
Hubo un tiempo en el que a fin de año las personas y las empresas se enviaban tarjetas de saludo por correo. Después vino internet y el correo fue superado en muchas de sus aplicaciones, ésta entre otras.
A fines de 2001 Airbus envió a sus clientes, amigos y admiradores un saludo de fin de año consistente en serie de doce postales presumiblemente vinculadas con la aviación. La nota que las acompañaba sostenía que “los cielos siempre tienen historias interesantes para contar” y convengamos que eso es verdad.
Sigue diciendo Airbus que “los artistas de hoy continúan contribuyendo a las leyendas de los cielos” y por eso el tema del calendario 2002 está construido en torno de la expresión visual de los cielos.
Para ello pidió a un grupo de diversos artistas de todo el mundo (pintores, escultores, artistas gráficos fotógrafos, diseñadores industriales y caricaturistas) que ofrecieran su interpretación personal del vuelo. El resultado fueron las imágenes que siguen, en las que sólo se reconoce el crédito de su autor, sin nacionalidad ni título de la obra. Hoy, gracias a la inteligencia artificial y los buscadores, hemos podido establecer los países de origen de casi todos ellos, de los que en algunos casos es posible ver, además, una versión ampliada de sus obras en la web.
A pesar de la definición de Airbus, no es un calendario porque no tiene fechas, ni siquiera tiene orden, pero estaba empezando el siglo XXI, en el que todo cambiaría, aunque quizás en ese momento no lo percibíamos.











