
En nuestro artículo previo sobre el PITAM (ver Morón ciudad aeronáutica), Pablo Luciano Potenze analiza una serie de propuestas para transformar a Morón en una ciudad aeronáutica. Las fantasías nacionales y populares llevaron en 2012 a que el Municipio se asociara con el Instituto de Desarrollo Empresarial Bonaerense (IDEB) para conformar Morón 2020 SAPEM, y se creara el Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico de Morón (PITAM), con claras intenciones de crear un clúster aeronáutico vernáculo.
Oportunamente se tomó contacto con diversas instituciones españolas que han colaborado de diversas maneras, como consultoras entre otras. Se mira al Parque Tecnológico Aeroespacial de Andalucía (Aerópolis), como ejemplo a seguir.
¿Qué es y de donde viene Aerópolis?
La relación de Andalucía con la aeronáutica comenzó temprano, tanto como 1910, cuando se llevó a cabo el primer vuelo allí. Poco tiempo después se crearon el primer Aeródromo Militar, primera aerolínea comercial española. Después de la Primera Guerra Mundial, Hispano-Suiza fabricó bajo licencia en Cádiz y más tarde en Sevilla. Tras la Guerra Civil Española, se estableció en Sevilla una planta de CASA que comenzó construyendo varios modelos alemanes bajo licencia, y desde ese momento no paró de fabricar aviones de diseño propio o bajo licencia. Queda claro que la tradición aeronáutica andaluza es larga y fructífera. Con una concentración de actividades en la zona de San Pablo en Sevilla y la Bahía de Cádiz.

En lo que refiere a Aerópolis, el parque se proclama como el único en Europa dedicado exclusivamente a la industria aeroespacial. Fue inaugurado como tal allá en 2003 y actualmente constituye una comunidad de negocios con más de 90 empresas del sector aeroespacial.
Aunque a priori parezca que las empresas de Aerópolis están dedicadas a suministrar a la cercana línea de montaje final de Airbus en San Pablo, lo cierto es que son también activos proveedores de Embraer, Eurofighter, Boeing, Bombardier, Sikorsky, Agusta, amén de otras líneas de Airbus.
Entre las empresas instaladas en el parque industrial andaluz se aglutinan un amplio abanico de tecnologías, capacidades y servicios del sector aeroespacial:
- Ingeniería y consultoría.
- Montaje.
- Materiales compuestos.
- Material eléctrico/electrónico.
- Ensayos.
- Mecánica y utillaje.
- Aviación general.
- Servicios aeronáuticos.
A su vez, Aerópolis se complementa con Hélice – Clúster Aeronáutico Andaluz – que engloba empresas del sector ubicadas a lo largo y ancho de la Comunidad Autónoma andaluza, aunque mayoritariamente se ubican en las zonas de Málaga, Sevilla y Cádiz.

Además, por el lado de la investigación y desarrollo está el Centro Avanzado de Tecnologías Aeroespaciales (FADA-CATEC). La institución está dedicada a la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías a través de cuatro grandes líneas y campos de trabajo:
- Automatización y robótica.
- Aviónica y sistemas no tripulados.
- Materiales y procesos.
- Simulación y software.
El CATEC brinda una serie de servicios tecnológicos a las empresas del sector, y a los que pueden acceder de una manera cómoda y directa las compañías de Aerópolis. Estos servicios se engloban en tres áreas de relevancia estratégica para el sector:
- Plataforma de aviones no tripulados (UAVs).
- Ensayos de componentes estructurales a gran escala.
- Gestión del conocimiento, transferencia y vigilancia tecnológica.

