El previaje holandés

Un Constellation de KLM en los años cincuenta (imagen Archivo)

El “Previaje” es un sistema impulsado por el gobierno argentino a partir de 2020, consistente en otorgar a los pasajeros que realicen compras anticipadas de servicios turísticos, descuentos posteriores en otros servicios durante su viaje. El objetivo es fomentar el turismo y lograr más gastos personales en los destinos.

No es un invento argentino, porque otros países hacen cosas parecidas, algunas visibles a simple vista y otras que pasan desapercibidas. El objetivo es siempre el mismo, que el viajero venga a mí, o que, por lo menos, pase por mi territorio y haga gastos en  él.

Promoción en las redes sociales del sistema previaje, que funciona con una tarjeta específica.

La variante holandesa

Holanda siempre fue un país pequeño pero con ideas claras. Si el territorio no daba para mucho la apuesta fue convertirse en uno de los principales actores del comercio internacional de otros países a través de sus buques y sus puertos. Adicionalmente, estableció un pequeño imperio colonial a partir del siglo XVI. Sus posesiones llegaban a las Antillas orientales y occidentales, Ceilán, Taiwán, Sudáfrica, Malasia, parte de Oceanía, las actuales Guayanas y algunos puntos de América del Norte. Vaya como ejemplo el hecho de que la actual ciudad de Nueva York fue fundada por holandeses con el nombre de Nueva Ámsterdam.

Por supuesto había que tener una flota importante para llegar a esos sitios, y los holandeses no solo las tuvieron sino que construyeron los puertos necesarios en su territorio .Hoy Roterdam es el mayor puerto de Europa. Técnicamente funcionaba como un hub que recibía todas las cargas del mundo y las distribuía al resto del mundo.

Resumiendo, los holandeses pensaban que todo debía pasar por su país, y lo lograban con un trabajo impecable. Con la invención del avión la filosofía no cambió, y así resulta que la empresa de transporte aéreo más antigua que hoy está volando es KLM, fundada en 1919 por Albert Plesman, que buscaba hacer con el aire lo que sus antepasados habían hecho en el mar. En 1924 su ruta a Yakarta era la más larga del mundo.

Después de la Segunda Guerra Mundial muchas cosas cambiaron en el transporte, pero la determinación holandesa de ser actores principales se mantuvo, KLM volvió a volar casi en seguida y en 1947 llegó a Buenos Aires. Era difícil convencer a los pasajeros, que querían viajar a cualquier otro lugar de Europa, que fueran a Holanda, pero KLM fue una herramienta fundamental de este proyecto.

Publicidad de KLM en Buenos Aires, publicada el 6 de abril de 1947 en La Nación.

La idea fue ofrecer incentivos. En 1957 se abrió la primera tienda libre de impuestos en Schiphol, que resulto un atractivo mayor y un excelente negocio, aunque en ese momento no podía comprarse mucho más que licores, chocolate  y tabaco.

Publicidad del primer free shop establecido en el aeropuerto de Schiphol, publicada en la revista Visión del 5 de julio de 1957.

El sistema, con muchísimas variantes, se mantuvo durante años, aunque la política general fue ofrecer “regalos” orientados a que el pasajero se quedara unos días en Holanda. Así se regalaron noches de hotel, comidas, alquiler de autos, y otros.

Evidentemente funcionó, y su mayor aplicación estuvo durante los años setenta. Ahora no hay regalos, y la promoción está en mostrar las grandes ventajas de usar a Shiphol como lugar de entrada o salida de Europa.

Año 1970.

Publicado en La Nación del 15 de septiembre de 1970. En aquella época las tarifas IATA tenían un descuento en baja temporada del 25%, que hacían obligatoriamente todas las empresas.

Los holandeses sostenían que Schiphol era el tercer aeropuerto de Londres, y algo de razón tenían, pero este alarde les costó un trabajo difícil y sostenido en el tiempo para hacer crecer su único aeropuerto. Hoy Londres tiene cuatro aeropuertos y las cosas son distintas, pero Schiphol tiene más tráfico que cualquiera de ellos, tomado individualmente.

La Prensa, 20 de febrero de 1972.

A mediados de los años setenta estuvo el climax del programa de atracción de pasajeros, con ofertas tan tentadoras como una noche gratis de hotel, un día de alquiler de auto, comidas, entradas a espectáculos, etcétera, y esto no era sólo para los pasajeros de KLM, cualquiera que llegara o saliera de Europa por  Ámsterdam podía disfrutarlo.

Selecciones del Reader’s Digest, diciembre de 1973.

Y hasta se tomaron el trabajo de adaptar la promoción para cada país.

Una promoción dirigida especialmente al público argentino. Publicado en La Nación del 22 de septiembre de 1974.

Con el tiempo esta política se mantuvo, pero algunas cosas de forma fueron cambiando. No todo siempre fue gratis, pero podían comprarse servicios por precios ridículos.

6 de diciembre de 1976.

Donde no hubo ni podía haber superdescuentos ni gratuidad era en los pasajes, que se cobraban religiosamente dentro del sistema de IATA. Pero unos años después Laker cambió todos los usos y costumbres de la aviación.

En 1990 no había regalos, pero la promoción era más del aeropuerto que de la línea,

Publicidad de KLM en vía pública en diciembre de 2017. A Amsterdam y a todo el mundo 6 veces por semana. Prácticamente el mismo discurso de 1947. Antes de la pandemia el servicio se hizo diario.

 

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