Airbus vs. Boeing: ¿Qué debemos esperar de las líneas de montaje en los próximos meses?

Las entregas de Airbus continuaron durante la pandemia en Europa y a pesar del cierre parcial o total de numerosos sectores y actividades industriales. La lowcost turca recibió este avión en Abril de 2020 (foto: Airbus).

Habitualmente en el mes de enero los grandes fabricantes de aviones comerciales presentan sus cifras de ventas, producción, y entregas a cliente. Normalmente nos hacemos ecos de tales noticias, y año a año vemos como Airbus o Boeing se adelantan respectivamente en tal o cual segmento del mercado.

Sin lugar a dudas este año 2020 todo es diferente, y particular. La pandemia ha afectado muy duramente al sector aerocomercial, con muchas aerolíneas sin volar por varios meses, preservando sus flotas, desprogramando modelos (ver: Qantas retira anticipadamente sus últimos Boeing 747: La reina abdica ante el coronavirus y Recordando un vuelo en la última Reina de KLM), y otras compañías volando extremadamente poco.

Por tanto la pandemia ya ha tenido un efecto importante en la capacidad de las líneas aéreas para aceptar la entrega de los aviones encargados.

La situación en Boeing no ha cambiado mucho con la pandemia. Ya venia recortando capacidad de producción debido al fiasco del MAX y con las entregas suspendidas forzosamente (imagen: captura de YouTube)

El competitivo mercado de los narrow bodies

Los confinamientos forzosos de la población, y el miedo a los contagios, llevaron a todo el sector industrial mundial a disminuir notablemente el ritmo de producción. Los grandes fabricantes de aviones, Airbus, Boeing y EMBRAER, también se vieron afectados seriamente, por esta situación novedosa.

Airbus ha reducido la producción de la familia A320 de 60 unidades por mes a 40, pero sigue produciendo en exceso, ya que las aerolíneas aceptaron solo 31 unidades de las familias A220 y A320neo el pasado mes de junio. Dada la situación mundial, es altamente probable que la brecha entre la producción y las entregas continúe hasta fines de 2021. Airbus es consciente de que la reducción adicional podría ser un golpe fatal para su cadena de suministro.

Por su parte, Boeing no está entregando ningún avión de un solo pasillo debido a que el 737 MAX continúa en tierra (ver MAX: El gran batacazo de Boeing). Pero las expectativas son las de reanudar las entregas a un nivel muy bajo, quizás cinco entregas mensuales, hacia fines de 2020, aumentando paulatinamente a alrededor de 30 unidades al mes en 2022.

Muchas aerolíneas necesitaran del apoyo estatal, en una u otra forma, para sobrevivir. Esta situación sin duda condicionará las entregas de aviones de un solo pasillo,no solo por las postergaciones, sino también por las eventuales cancelaciones (foto Fernando Puppio)

En el extremo inferior del mercado, las entregas de EMBRAER también se han visto gravemente afectadas por la situación en Brasil.

Esencialmente, todas las aerolíneas y essors están tratando de diferir o incluso cancelar las entregas de aviones de fuselaje angosto. De hecho algunos lessors han decidido cancelar pedidos sustanciales de 737 MAX, mientras que Airbus ha tenido que renegociar las entregas.

En general, las aerolíneas que han recibido apoyo de los gobiernos están en una mejor posición para tomar al menos una parte de sus pedidos. Pero las aerolíneas en América Latina y algunas de las grandes aerolíneas lowcost, como AirAsia, se encuentran en una posición aún más difícil. El acceso mucho es más limitado, si es que lo tienen, al apoyo estatal.

La producción

La mayoría de actores del sector aerocomercial está de acuerdo en que las tasas de producción no crecerán más allá de los niveles actuales antes de 2022, con la excepción de la reintroducción del MAX. Los nuevos pedidos se han parado, y no se espera un aumento en la demanda antes del próximo año, como pronto.

Easyjet ha negociado con Airbus posponer las entregas de este año para el 2021 (foto: Fernando Puppio).

Pero dada la gran cantidad de pedidos pendientes de Airbus y Boeing, asegurar más pedidos no es su prioridad. Más bien, los grandes fabricantes se centran en proteger los compromisos ya establecidos por aerolíneas y lessors, y así parar la avalancha de cancelaciones de los últimos meses.


Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo