
El “Previaje” es un sistema impulsado por el gobierno argentino a partir de 2020, consistente en otorgar a los pasajeros que realicen compras anticipadas de servicios turísticos, descuentos posteriores en otros servicios durante su viaje. El objetivo es fomentar el turismo y lograr más gastos personales en los destinos.
No es un invento argentino, porque otros países hacen cosas parecidas, algunas visibles a simple vista y otras que pasan desapercibidas. El objetivo es siempre el mismo, que el viajero venga a mí, o que, por lo menos, pase por mi territorio y haga gastos en él.

La variante holandesa
Holanda siempre fue un país pequeño pero con ideas claras. Si el territorio no daba para mucho la apuesta fue convertirse en uno de los principales actores del comercio internacional de otros países a través de sus buques y sus puertos. Adicionalmente, estableció un pequeño imperio colonial a partir del siglo XVI. Sus posesiones llegaban a las Antillas orientales y occidentales, Ceilán, Taiwán, Sudáfrica, Malasia, parte de Oceanía, las actuales Guayanas y algunos puntos de América del Norte. Vaya como ejemplo el hecho de que la actual ciudad de Nueva York fue fundada por holandeses con el nombre de Nueva Ámsterdam.
Por supuesto había que tener una flota importante para llegar a esos sitios, y los holandeses no solo las tuvieron sino que construyeron los puertos necesarios en su territorio .Hoy Roterdam es el mayor puerto de Europa. Técnicamente funcionaba como un hub que recibía todas las cargas del mundo y las distribuía al resto del mundo.
Resumiendo, los holandeses pensaban que todo debía pasar por su país, y lo lograban con un trabajo impecable. Con la invención del avión la filosofía no cambió, y así resulta que la empresa de transporte aéreo más antigua que hoy está volando es KLM, fundada en 1919 por Albert Plesman, que buscaba hacer con el aire lo que sus antepasados habían hecho en el mar. En 1924 su ruta a Yakarta era la más larga del mundo.
Después de la Segunda Guerra Mundial muchas cosas cambiaron en el transporte, pero la determinación holandesa de ser actores principales se mantuvo, KLM volvió a volar casi en seguida y en 1947 llegó a Buenos Aires. Era difícil convencer a los pasajeros, que querían viajar a cualquier otro lugar de Europa, que fueran a Holanda, pero KLM fue una herramienta fundamental de este proyecto.

La idea fue ofrecer incentivos. En 1957 se abrió la primera tienda libre de impuestos en Schiphol, que resulto un atractivo mayor y un excelente negocio, aunque en ese momento no podía comprarse mucho más que licores, chocolate y tabaco.

El sistema, con muchísimas variantes, se mantuvo durante años, aunque la política general fue ofrecer “regalos” orientados a que el pasajero se quedara unos días en Holanda. Así se regalaron noches de hotel, comidas, alquiler de autos, y otros.
Evidentemente funcionó, y su mayor aplicación estuvo durante los años setenta. Ahora no hay regalos, y la promoción está en mostrar las grandes ventajas de usar a Shiphol como lugar de entrada o salida de Europa.


Los holandeses sostenían que Schiphol era el tercer aeropuerto de Londres, y algo de razón tenían, pero este alarde les costó un trabajo difícil y sostenido en el tiempo para hacer crecer su único aeropuerto. Hoy Londres tiene cuatro aeropuertos y las cosas son distintas, pero Schiphol tiene más tráfico que cualquiera de ellos, tomado individualmente.

A mediados de los años setenta estuvo el climax del programa de atracción de pasajeros, con ofertas tan tentadoras como una noche gratis de hotel, un día de alquiler de auto, comidas, entradas a espectáculos, etcétera, y esto no era sólo para los pasajeros de KLM, cualquiera que llegara o saliera de Europa por Ámsterdam podía disfrutarlo.

Y hasta se tomaron el trabajo de adaptar la promoción para cada país.

Con el tiempo esta política se mantuvo, pero algunas cosas de forma fueron cambiando. No todo siempre fue gratis, pero podían comprarse servicios por precios ridículos.

Donde no hubo ni podía haber superdescuentos ni gratuidad era en los pasajes, que se cobraban religiosamente dentro del sistema de IATA. Pero unos años después Laker cambió todos los usos y costumbres de la aviación.

