
La investigación de accidentes es una disciplina muy antigua dentro de la aviación, y es lógico, porque cuando algo falla, todos queremos saber qué pasó. El problema, que no es menor, es saber para qué queremos saber eso, y de qué nos sirve. Según el Anexo 13 de la OACI, el único fin de dicha investigación aeronáutica es prevenir accidentes futuros.
Pero para la justicia, es un procedimiento para encontrar culpables y fijar sanciones, penales o económicas. Son dos cosas absolutamente distintas que generan confusión.
Este libro trata sobre la evolución de las investigaciones aeronáuticas, partiendo de la base de que éstas, en la medida en que se había convertido en un procedimiento de tipo judicial que buscaba encontrar “culpables” en los términos de la ley, satisfacía una demanda de la sociedad, pero aportaba poco y nada para la prevención de futuros accidentes.
Ante la evidencia de esta realidad, la JIAAC realizó en los últimos años un proceso de reforma de sus procedimientos que transformó las antiguas pesquisas en trabajos enfocados a la seguridad operacional, cuyo fin es prevenir accidentes futuros y reducir y controlar los riesgos a un nivel aceptable. En los nuevos informes no hay responsables, culpas, penas o resarcimientos, sino recomendaciones para implementar medidas que construyan una nueva y más fuerte arquitectura de seguridad operacional, una política de seguridad más efectiva y mejores sistemas de defensa.
El autor ocupó un lugar destacado en la JIAAC durante este proceso, pero se abstiene de detallar su actuación personal, describiendo, en cambio, el largo proceso intelectual teórico, matizado por acciones de ensayo y error, que llevó a los protocolos actuales, al nivel que la disciplina tiene en este momento en el mundo.
En síntesis, es un libro recomendable para quienes buscan ponerse al día con la evolución de la investigación de accidentes, algo que ha evolucionado entre nosotros en los últimos años y que recientemente ha adoptado el modelo administrativo norteamericano con la creación de la Junta de Seguridad en el Transporte, un organismo que nuclea a los modos aéreo, ferroviario, marítimo, fluvial, lacustre, automotor y multimodal.
Alejandro Covello es oficial retirado de la Fuerza Aérea (voló Pucará) y actualmente se desempeña como piloto de A330 en Aerolíneas Argentinas. Se ha desempeñado en la JIAAC (ver 3° Jornada Nacional de Seguridad Operacional de la JIAAC) y además se ha destacado como historiador aeronáutico, con un especial interés en hechos políticos vinculados con la aviación (ver Batallas Aéreas).