IATA ve oportunidades y es optimista… pero hay mucho por hacer

Peter Cerda en el transcurso de la charla (foto Pablo Luciano Potenze).
Peter Cerda, Vicepresidente regional de las Américas de la IATA, en el transcurso de la charla (foto Pablo Luciano Potenze).

Peter Cerda, Vicepresidente regional de las Américas de la IATA, estuvo en Buenos Aires, se reunió con el ministro Dietrich el 26 de octubre y, posteriormente, dio una conferencia de prensa a un reducido grupo de periodistas locales, a la que fue invitada Gaceta Aeronáutica. En la reunión estuvieron, además, María José Taveira, gerente de IATA para Argentina y Jason Sinclair, manager de comunicaciones corporativas para las Américas.

Antes de entrar en materia, hay que tener en claro que IATA es una cámara empresaria de alcance mundial, quizás la más conocida por el gran público que actúa defendiendo los intereses de sus asociados, en este caso, las compañías aéreas, facilitando el crecimiento del negocio aerocomercial.

Fue fundada en 1945 y su misión ha cambiado con las décadas, porque alguna vez estuvo centrada en las conferencias de tráfico y la fijación de tarifas, para lo que fue una firme defensora de las regulaciones, mientras que hoy es abiertamente partidaria de la libertad comercial y la apertura de los mercados.

Al mismo tiempo ha desarrollado una capacidad casi inigualable de consultoría en temas de su incumbencia, que viene acompañada por estudios estadísticos y de mercado importantes y aceptados por la comunidad.

La visita de Peter Cerda a la Argentina hay que verla en este marco. El país —que hoy tiene un tráfico bajo en relación a su población y a su PBI— aparece, después del cambio de gobierno, como una oportunidad clara para el crecimiento del transporte aéreo y es lógico y saludable que IATA trabaje para lograr que se cristalice. Como cámara, lo hace de modo general, sin hablar de ninguna empresa en particular.

Acceso al edificio donde funcionan las oficinas de IATA en Buenos Aires (foto Pablo Luciano Potenze)
Acceso al edificio donde funcionan las oficinas de IATA en Buenos Aires (foto Pablo Luciano Potenze)

El planteo básico

Peter Cerda comenzó su exposición precisando que había venido a la Argentina para reunirse con el ministro Dietrich y hacer un seguimiento de conversaciones iniciadas en el Aviation Day (ver ¿Y dónde están los gremios? El Aviation Day Argentina). Añadió que la visión de la IATA sobre el potencial de la aviación en Argentina es muy optimista y que las líneas aéreas consideran a este mercado de importancia y, sobre todo, con grandes oportunidades.

La institución mantiene una relación muy estrecha con el gobierno, y ambos están convencidos de la necesidad de fortalecer el sector del transporte aéreo, lo que desde el punto de vista de IATA es muy positivo. Han discutido franca y abiertamente sobre la importancia de la cooperación entre la industria, las aerolíneas, el gobiernos y otros socios, y los principales temas de agenda son infraestructura, control del espacio aéreo, seguridad y regulaciones.

Según Cerda, la IATA busca y pide tener la oportunidad para recomendar las mejores prácticas que se están aplicando a nivel global, para que el gobierno, al final, tome las decisiones más adecuadas.

Reiteró que la actual administración escucha a las líneas aéreas y que las cosas han cambiado, porque ahora existe la oportunidad para sentarse y conversar. Durante catorce años fue muy, muy complejo tratar los temas aeronáuticos y, desafortunadamente, la Argentina se estancó en ese período.

Enfatizó que está seguro de que Argentina camina en la senda de la cooperación y comprende los enormes beneficios de la conectividad aérea, siguiendo el ejemplo de países que actúan de una manera positiva y proactiva.

Puso como ejemplo a Panamá, Singapur o los Emiratos, países que entienden la importancia que tiene para ellos el transporte aéreo, ya sea como hub, punto de tránsito o punto de destino. Por eso han construido hubs, aeropuertos globales “brutales”, con gran conectividad y, además, tienen líneas aéreas muy fuertes y gobiernos que apoya al sector, sobre todo al turismo receptivo, que crece y se complementa con la aviación.

