Un billete, un vuelo histórico, un hidroavión de bronce, otro de chapa de acero y otro de verdad

El billete de veinte escudos emitido por Portugal en 1978.

Un  día me regalaron un viejo billete portugués, con la imagen de un avión y la de su piloto con una leyenda que decía que en 1922 Gago Coutinho había iniciado la navegación aérea astronómica. Nunca vi algo parecido en billetes locales, y me pareció interesante averiguar de qué se trataba. Imagínense un billete con la imagen de Jorge Newbery, que en su momento fue tan popular como Maradona.

Carlos Viegas Gago Coutinho (1869-1959) fue un geógrafo, cartógrafo, navegante e historiador portugués, que recorrió el mundo realizando diversos trabajos científicos para su país, fundamentalmente en colonias africanas y asiáticas y fijó sus fronteras con precisión. En uno de estos viajes conoció a Sacadura Cabral, un piloto que le explicó que la navegación aérea astronómica era, en ese momento, imposible, porque no se podía ubicar el horizonte con precisión entre nubes, y lo animó a desarrollar el sextante de horizonte artificial, que luego llevaría su nombre. Después ambos inventaron un dispositivo para compensar la deriva causada por el viento.

Gago Coutinho (en primer plano) y Sacadura Cabral en un avión no identificado (foto Portugal um século de imagens – Wikipedia).

Para probar estos dispositivos, en 1921 realizaron una travesía entre Lisboa y Funchal, casi 1.000 km sobre el Atlántico, llegando a la pequeña isla sin problemas. Con este antecedente, en el marco de las celebraciones del centenario de Brasil, realizaron otro vuelo transatlántico siguiendo la ruta Lisboa-Las Palmas-Sao Vicente (Cabo Verde)-Porto Praia-Fernando de Noronha-Recife-Salvador-Porto Seguro-Vitoria-Río de Janeiro, siendo recibido con gran algarabía, tanto en Brasil, como a su regreso a Portugal, donde fue ascendido a contraalmirante y condecorado.

El viaje de 8.383 kilómetros demandó 79 días (62 horas y 26 minutos de vuelo efectivo) y fue realizado en tres hidroaviones biplanos Fairey IIID Mk II. El primero, llamado  Lusitania, se destruyó en las rocas de San Pedro y San Pablo, en Brasil. La máquina fue reemplazada por otra similar, bautizado Patria, que se destruyó en ese mismo lugar, proveyéndose un tercer aparato, denominado Epitácio Pessoa, con el que llegaron a Río de Janeiro. Fue la primera travesía del Atlántico.

Como detalle curioso, este vuelo quedó en la historia como el vuelo de Gago Coutinho, que ofició de navegante, y no de Sacadura Cabral, que fue el piloto. Hubiera sido imposible sin los nuevos instrumentos.

Fairey IIID utilizado por Coutinho y Cabral (foto YouTube).

La patente del sistema de navegación creado por Coutinho y Cabral fue vendida a la empresa alemana Plath, que lo comercializó con su marca. Se usó para la navegación del Graf Zeppelin en su vuelo alrededor del mundo en 1929 y fue adoptado por muchas compañías aéreas antes de la Segunda Guerra Mundial.

Gago Coutinho, que perteneció al Gran Oriente Lusitano de la masonería portuguesa, fue ascendido a almirante en 1958 y murió en 1959.

Los homenajes posteriores

Después de su muerte, Gago Coutinho fue objeto de todo tipo de homenajes. El billete del que hablamos arriba fue emitido en 1978.

El primer monumento a Coutinho y Cabral fue inaugurado el 17 de junio de 1972, en el barrio de Belem de Lisboa, en la desembocadura del río Tajo, el lugar desde donde partió el vuelo, con la presencia del presidente de la República, almirante Américo Thomaz. Según la prensa de la época, era una obra de líneas modernas y concepción audaz, realizada en hormigón y acero inoxidable por el escultor Laranjeira Santos y el arquitecto Rodrigues Fernandes.

Monumento inaugurado en Lisboa en 1972 (Diário de Notícias, 18 de Junio de 1972).

Pero un conjunto tan moderno fue motivo de discusiones airadas desde el primer día, lo que terminó haciendo que la obra se trasladara a una ubicación menos visible en 2001.

Pero el 15 de noviembre de 1991 el ministro de Defensa Fernando Nogueira inauguró otro monumento a Coutinho y Cabral, consistente en una maqueta, casi a escala natural del avión Farley, realizada en bronce, con los bustos de los aeronautas en la cabina, montado en un pedestal de hormigón, en el mismo lugar, o muy cerca, de donde estuvo el anterior.

Nuevo monumento en Lisboa, que incluye los bustos de los aeronavegantes en la cabina (foto Commons-Wikimedia).

Otro avión

São Brás de Alportel es una pequeña población del sur de Portugal, donde está comprobado que vivieron los padres y abuelos de Coutinho. Algunos sostienen que el cartógrafo nació allí pero fue inscripto en Lisboa, pero no lo pueden probar.

Lo concreto es que el municipio de Sao Brás resolvió, en los primeros años de este siglo, homenajear a Coutinho y, en 2015 el arquitecto y escultor Carlos de Oliveira Correia, comenzó la construcción de otro monumento, también con forma de avión de chapa de acero, con una terminación más rústica, con costillas a la vista, pero con mucha fidelidad histórica.

Monumento en São Brás de Alportel. (foto Municipio de São Brás de Alportel).

También se inició una campaña para bautizar Gago Coutinho al aeropuerto de Faro, la ciudad importante más cercana, pero hasta el momento no hubo éxito.

Hay otros monumentos, uno en Sao Vicente (Cabo Verde), otro en Grândola (Portugal) y otro en Recife (Brasil).

Monumentos en Cabo Verde, Grándola (Portugal) y Recife (Brasil).

El avión verdadero

Gago Coutinho y Sacadura Cabral utilizaron tres aviones distintos para hacer su vuelo. Los dos primeros se rompieron entre las Rocas de San Pedro y San Pablo, pero el gobierno lusitano los reemplazó rápidamente, por lo que el vuelo no se interrumpió. La última máquina, la que llegó a Río, volvió en buque a Portugal, y actualmente está en exhibición en el museo de la marina en Lisboa.

El avión Fairey IIID con el que Gago Coutinho y Sacadura Cabral llegaron a Río de Janeiro (foto Fernando Puppio).

 

Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo