
En 1957 Aerolíneas Argentinas lanzó el lema SU compañía, como parte de una campaña publicitaria que estuvo diseñada para identificar al ciudadano común, que no volaba, con una empresa del estado. Fue una creación política, en el momento en que la empresa estatal debía competir, por primera vez en su vida, con empresas privadas argentinas surgidas en aquellos años de la revolución libertadora.
El resultado fue que el país empezó a hablar de “mi compañía”. Fue una de las grandes creaciones de la publicidad argentina, llevada adelante por la agencia Directa.
Después vino el Comet 4, con el que Aerolíneas Argentinas buscó posicionarse como una de las empresas más modernas del mundo y la campaña de lanzamiento de los jets estuvo basada en SU compañía.
Lo que podía parecer una campaña publicitaria simpática fue, además, una batalla de la guerra sin cuartel por la subsistencia de la empresa estatal. En el país se discutía el sentido que tenían los cuantiosos subsidios que recibía, y había varias empresas privadas que querían participar de esos fondos. Fue una historia muy complicada, con enfrentamientos muy fuertes.
La publicidad intensa con el lema se desarrolló entre 1957 y 1962, fecha en la que desaparece de la comunicación empresaria, aunque retornaría en otros momentos, de un modo algo desordenado. Curiosamente, fue rescatado por Iberia, cuando se discutía si Aerolíneas era argentina o española.
ALA y Austral, las principales competidoras de Aerolíneas Argentinas del momento, no parecieron sentirse afectadas inmediatamente por esta campaña, pero en 1964 apareció una respuesta a SU compañía en la publicidad de Austral: “Vuele en buena compañía”. La imagen elegida es ambivalente, porque se buscó una modelo femenina muy producida, con una vestimenta que no tenía nada que ver con la de las azafatas de la empresa. Una Austral imaginaria que respondía tardíamente a un desafío muy fuerte.

Pero la buena compañía no llegó sola al mundo. La primera vez que el anuncio se publicó en la Revista Primera Plana, el 29 de septiembre de 1964, estuvo en la página de enfrente de algo que también se publicaba por primera vez, una historieta firmada por Quino llamada Mafalda, que salía a probar suerte en la revista y que luego se haría famosa.

Con mayor o menor intensidad, el lema “vuele en buena compañía” estuvo en la publicidad de Austral hasta la fusión con ALA, en 1971.

