63 años de símbolos de Austral

C-46 con el logo del pingüino (foto C. Rey, Facebook)

A lo largo de su vida Austral cambió varias veces de símbolo, y tuvo algunas marcas asociadas que también tuvieron sus logotipos e isotipos. Casi siempre fueron imágenes cuidadas, en las que participaron algunos de los mejores diseñadores del país pero, a partir de la llegada de Iberia la calidad se fue degradando y, a pesar de que el proceso de nacionalización implicó la creación de una nueva imagen empresaria, ésta fue pensada para Aerolíneas, y Austral quedó como el pariente pobre, sin un emblema propio.

Lo primero fue el pingüino. En realidad, fueron dos pingüinos, el pintado en el fuselaje y la cola de los aviones, que tenía la nuca blanca, un pico largo y las alas más bien abajo, y el de la publicidad, que tenía toda la cabeza y la parte superior del pecho negras y las alas a la altura lógica para pensarlas como brazos. La tipografía fue simple, aunque quizás un poco pesada para una aerolínea.

Austral se fue afianzando en el imaginario como la línea del pingüino, y un día de 1959 el ave cobró vida y empezó a ser algo más que un símbolo estático.

Primero fue un turista, pero después interpretaría todos los tipos de pasajeros de la empresa, sería un escolar, un turista y un hombre de negocios.

Y también un dador de carga y hasta chef de a bordo.

Los símbolos de ALA

Con independencia de Austral, por lo menos al principio, hubo otra empresa que se llamó Aerotransportes Litoral Argentino, que empezó a volar basada en Rosario. Originariamente trató de mostrarse con el nombre de Aerolitoral, pero esta designación compitió con ALA, sus iniciales, y en materia de símbolo gráfico, también hubo cierta confusión.

ALA y Austral empezaron a acercarse en 1961, cuando crearon una empresa que se llamó, precisamente, ALA y Austral, de la que también era accionista Pan American, que voló con tres DC-6B, que tuvieron la característica de tener pintados en la cola los símbolos superpuestos de las dos compañías argentinas. Pero la duración de esta sociedad fue efímera, y no se avanzó en la gráfica combinada.

Volviendo a ALA, el 13 de julio de 1966 la empresa decidió uniformar la cuestión de su símbolo, y lanzó un concurso para elegir uno nuevo.

La compulsa fue ganada por Guillermo González Ruiz, que así inició su relación con las empresas aéreas.

En los años siguientes ALA y Austral fueron, formalmente, empresas independientes, cada cual con sus símbolos, aunque tenían accionistas comunes y estaban asociadas en diversos temas. Los aviones tenían el mismo esquema, pero en colores diferentes, rojo para Austral y Azul para ALA.

Austral Líneas Aéreas

Los años siguientes no aportaron cambios en materia gráfica, pero fueron tiempos de lucha política por la subsistencia de las empresas privadas frente a una ofensiva de quienes querían mantener la empresa estatal monopólica. No es éste el lugar para abundar en detalles, pero fue uno de los momentos más interesantes de la historia de nuestra aviación comercial, que culminó con la sanción de la ley 19.030, en 1971, que fue una especie de regla del juego para permitir una convivencia difícil. La consecuencia de esta ley fue la fusión de ALA y Austral en una sola empresa, que se llamó Austral Líneas Aéreas. Según cierta tradición oral, la fusión requirió un acuerdo entre los accionistas que se resolvió de un modo salomónico, porque se mantuvo el nombre Austral, que era el más fuerte, pero se definió una fórmula cuyas iniciales eran “ALA”.

Para ese entonces el estudio de los arquitectos Arnoldo Gaite, Reinaldo J. Leiro y Josefina Rodríguez Bauzá, que estaba trabajando con la empresa en temas de mobiliario, propuso hacer un diseño empresario completo, que incluyó absolutamente todo, gráfica, esquema de aeronaves y vehículos terrestres y diseño de oficinas, aunque no uniformes del personal. El resultado fue el trabajo de este tipo más completo de la historia aerocomercial argentina hasta ese momento.

Una de las particularidades, inspirada en el trabajo de Mary Wells para Braniff que hacía furor en esos años, fue que no hubo un color de la empresa, sino que se usó una paleta variable. En un principio se pensó que cada región estuviera asociada a un color, pero eso resultó materialmente imposible.

El diseño de un modelo tipo de agencia incluyó el aspecto interior y exterior, y el mobiliario.

La última propuesta de la empresa privada

En 1977/78 Austral estaba pasando por un mal momento, consecuencia de un accidente con varias víctimas fatales ocurrido en Bariloche y una situación difícil a partir de que nuevamente los gobiernos (peronista primero, militar después), la querían ver desaparecer. Buscando mostrar pujanza, encaró cambios importantes, que incluyeron una propuesta de renovación de flota con aviones DC-9 y un cambio de imagen, entre otras cosas.

Isotipo de González Ruiz

Para el nuevo diseño convocaron a Guillermo González Ruiz, el ganador del concurso de ALA en 1966, Que hizo una propuesta integral, basada en los colores azul y rojo.

El isotipo, que se mantendría por más de dos décadas, fue una forma muy fuerte.

La forma se adaptó muy bien a los aviones, donde se pintó en un formato muy grande.

MD-80 N907MD en 1992 (foto Pablo Luciano Potenze).

En los Douglas el esquema funcionó mejor que en los BAC, porque la posición de la puerta de éstos hacía que el símbolo se desarmara cuando ésta se abría.

BAC 111 (foto Jorge López de Vita).

Este diseño, por otra parte, marcó el fin del pingüino en la simbología de Austral. Si bien en los primeros tiempos hubo un circulito en la trompa con un pingüino, muy pronto desapareció para siempre.

BAC 111 en el aeropuerto de Morón (foto: Pablo Luciano Potenze).

El isotipo, protagonizó hasta el tapizado de los primeros Douglas DC-9/80, cuya tela era una trama hexagonal armada con el motivo.

Interior original de un MD-80 en 1981 (foto Pablo Luciano Potenze).

Donde hubo algunas contradicciones de diseño fue en la palabra Austral. En los aviones estuvo pintada de color negro, con una tipografía muy parecida a la del símbolo.

Pero la combinación de colores del diseño era de dos campos, uno rojo y otro azul, separados por una pequeña línea blanca. Imposible de materializar en lugares chicos, como una papelería, y el mismo avión. Para salvar el problema se ideó un fondo rojo y azul, en el que se recortó la palabra en blanco, con la misma tipografía.

La propuesta no funcionó nunca del todo bien, ya que la línea blanca central ocupaba parte de las letras (sobre todo la “A” y la “R”) generando algo de confusión, sobre todo cuando había que imprimirla en blanco y negro con la calidad gráfica de los diarios de la época.

No obstante esto, la imagen de la empresa pegó tan bien en el público que ésta se dio el lujo de imprimirla invertida y hacer una campaña destacando que por más vueltas que se dieran, el pasajero reconocía igual a la empresa (ver Austral Líneas Aéreas: No hay vuelta que darle).

Cartel Austral en avenida 9 de Julio, 1995 (foto: Pablo Luciano Potenze).

Las variaciones de Iberia y Marsans

Logo en la época de Iberia.

Iberia, en un primer momento, no tocó la imagen de Austral, pero en 1994/95 ideó un esquema único para todo el grupo, que se aplicó a las máquinas de Iberia, Aerolíneas Argentinas, Austral, Air Patagonia, Austral Express y Viasa. Se salvó Binter.

La idea era muy sencilla, usar el esquema de Iberia en las aeronaves, con un esquema de colores distinto para cada empresa, y pintar en la cola el símbolo de cada una. Con respecto al nombre de cada compañía tampoco se innovó mucho, se usó la tipografía de Iberia, que por imposición del modelo aparecía calada en un fondo de color.

El problema apareció en la cola de los aviones, porque en el costado derecho el símbolo debió pintarse al revés.

MD-80 LV-WGM en DIC1995 (foto: Pablo Luciano Potenze).

