
Todas las empresas tienen imagen, cultura y personalidad. Los especialistas en marketing y publicidad se encargan de diseñar la primera, la gente de recursos humanos manipula la segunda y las vicisitudes de la vida, independientemente de todo lo que se haga conscientemente al respecto, terminan de formar la personalidad.
Austral, desde el día de su nacimiento, tuvo la necesidad de ser distinta de Aerolíneas Argentinas, sencillamente porque su subsistencia dependía en gran medida de que los pasajeros de ésta encontraran una alternativa más satisfactoria. Por este motivo durante los primeros treinta y cinco años de su existencia buscó enfatizar esta distinción.
Cuando en 1990 Aerolíneas y Austral pasaron a formar parte del grupo de Iberia ambas tenían imágenes fuertes que venían de más de diez años atrás, y estaban perfectamente posicionadas en el mercado. Ningún pasajero dudaba de sus identidades.
El diseño original de Austral Líneas Aéreas |
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| El BAC 1-11 LV-JNS (derecha), y el Mc. Donnell Douglas MD-80 N-1003G (izquierda). Ambos con sus colores y diseños clásicos vistos en el Aeroparque de la Ciudad de Buenos Aires en la década de los ochenta (fotos Pablo Luciano Potenze). | |
Tal era la fortaleza de estos símbolos, que Austral se dio el lujo de lanzar a fines de los años ochenta una campaña publicitaria en la que realizó diversas transformaciones de su logotipo, lo que fue acompañado por un mensaje que decía que por más vueltas que se le diera, el pasajero reconocía a la compañía.
Iberia nunca entendió que las empresas americanas eran entidades con vida propia, y trató de asimilarlas a su imagen, creando un esquema único, con una tipografía única que en el que solamente variaban los colores según la empresa de que se tratara. Así Iberia, Aerolíneas Argentinas, Austral, Viasa y Air Patagonia (que no existió pero tuvo un avión) tuvieron exactamente la misma imagen.
Austral se había dado el lujo de poner en la avenida 9 de Julio, el lugar publicitariamente más emblemático de Buenos Aires, un cartel en el que distorsionaba su imagen para resaltar su fortaleza. Iberia no lo entendió y buscó imponer una imagen importada de España. El cambio no podía funcionar, y no funcionó (la foto es de 1995).




