La imagen de Dinar
Las personas, las políticas, las costumbres y las aerolíneas cambian a medida que pasa el tiempo. Dinar no fue una excepción.
Las personas, las políticas, las costumbres y las aerolíneas cambian a medida que pasa el tiempo. Dinar no fue una excepción.
El cuidado de la salud siempre fue un tema que estuvo presente en la aviación. Al principio fue la resistencia del cuerpo a las alturas y las grandes velocidades, y, pasando por muchísimas etapas, ahora el problema es el tamaño y la separación de los asientos. Para todos lo demás: Una Aspirina.
Vender aviones soviéticos fuera de la Unión Soviética siempre fue una tarea más complicada que fácil. Independientemente de las virtudes o defectos de los productos, había que luchar con una realidad política internacional compleja, a lo que se sumaba la realidad de que este material estaba pensado para ser usado por operadores que tenían una cultura muy distinta de la occidental.
LAPA fue una línea aérea argentina fundada en 1976. En sus primeros tiempos hizo enlaces dentro de la provincia de Buenos Aires y llegó a volar a Estados Unidos. Funcionó hasta 2003 y en ese período cambió cuatro veces de imagen y tres de nombre.
Es absolutamente cierto que hay muchas versiones de la historia y que, según quien las escriba, tienen matices, que a veces pueden ser mucho más que matices. En aviación, donde compitieron países poderosos con sus empresas designadas era imposible que esto no ocurriera.
Hubo un tiempo, en el que los pasajes aéreos argentinos tenían precio fijo, establecido por el Estado, lo que se complementaba con un único operador. Pero en 1957 el mercado se abrió para que compitieran empresas privadas, aunque manteniendo los precios oficiales, por lo que hubo que inventar un sistema de competencia en el que el precio no existía.
Los aviones de transporte con motores alternativos llegaron a su apogeo a mediados de los años cincuenta, cuando sus plantas de poder superaron los 4.000 HP y las aeronaves unos 70.000 kg de peso máximo, dando a las empresas capacidad y costos, y a los pasajeros velocidad y confort. Se retirarían cediendo su lugar a los jets, con los que, objetivamente, no podían competir.
Cessna, a partir de 1945, fue uno de los mayores fabricantes de avionetas con una cifra alucinante de más de 65.000 ejemplares vendidos. Evidentemente sabía lo que el mercado quería, cómo venderlo en todo el mundo, y cómo sostener sus productos en el tiempo.
Antes de la Segunda Guerra Mundial lo normal era viajar a Europa en los numerosos servicios de buques que llegaban a Buenos Aires, que demoraban entre quince días y un mes en realizar el trayecto, pero había algunos poquísimos servicios aéreos. Después del conflicto hubo una explosión de ofertas aéreas, incluida una de bandera argentina.
Las líneas aéreas creadas por el régimen peronista a partir de 1946 tuvieron la misión de unir todo el país con Buenos Aires, superponiéndose en gran medida con la red ferroviaria, mejorado en mucho los servicios aéreos existentes y creando otros nuevos. Además, tuvieron que informar a todos que había un nuevo modo de viajar por la Argentina. Aerolíneas Argentinas fue la que concluyó esta misión.