Ezeiza hasta tanto se instale uno de los nuevos Radares Secundarios Monopulso Argentinos (RSMA) que está desarrollando la empresa INVAP de Río Negro. También identificó $ 6.625.200 para una revisión del cronograma de entregas de los RSMA con el fin de adelantar la incorporación de tres de ellos antes de fin de año (uno de ellos se instalará en la Terminal Buenos Aires). De igual manera, indicó que su ministerio ha impulsado la licitación internacional para la adquisición de cuatro radares 3D militares móviles y la valorizó en $ 150M.
Desfile
Concluidos los discursos se dio inicio al desfile aéreo y terrestre. Del dispositivo aéreo tomaron parte 23 aeronaves dispuestas de la siguiente manera: Encabezando la formación se encontraba el F.28 T-50, que tras su vuelo desde AEP fue abordado por el jefe de la agrupación desfile aéreo, comodoro Eduardo La Torre (director del Centro de Ensayos en Vuelo). Lo seguían una sección de A-4AR Fighting Hawks de la V Brigada Aérea, compuesta por el A-4AR C-907 y un OA-4AR no determinado, tres Pampa Serie II de la IV Brigada Aérea (E-804, E-809 y E-816), el C-130B Hercules TC-60 (I Brigada Aérea), el F.27 Friendship T-41 (II Brigada Aérea) y tres Pucará no identificados (III Brigada Aérea), cuyo líder lucia el tradicional esquema de aluminio anodizado mientras que sus numerales presentaban el nuevo esquema gris de baja visibilidad. Estas aeronaves habían desplegado a Córdoba cuatro días antes del desfile y operaron desde las instalaciones de la empresa LMAASA.
Pilotos del Grupo Aéreo Escuela que participaron del desfile aéreo. Se distinguen un par de oficiales de la Armada y, en el extremo derecho, jefe de la Agrupación Desfile Aéreo, comodoro Eduardo La Torre (foto: Esteban G. Brea).
El tercer entrenador que se exhibe en pedestal es el T-28A E-641, que se aprecia aquí enmarcando al MS-760 E-226 y el monumento a la victoria alada (foto: Esteban G. Brea).
El MS-760 E-226 también instalado en pedestal frente a la plaza de armas de la institución (foto: Esteban G. Brea).
El Beech B45 E-025 expuesto sobre un pedestal frente a la plaza de armas del Cuerpo de Cadetes de la escuela (foto: Esteban G. Brea).
El Beech B45++ E-086 estacionado frente al Cuerpo de Cadetes (foto: Esteban G. Brea).
EMB-312A E-120 con fondo de banderas argentinas (foto: Esteban G. Brea).
Las escuadrillas que participaron del desfile tuvieron algunos aviones adicionales como back-up ante cualquier contingencia: Según nuestras observaciones, un Mentor y un Tucano fueron dispuestos en un rodaje a la pista 19 de la EAM y un Pucará cumplió idéntica función en la pista de la fábrica. El cierre del desfile estuvo a cargo del grupo aéreo anfitrión, que hizo acto de presencia con el pasaje de seis EMB-312 (E-108, E-109, E-112, E-114 y dos no determinados) divididos en dos escuadrillas y seis veteranos Mentor B45 (E-017, E-022, E-023, E-044, E-046 y E-056), dispuestos de la misma manera.
Mientras esto sucedía, comenzó el desarrollo de la fase terrestre del dispositivo, en la que tomaron parte cadetes de la EAM, aspirantes de la Escuela de Suboficiales de la Fuerza Aérea, cadetes del Liceo Aeronáutico Militar, oficiales, suboficiales y Grupo Base de la EAM, efectivos de la IV Brigada de Paracaidistas del Ejército y veteranos de Malvinas. Afortunadamente, antes de volver a tierra, las escuadrillas de Tucano y Mentor efectuaron una nueva pasada sobre la plataforma.
Tras finalizar la parte “más aeronáutica” del acto, nos dirigimos hacia Casino de Cadetes donde se sirvió un vino de honor y el brigadier Constantino pronunció algunas palabras alusivas. Allí aprovechamos para visitar la “Sala Malvinas” y la “Sala de Honor” de la EAM, en las que se atesoran objetos relacionados con la historia de la Fuerza Aérea. Más tarde, mientras esperábamos la hora para regresar a Buenos Aires, nos dirigimos a los jardines de la Escuela, donde se encuentran emplazadas varias aeronaves como monumentos. Entre ellas, pudimos ver y fotografiar el MS-760 Paris E-226, el T-28A Trojan E-641 y dos B45, uno sobre un pedestal (E-025) y otro que fue trasladado frente a las instalaciones del Casino de Cadetes para esta ocasión (E-086).
Foto: Mauricio Chiófalo.
Nuestra foto de portada:
Envueltos y desdibujados por las brumas del mediodía cordobés, tres IA-63 Pampa Serie II de la IV Br Aé ruedan hacia plataforma al término del desfile del 95 aniversario de la FAA. La imagen es una excelente parábola para la situación que atraviesa la Fuerza: La visión de su futuro es tan incierta como un espejismo; aunque en ella se pueden apreciar señales que permiten alimentar un cauto optimismo sobre la recuperación de sus capacidades operativas.
Reconocimientos: Mauricio Chiófalo, Jorge Figari (qepd), Andrés Rangugni, Diego Rojo y José Soria/CBAviación contribuyeron en la elaboración de esta nota. Este reporte fue publicado previamente en Pista 18 y luego en Aeromilitaria Argentina y se re-edita en su fecha y con su texto original inalterado para respetar el espíritu con el cual fue escrito.