Las fiestas de Navidad y Año Nuevo son, en el mundo occidental, una conmemoración que llega a todos. Los reencuentros familiares, los regalos y una simbología muy fuerte son constantes de esto y, cada año, el tema está en todas partes. Era inevitable que tuviera una vertiente aeronáutica, sobre todo si se piensa que es una temporada alta en materia de viajes.
El árbol de Navidad
El árbol de Navidad es un símbolo inequívoco de la festividad, por lo que es muy fácil encontrarlo en la publicidad de las líneas aéreas, que más o menos repiten las mismas ideas en sus campañas a través de los años, partiendo de una idea básica muy simple.

A partir de su simplicidad, la idea del árbol admite soluciones más sofisticadas, como la configuración del árbol mediante la yuxtaposición de aviones.

Otra posibilidad es jugar con los regalos del árbol. Lo tradicional es que éstos estén en paquetes con moños, pero las líneas aéreas tienen la alternativa de ofrecer sus escalas como obsequios, lo que admite muchos mecanismos de expresión.

Y la tradición del árbol de Navidad está tan encarnada en nuestra cultura que cualquier paisaje con este motivo se convierte en un mensaje navideño, si es con nieve, mejor.

Santa Claus
Dicen que San Nicolás de Bari, un personaje que vivió en los siglos III y IV de nuestra era en Asia Menor, es Santa Claus. Con el correr de los siglos y la tradición transmitida de boca en boca su residencia se fue trasladando al norte de Europa y luego al Polo Norte. Algo antes de 1930 los finlandeses declararon que Santa Claus es finlandés y vive en Rovaniemi, un pueblo del norte del país, y nadie los contradijo.

En 1983 Finnair, se proclamó la aerolínea oficial de Santa Claus, lo que dio lugar a diversas acciones promocionales, que muestran que el personaje vuela por esa aerolínea y, en virtud de una asociación con la Santa Claus Foundation, una organización que promueve el bienestar de los niños de todo el mundo realizó diversos viajes para repartir regalos en tierras remotas. El primero fue en 1983, inaugurando la ruta de Helsinki a Tokio, a través del Polo Norte, y en 2023 estuvo en Shanghai, Hong Kong, Tokio, Osaka, Seúl, Singapur y Delhi, visitando escuelas, jardines de infantes y hospitales llevando su espíritu navideño.

En algunas oportunidades los aviones en que se hicieron estos viajes fueron pintados con motivos especiales.

No obstante la “oficialidad” proclamada por la aerolínea finlandesa, muchas otras han mostrado a Santa Claus en sus aviones, a veces como pasajero, a veces como parte de la decoración y otras veces adhiriendo a un espíritu festivo. Generalmente el personaje desciende de un avión para repartir regalos en los lugares elegidos por los departamentos de marketing de las empresas.

Y también tuvimos Papás Noel (aquí se usa esa forma) argentinos.

Otra forma de ingresar al protagonista en el mensaje navideño de las compañías es una suerte de “todos somos Santa Claus”, que consiste en agregar gorros u otras prendas del personaje tradicional en la vestimenta de los empleados de tierra o vuelo.

Yendo hacia atrás en el tiempo, en la Argentina de la década de 1950 tuvimos un clásico de la aviación navideña, que fue la visita de Santa Claus, que llegaba en un vuelo de Panagra, a la tienda Harrods, por entonces una de las mayores de Buenos Aires.

Era un hecho convocante y los chicos no sólo iban a la tienda con sus cartitas pidiendo regalos, sino que hasta iban a Ezeiza para ver desde aquéllas magníficas terrazas al visitante.

En 1955, además, se organizó un concurso de dibujos infantiles alusivos a la llegada de Santa Claus.

Los aviones navideños
La tecnología actual permite una serie de posibilidades para decorar exteriormente un avión, que dan herramientas nuevas al marketing de las líneas aéreas. La Navidad, que es una de las celebraciones más universales del planeta, no podía quedar afuera y hoy es usual realizar ploteos con diversas imágenes navideñas que duran poco tiempo.

Dentro de la decoración de aviones, es interesante lo que hizo Swiss Air Lines en 2022, cuando convirtió, literalmente, un A-320 en un árbol de navidad, mediante el agregado de centenares de lucecitas, emulando los antiguos adornos navideños. Así no puede volar, pero queda lindo para fotos y películas publicitarias.

Algunas apostillas
Las fiestas navideñas tienen reglas de juego particulares, a las que obligatoriamente deben adaptarse todos los que participan de un modo u otro en estos festejos. De todos modos, en algunos casos las aerolíneas las han aprovechado para pasar mensajes propios.
Es el caso de este aviso de ALA, publicado en 1961, en el que se ve el dibujo de un Fokker F-27. Esa empresa nunca tuvo aviones de este tipo, pero en ese momento estuvo cerquísima de tenerlos, y así dio el anticipo.

La misma empresa, unos años después, ya asociada con Austral promocionó programas televisivos especiales con la transmisión de la misa de Navidad oficiada en la Basílica de San Pedro por el Papa. En ese momento, era un alarde importante de la capacidad tecnológica del país, que estaba inaugurando sus grandes enlaces que permitían llevar la televisión a todo el país, y no es un detalle menor, al pie del aviso, el agradecimiento a ENTel (la Empresa Nacional de Telecomunicaciones) por hacer esto posible.

Otra tradición navideña que tiene muy poca encarnadura en el mundo angloparlante es la de los Reyes Magos, que prácticamente no aparecen en los mensajes de las líneas aéreas de ese universo, pero que entre los hispanoamericanos son una realidad. Avianca, en 1952 los recordó en su tarjeta de Navidad.

El accidente de agosto de 1999 fue un golpe para el que LAPA no estaba preparada, pero la empresa, muy pronto, fue capaz de dar una respuesta que le permitió recuperar el mercado perdido. El mensaje anunciando la llegada del año 2000, que no tuvo nada de navideño tradicional, fue una parte de ese reacomodamiento, con un detalle importante, que es la oficialización de la salida de Deutsch como comunicador de la empresa, ya que está firmado por Ronnie Boyd.

Y, por supuesto, tenemos algunas cosas raras, como la Navidad de Conviasa, que se empezó a festejar en octubre, porque en Venezuela las fiestas empiezan en esa fecha.

¡Feliz Navidad!
Hermosa nota Pablo, ademas, felicitaciones por el premio de dibujo,! Ya siendo un niño estabas en la grafica