María José Taveira, gerente de IATA para Argentina (foto Pablo Luciano Potenze).
María José Taveira, gerente de IATA para Argentina (foto Pablo Luciano Potenze).

El caso argentino, que es un país ubicado en un extremo del mundo, es más parecido al de Chile, que a pesar de las dificultades que tuvo el año pasado creció alrededor del diez por ciento en su tráfico internacional y siete en el doméstico.

La infraestructura

Sin eufemismos, Cerda dijo que la falta de una infraestructura adecuada en algunos aeropuertos representa una desventaja económica para el país y que esta cuestión debe abordarse antes de que se convierta en un problema mayor de cara a la duplicación de los pasajeros aéreos que se prevé en los próximos veinte años, añadiendo que si no se hacen importantes cambios, Argentina no podrá captar parte de este crecimiento.

Agregó que en la actualidad, según el Foro Económico Mundial, Argentina ocupa el puesto 106 del ranking de calidad de infraestructura, por detrás de Panamá, que es el séptimo, Chile (45), México (63) y Colombia (78).

Según su opinión, el plan 2016-2019 de ORSNA es un paso en la dirección correcta, pero hay cosas inaceptables, como el cierre del Aeropuerto de Mendoza por tres meses, algo que no es la norma en el sector. Añadió que IATA ha ofrecido al ministro Dietrich sus recursos técnicos para garantizar la continuidad del servicio aéreo durante la ejecución de las obras de mejora.

Por otro lado informó que expertos de IATA y del aeropuerto de Gatwick están trabajando para mejorar la eficiencia de Aeroparque e incrementar su capacidad de operación, con la cooperación de ORSNA, EANA, ANAC, LATAM y Aerolíneas Argentinas como principales usuarios.

Aeroparque es un caso concreto en el que la IATA está colaborando con las autoridades argentinas (foto: Esteban Brea)
Aeroparque es un caso concreto en el que la IATA está colaborando con las autoridades argentinas (foto: Esteban Brea)

Finalmente destacó que la IATA se opone totalmente al esquema con que se privatizaron los aeropuertos argentinos, en el que dos estaciones subsidian al resto. La organización piensa, en coincidencia con la OACI que cada aeropuerto tendría que cobrar por los servicios que brinda a las líneas aéreas en ese aeropuerto y no subsidiar la operación de otros en los que estas líneas nunca van a operar. Admitió que el tema es complejo y que se trata de un problema regional de América Latina, donde se han dado varias concesiones por grupos de aeropuertos, con uno primario, varios subsidiarios y otros “que podían tener un vuelo cada diez días”.

Destacó que la IATA tiene recomendaciones y modelos de gestión de costos sobre el tema, pero añadió que en la región hay muchos aeropuertos secundarios que son “mini Taj Majal”, muy bonitos, con un vuelo al día con 120 pasajeros y que esa no es la necesidad del mercado.

Gestión del tránsito aéreo

Cerda sostuvo que el sistema argentino es obsoleto ineficiente, costoso, y de alta huella medioambiental, por lo que urge un mejoramiento. Añadió que IATA está cerca de EANA y le ha ofrecido su cooperación. Su punto de vista es que no hay que inventar la rueda, sino simplemente copiar lo que se está haciendo bien en otras partes del mundo.

En su opinión el plan que se está desarrollando es bastante factible, el equipo de IATA está trabajando junto con la gente de EANA y la relación es buena. Hay interés, hay conocimiento, los planes de financiación están avanzando y probablemente pronto habrá buenas noticias.

Como aspecto positivo señaló que la mayoría de las flotas de las aerolíneas domésticas e internacionales que operan aquí son muy modernas, con una tecnología que les permite hacer todo tipo de maravillas, en tanto y en cuanto la tecnología de tránsito aéreo las pueda apoyar.

Jason Sinclair, Manager de comunicaciones corporativas para las Américas (foto Pablo Luciano Potenze).
Jason Sinclair, Manager de comunicaciones corporativas para las Américas (foto Pablo Luciano Potenze).

Impuestos y tasas

IATA cree que Latinoamérica está plagada de impuestos y tasas muy elevados que reducen la capacidad de las aerolíneas para hacer negocios en la región y ser competitivas. Dentro de esta realidad, considera que Argentina debe aplicar tasas más razonables a los pasajeros, ya que algunas de las que se aplican están entre las más caras de la región y frenan la expansión de las aerolíneas, entorpeciendo el desarrollo económico.

