
A principios de 1921 la Compañía Rioplatense de Aviación ofreció por primera vez en la historia argentina servicios aéreos regulares comerciales. No eran los primeros vuelos con horario en los que se cobró el boleto, que habían ocurrido en 1919, pero sí fueron —sin ninguna posibilidad de discusión— los primeros vuelos comerciales, aunque no resultaron rentables.
Los diarios se hicieron eco de la implantación de estos servicios, dedicándoles mucho espacio, por lo que no hubo una campaña publicitaria, pero un tiempo después se publicaron algunos avisos con el formato que muestra la ilustración, que podemos considerar las primeras publicidades gráficas de una aerolínea argentina.
Hay algunos puntos dignos de ser destacados. El primero es que el aviso alimenta la confusión. Los vuelos regulares eran a Montevideo, pero la empresa estaba dispuesta a vender cualquier variante, por lo que habla de Punta del Este y Mar del Plata, adonde hacía vuelos especiales cuando había demanda. También hay constancias de que alguna vez aterrizó en Colonia a pedido de sus pasajeros.
En segundo lugar, lo más destacado es que en ocho semanas se habían transportado 227 pasajeros. El mensaje es claro, se trata de algo firme, no de un vuelo de vez en cuando. De todos modos la cantidad es insignificante frente a la producción de los buques.
Un último párrafo sobre las tarifas. Eran carísimas, ya que el mismo viaje de ida que en avión costaba 80 pesos en vapor se cobraba 7 en primera clase y 3 en segunda.
Este servicio, que no recibió ningún subsidio, fue deficitario, y sólo funcionó durante tres meses.