
Hablar de los ciudadanos como accionistas de las empresas del Estado no es una idea nueva. Muchos lo han intentado en circunstancias muy diversas, pero no es una comparación muy feliz, en primer lugar, porque los accionistas de cualquier sociedad anónima deciden cuándo compran y cuando venden sus títulos, lo que significa que también deciden si quieren o no ser accionistas.
Este aviso de Aerolíneas Argentinas, que es un ejemplo más de esa costumbre, fue publicado en La Prensa del 13 de septiembre de 1957 y en otros medios de la época. Entonces la Argentina tenía veinte millones de habitantes, y la fecha, además, coincide con el lanzamiento del lema SU compañía.
A poco que se mire, la primera conclusión es que no se trata de un balance, que es lo que quieren ver los accionistas, porque el aviso no dice una palabra de la situación financiera ni de los resultados de la empresa. Podría encuadrarse como un informe de producción, y visto así parece muy atractivo, pero —como ocurre ahora— estos datos sin ninguna referencia al costo de lograr esos resultados, no tienen mucho sentido.
El aviso es de los tiempos de la revolución libertadora, cuando la empresa estaba dirigida por Luis Ureta Sáenz Peña, un abogado de la Fuerza Aérea que poco después tomaría la decisión de comprar los Comet 4. La agencia publicitaria es Directa, que estaba dirigida por Alfredo Herrero.
Cuando cambió el gobierno, y el comodoro Juan José Güiraldes se hizo cargo de la empresa, se mantuvieron varias cosas, empezando por la agencia Directa. Ureta Sáenz Peña fue designado representante general de la empresa en Europa (algo raro para un ex presidente) y el relato no cambió, porque Güiraldes siguió hablando de los veinte millones de accionistas.
Hoy, las empresas aéreas que cotizan en bolsa tienen un link a sus balances oficiales en sus páginas de internet. No es un recurso publicitario, es una obligación legal.
56 años después
La tentación de imaginar un aviso de estas características, pero hecho hoy, es inevitable. Lamentablemente el último balance publicado por Aerolíneas/Austral es el de 2013, así que las cifras no están muy actualizadas. Tampoco todas están disponibles, porque en las memorias no hay referencia sobre las horas voladas ni a las toneladas kilómetro; de todos modos, los valores anuales son éstos, discriminados para Aerolíneas Argentinas, Austral y el grupo:
| Aerolíneas Argentinas – 2013 | |||
| 2012 | 2013 | Crecimiento | |
| Pasajeros | 3.807.385 | 5.213.519 | 36,93% |
| Carga (kg) | 21.011.000 | 27.100.000 | 28,98% |
| Pasajeros-km | 11.177.000.000 | 13.947.000.000 | 24,78% |
| Coeficiente de ocupación | 77 | 77 | |
| Austral – 2013 | |||
| 2012 | 2013 | Crecimiento | |
| Pasajeros | 2.948.474 | 2.822.805 | -4,26% |
| Carga (kg) | 5.678.000 | 5.314.000 | -6,41% |
| Pasajeros-km | 2.981.000.000 | 2.877.000.000 | -3,49% |
| Coeficiente de ocupación | 75 | 73,4 | |
| Aerolíneas/Austral – 2013 | |||
| 2012 | 2013 | Crecimiento | |
| Pasajeros | 6.755.859 | 8.036.324 | 18,95% |
| Carga (kg) | 26.689.000 | 32.414.000 | 21,45% |
| Pasajeros-km | 14.158.000.000 | 16.824.000.000 | 18,83% |
Con estos números, resulta evidente que el grupo Aerolíneas/Austral podría haber publicado en 2013 el mismo aviso triunfalista de 1957 sin ningún problema, aunque en la división por empresas hubiera sido complicado mostrar los números de Austral, cuyos parámetros disminuyeron algo.
Pero se da exactamente la misma paradoja de 1957. En ese año, el verdadero debate que estaba en la calle eran las pérdidas de Aerolíneas Argentinas, sobre las que ésta no decía nada. En 2013 pasaba lo mismo, a pesar de los excelentes números de la producción de carga y pasajeros.