Aerópolis versus PITAM ¿es posible la comparación?
Los nombres de cada uno de los parques tecnológico parecen indicar a priori que cada uno apunta a una cosa. A pesar de buscar en el ejemplo español un punto de partida, el PITAM parece tener un objetivo más modesto que Aerópolis: El uno pretende ser “aeronáutico” y el otro ya es “aeroespacial”. La iniciativa argentina ya se reconoce limitada, o no se les ocurrió a los impulsores de la idea, que hay algo más allá del mantenimiento, la instrucción o la fabricación de algún avión ligero de recreo. Valga como ejemplo la industria de la aerogeneración, íntimamente ligada a la aeronáutica científica, técnica, e industrialmente.
En este punto lo más racional parece ser evitar las comparaciones directas, porque la diferencia es grande.
El mercado (I): Productos
Para que exista un parque industrial habrá que tener algún producto que producir o algún servicio que brindar. Algunos proveedores de servicios están. La apuesta de Morón es atraer otros, que no se sabe bien de dónde saldrán. Es lo que no queda claro del proyecto PITAM.
Más allá del cúmulo de buenas intenciones, no hace falta mucho para darse cuenta que las propuestas corren grave riesgo de caer automáticamente en el vacío, especialmente teniendo en cuenta el desarrollo aeronáutico del país, tanto en términos de productos como de servicios.
En cuanto a productos aeronáuticos, Argentina no produce nada o la producción es meramente marginal. En ese caso resulta imposible apuntar a asemejarse a la sevillana Aerópolis, cuando no hay nada muy concreto para hacer. Las comparaciones aún se complican más cuando vemos lo que se produce en Sevilla: Dos aviones de transporte militar (los Airbus A400M y C235/295) con carteras de pedidos activas. La producción local de ambas máquinas ha implicado un esfuerzo de años de todas las partes (trabajadores, empresas, sindicatos, Administración Publica, universidades) y conlleva unas exigencias industriales altísimas por parte de los clientes, Airbus en primer lugar y los países compradores de las aeronaves a lo largo del tiempo.

Probablemente lo que desconoce el municipio de Morón, y por eso políticos de una u otra facción fantasean alegremente con la propuesta del PITAM, es el esfuerzo que supone a una empresa estar en condiciones de ofrecerle cualquier componente aeronáutico a un fabricante internacional de la escala de Airbus o Boeing. Aunque el proyecto de Aerópolis tenga hasta el momento una vida relativamente corta (no llega a los 20 años), muchas de las empresas que lo conforman llevan décadas trabajando en el sector aeronáutico español, europeo e internacional. Puede resultar incluso complicado seguir la historia empresarial de muchas de ellas debido a cambios de nombres, fusiones y adquisiciones, pero el personal técnico involucrado ha tenido una continuidad profesional a lo largo de toda su carrera en dichas empresas. La llegada a Sevilla de la planta de montaje final del A400M, sin dudas un logro político, efectivamente ha ayudado a la creación de nuevas empresas en Andalucía, y toda España, y a acrecentar el número de empleos de alta cualificación en las ya existentes.
Resulta complicado saber que se pretende producir aeronáuticamente hablando en el PITAM, si no hay nada concreto y real a la vista.
Vale la pena aclarar, que aunque sin una relación directa con la aeronáutica, si parece que se producirá en el PITAM un vehículo cuadriciclo ligero eléctrico por parte de la compañía Sero Electric.
El mercado (II): Servicios
Básicamente el mercado de los servicios aeronáuticos argentino es escueto. Lo es, porque el parque aeronáutico también lo es y porque el parque también es antiguo y cualquier taller sin muchas pretensiones puede conseguir la habilitación para bridar determinados servicios a pequeñas aeronaves.
Desde ya que existen talleres de importancia que son capaces de realizar tareas de mantenimiento mayor para aeronaves de pequeño y mediano porte. Aquí la cuestión pasa por el volumen. El parque aeronáutico argentino es pequeño y antiguo, por tanto la capacidad instalada está de acuerdo al mercado y no se vislumbra que haya nuevas oportunidades para muchas nuevas empresas.
La supuesta “revolución de los aviones” (ver: La revolución de los aviones. Tres años después (I) y (II)), se ha quedado a medio camino debido a la profundización de la crisis económica a partir de diciembre de 2017 y prácticamente no ha generado el salto cuantitativo de actividad aeronáutica que se anunció con bombos y platillos. Esto implica que las necesidades de instrucción de nuevo personal aeronáutico no son muy grandes y tampoco las necesidades de mantenimiento que tengan desde las escuelas a las flotas comerciales.

Aquí sí es cierto que hay inversiones y cosas concretas funcionando: Escuelas, talleres, hangares. Si la aviación argentina ha de progresar, disponer de un polo de servicios específicos es una herramienta muy útil. Es innegable que el potencial está. También que Argentina vive en la ilusión de su eterno potencial.