
El 26 de abril de 1937, en el transcurso de la guerra civil española, la Lufwaffe alemana, a través de su Legión Cóndor, y la Aviazione Legionaria italiana bombardearon la ciudad española de Guernica. Para muchos historiadores fue el primer bombardeo estratégico de la historia aeromilitar.
Antes de esa fecha la Segunda República Española había encargado al pintor Pablo Picasso la ejecución de un cuadro de gran formato (3,5 por casi ocho metros) para ser expuesto en el pabellón español de la proyectada exposición internacional de París. El artista hizo algunos bocetos, casi al azar, pero el bombardeo lo decidió a que éste fuera el tema central de la futura obra, que estuvo concluida en junio de 1937. Fue trasladada a Paris y estuvo en exhibición a partir de julio.

En los años siguientes la obra fue exhibida en varias ciudades europeas y, en 1940, huyendo de la Segunda Guerra Mundial, viajó a Estados Unidos. Picasso decidió entonces que quedara en custodia del Museo de Arte Moderno de Nueva York hasta que la democracia volviera a España, lo que no impidió que la obra fuera exhibida en otros países, incluso Brasil, en 1953.
La Guerra Civil terminó en 1939, con la derrota de la República. Francisco Franco, el jefe del movimiento revolucionario, fue proclamado “caudillo de España por la gracia de Dios” y asumió como jefe del gobierno, cargo que retendría hasta su muerte, en 1975.
Fueron 36 años en los que España, estuvo sumida en una cruel dictadura que la fue alejando del mundo, que la segregó, primero por sus simpatías con el nazismo y luego por la falta de democracia. El país vivió en una crisis más o menos permanente, políticamente aislado y con poco progreso material.
Iberia
Iberia fue fundada por Horacio Echeberrieta, asociado con Lufthansa, en 1927. Poco después volaba a Alemania con subsidios. Dentro de la división de la política europea de aquellos años, era una empresa filonazi.
En 1929 el gobierno español la incluyó dentro de un holding aeronáutico llamado CLASSA (Concesionaria de Líneas Aéreas Subvencionadas), que fue nacionalizado por la República. A pesar de todos estos movimientos, la empresa Iberia, como entidad independiente, siguió existiendo.

Cuando comenzó la Guerra Civil el bando franquista necesitó algunos servicios aéreos civiles, y para ello decidió reactivar a Iberia, con la colaboración financiera de la italiana Ala Littoria y aviones alemanes. Terminada la contienda la empresa, por el imperio de las circunstancias, resultó ser la línea aérea española, que tuvo un muy discreto crecimiento por varios años. En 1944 fue nacionalizada y a partir de esa fecha inauguró servicios de largo aliento a Buenos Aires (1946) y Estados Unidos (1954).
En los años siguientes, el gobierno español impulsó el turismo receptivo, una de las pocas actividades económicas en las que el país tenía ventajas ciertas, y para ello fortaleció a Iberia, que reequipó su flota y aumentó sus servicios internacionales.
La publicidad histórica de Iberia nunca estuvo vinculada con el arte español, y sus valores en materia de hispanidad han sido escasos. Lo más notable fue cierta identificación con el descubrimiento de América y la imagen de las carabelas, y la decisión de bautizar a sus aviones con nombres de artistas españoles.

La nueva monarquía
La muerte de Franco fue un shock terrible para todos los españoles que, repentinamente, descubrieron que podían vivir en libertad, sin censuras y, fundamentalmente, decidir su propio destino. Fue difícil, pero fue posible.
El país vivió un proceso de gran apertura, que se evidenció, al principio, por un gran renacer del sector artístico, en todos los aspectos.
Picasso había muerto en 1973 pero, con la llegada de la nueva monarquía, fue evidente que había llegado el momento adecuado para que el Guernica viajara a España, donde nunca había estado. Por supuesto, hubo algunas discusiones sobre quién era el propietario del cuadro, pero los temas judiciales se arreglaron y, el 10 de septiembre de 1981, el lienzo llegó a Madrid (enrollado) a bordo de un vuelo regular realizado por el Boeing 747 EC-DLD de Iberia.
El 12 de septiembre la aerolínea publicó un gran anuncio en los diarios españoles con el cuadro y una leyenda que decía: Nueva York – España: sin billete de vuelta.

Y, el 9 de noviembre, la empresa publicó en Buenos Aires, un aviso similar, en lo formal, al español, pero con un mensaje distinto, que comenzaba diciendo “A partir de ahora puede verlo en España” y concluía con la frase “Iberia, el desafío español”.