
George McManus creó en 1913 la historieta Bringing Up Father, cuyos personajes fueron Jiggs y Maggie. En la Argentina la tira fue publicada por décadas con el título de Pequeñas delicias de la vida conyugal, y los nombres fueron traducidos como Trifón y Sisebuta, y en España el título fue Zebulón y familia.
Vista con ojos postmodernos es un producto más que ingenuo, pero su éxito fue arrollador, ya que una vez muerto su autor se siguió produciendo y se publicó en estados Unidos hasta el año 2000, un récord difícil de igualar para una historieta.

Para los especialistas en marketing un objetivo fundamental, sobre todo cuando se trata de un producto nuevo, es mostrar al cliente potencial para qué puede servirle, y la comercialización del transporte aéreo no fue una excepción a esta regla. Estaba claro que la velocidad era —y debería ser hoy— el rasgo distintivo de este modo de transporte, pero cómo aprovecharla, más allá de los viajes de negocios era una cuestión todavía sin resolver en los años treinta.
La historieta que hoy mostramos fue publicada en el número 3 de 1937 de la revista de a bordo de los vuelos del Sindicato Condor (una aerolínea de bandera brasileña controlada por Lufthansa). Es, sin duda, una copia de la exitosa creación de McManus, pero tiene un claro objetivo comercial, cual es mostrar que una señora burguesa de aquellos tiempos podía hacer un rápido viaje internacional para visitar a sus amigas (lo que hoy llamamos VFR travel), ampliando así el espectro de los potenciales viajeros aéreos.
En la medida en que la compañía era alemana los personajes no podían tener nombres brasileños o argentinos, que hubiera sido lo más lógico. Fueron Frida y Otto.