En 2001 llegó Marsans a hacerse cargo de la compañía y trató, en la medida de sus posibilidades, de separarse de la imagen de Iberia, para lo que fue pintando los aviones de blanco, sin mayores detalles, manteniendo la tipografía anterior en los títulos.

La idea era que Austral desapareciera y que solo quedara Aerolíneas Argentinas, y lo primero que desapareció fue el símbolo diseñado veintiséis años antes por Guillermo González Ruiz, que se dejó de usar, pintando en la cola de los aviones el cóndor de Aerolíneas Argentinas.

B737-200 LV-ZXV de Austral en DIC2004 (foto Pablo Luciano Potenze).

Pero el proyecto fracasó, y Austral siguió existiendo y, por lo tanto, era necesario dotarla de un símbolo propio, aunque sólo fuera para pintar la cola de los aviones. Así nació la última versión conocida del isotipo de la empresa que, según de qué lado se lo viera, podía ser “AU” o “UA”.

El isotipo que, según de qué lado se lo viera, podía ser “AU” o “UA” (foto Pablo Luciano Potenze).

Pero, con todas sus limitaciones, éste fue el último símbolo propio de la que alguna vez fuera la empresa del pingüino.

Después, en 2008, vino la nacionalización que, con toda la razón del mundo, se propuso crear una imagen fuerte, que acabara con el caos de los años anteriores, que permitía que en ese momento los aviones del grupo estuvieran volando con no menos de cinco esquemas diferentes.

Isotipo de la época reestatización.


 

Durante la gestión privada histórica de Austral el diseño de la imagen siempre estuvo a cargo de estudios de diseño argentinos pero la nueva empresa pública prefirió contratar para eso los servicios del estudio internacional FutureBrand.

El resultado fue un trabajo a la medida de Aerolíneas Argentinas (ya se pensaba en la unificación) en el que se incorporó a Austral como variante.

El cóndor, en una versión menos estilizada que cualquiera de las anteriores, volvió a ser el símbolo de Austral, pero con la extraña particularidad de que en los aviones se ve un cóndor fragmentado, insinuado en la línea del esquema de los aviones, al punto que hay que conocer bien la figura para darse cuenta de que el Cóndor está allí. La diferencia entre las aeronaves de ambas empresas fueron algunos vivos rojos que se agregaron para los de Austral.

Último esquema de Austral (foto Pablo Luciano Potenze).

Lagos del Sur, Sol Jet e Inter Austral

En el entorno de 1970 Austral creó dos empresas controladas que se hicieron cargo del proyecto turístico del grupo: Lagos del Sur y Sol Jet.

Lagos del Sur, que tenía un perfil de operadora inmobiliaria, fue la menos conocida, pero tuvo sus símbolos bien definidos, incluyendo una imagen con un pingüino.

Sol Jet, que era una empresa de viajes y turismo, fue muy conocida por el público, ya que estuvo permanentemente en contacto con los pasajeros brindando servicios de todo tipo.

Su primera simbología nació con el diseño gráfico que hizo el estudio Gaite, Leiro y Rodríguez Bauzá para Austral Líneas Aéreas en 1971

Cuando en 1978 se cambió la imagen de Austral, también se modificó la de esta empresa, adoptando una nueva tipografía partida por la mitad, al igual que la original elegida para Austral, con los mismos problemas.

Durante la gestión de Iberia voló con base en Córdoba Inter Austral, un operador de vuelos locales que no duró mucho tiempo, pero que tuvo su propio logotipo.

El logo trucho

Durante 1979 Maradona jugaba en Argentinos Juniors patrocinado por Austral. Por eso, su camiseta se diferenciaba de la del resto del equipo por tener un pequeño logo de la compañía, y también tenía otro en el pantalón y una gorrita.

Hoy cualquier fanático despistado tiene la posibilidad de comprar en las tiendas online, una camiseta como la de su ídolo, pero va a tener que fijarse muy bien, porque la mayor parte de la oferta tiene bordado un logo parecido al de Austral de aquellos tiempos, pero con otra tipografía.

Camiseta con el logo equivocado (foto Mercado Libre).

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