También preocupa la propuesta de aumentar del cinco al diez por ciento el DNT (impuesto de turismo a los billetes internacionales), una medida que solo puede perjudicar la conectividad aérea y el turismo. Con seguridad, el daño superará los beneficios de los ingresos adicionales a corto plazo, como se ha visto en otras partes del mundo donde se han aplicado impuestos como éste.

La cuestión gremial

No estaba previsto hablar de la cuestión gremial, pero ante las preguntas de los presentes dijo que en los mercados exitosos los sindicatos son muy fuertes y que, nuevamente, el tema es cooperar, colaborar, participar, sentirse parte del proceso. En su opinión, debería trabajarse conjuntamente para cambiar, la cultura.

Redondeó diciendo que la relación con los trabajadores es, para cualquier presidente de una empresa aérea, la parte que más trabajo le cuesta, agregando que las líneas aéreas que tienen éxito son las que tienen buenas relaciones con los sindicatos, pero añadió que la situación con los argentinos es compleja.

En todas las oficinas del mundo que tienen algo que ver con la aviación se ven maquetas de aviones. Las de IATA, en este sentido, no son la excepción y se encuentran varias de sus asociados. Pero al mismo tiempo es una realidad que la política de la asociación es no manifestar preferencias por nadie, lo que le impide imaginar un “avión de IATA” que tenga un fabricante reconocible. La solución fue lo que se ilustra aquí, un hermoso jet de seis motores, que en la vida real no existe, pero que puede portar la librea de la International Air Transport Association (foto Pablo Luciano Potenze).
En todas las oficinas del mundo que tienen algo que ver con la aviación se ven maquetas de aviones. Las de IATA, en este sentido, no son la excepción y se encuentran varias de sus asociados. Pero al mismo tiempo es una realidad que la política de la asociación es no manifestar preferencias por nadie, lo que le impide imaginar un “avión de IATA” que tenga un fabricante reconocible. La solución fue lo que se ilustra aquí, un hermoso jet de seis motores, que en la vida real no existe, pero que puede portar la librea de la International Air Transport Association (foto Pablo Luciano Potenze).

El resumen final

Peter Cerda señaló que la aviación genera en la Argentina 296.000 empleos –directos e indirectos– y contribuye con 9.600 millones de dólares al PIB, pero puede ofrecer muchas más ventajas si todos trabajan en conjunto.

El país está pasando por un momento importante, de grandes oportunidades, que genera mucho interés, pero también debe haber cambios que serán complejos, porque tienen que cambiar las reglas del juego, las leyes, los costos, la infraestructura y los servicios.

La gente que está en el negocio va a venir adonde pueda hacer negocios, y son las reglas del juego las que tienen que dar la oportunidad para que haya una competencia sana y abierta que permita participar e invertir.

La próxima actividad de IATA en América Latina, el Aviation Day Brasil, que se desarrollará el 1º de diciembre en Brasilia.
La próxima actividad de IATA en América Latina, el Aviation Day Brasil, que se desarrollará el 1º de diciembre en Brasilia.

Si éstas cambian, vamos a ver mejoras porque habrá oportunidades, no sólo para el establecimiento de nuevas compañías, sino también en el incremento de los servicios de las que ya están aquí.

En la Argentina pueden volar muchas más personas. En Brasil, en 2012, hubo diez millones de pasajeros que viajaron por primera vez, y eso se debió a que la clase media se había incrementado. Ése es el reto que tiene la Argentina, que haya nuevos pasajeros que viajen por primera vez a partir de que el país solucione temas sociales y económicos. Cuanto más poder adquisitivo tengan las familias, más oportunidad tendrán para viajar y conocer el mundo. Argentina tiene ese potencial.

Interrogado sobre la viabilidad del plan del ministro Dietrich de multiplicar por dos en cuatro años la cantidad de pasajeros de la Argentina Cerda dijo que es un reto, pero que para que ello ocurra tiene que mejorar la infraestructura, el tránsito aéreo y las leyes. El gobierno se ha fijado una meta muy agresiva, pero hay que tener una meta y tenemos que trabajar para alcanzarla.

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