La aviación de la Argentina en 2021
Repasamos la situación actual de la aviación en la Argentina tras un año de pandemia y con una coyuntura compleja, para un 2021 que arranca a media máquina y con las elecciones de medio término en el horizonte.
Repasamos la situación actual de la aviación en la Argentina tras un año de pandemia y con una coyuntura compleja, para un 2021 que arranca a media máquina y con las elecciones de medio término en el horizonte.
En las cuatro entregas anteriores hemos historiado los vaivenes del poder en el ambiente aeronáutico argentino. En este último capítulo nos referiremos a factores de poder que sin tener una estructura clara o no estar visiblemente dentro de ese ambiente interactúan con el mismo. Entre ellos podemos destacar al turismo, los medios de prensa, el delito, la corrupción los pasajeros y algunos otros. Cada cual a su manera influye en este amplio juego de poder.
La Guerra de Malvinas marcó el fin del proceso de reconstrucción nacional y del poder militar en la política argentina, lo que también afectó a la Fuerza Aérea que, con el advenimiento de la democracia, perdió la mayoría de los factores de poder que había sumado a lo largo de toda su historia. Las doctrinas desarrolladas desde el final de la Segunda Guerra Mundial ya no tenían sentido, la guerra, las aerolíneas, la industria, los aeroclubes, y la gente habían cambiado, y por ello el cambio de régimen era inevitable. La creación de la ANAC fue el punto fundamental del proceso, pero hoy todo está en ebullición en el mundo aeronáutico argentino.
El peronismo dividió al país entre peronistas y antiperonistas y pocos comprendieron la profundidad de ese quiebre. Unos festejaron cuando Perón fue derrocado, y los otros alimentaron durante diecisiete años el mito de que Perón volvería en un avión negro. Después de la caída de Perón comenzó en el mundo aeronáutico un proceso de cambios que nunca se terminaron de completar porque se desdibujaban frente a la cuestión peronista, que estaba en todas partes.
El 6 de septiembre de 1930 los militares derrocaron al presidente Hipólito Yrigoyen, entrando así, por primera vez en el siglo XX en la política argentina. Como no podía ser de otra manera, esto influyó profundamente en el reparto del poder en la aviación argentina, tanto civil como militar.
Siempre hay historias de poder, en las que una persona o un grupo luchan por mandar. La política es el mejor ejemplo, pero los hay a todas las escalas. La aviación argentina, a lo largo de más de cien años, es rica en historias de poder.