La residencia del Spruce Goose

El Fury comparte la primera escena del museo junto al Spruce Goose y de cara a los jardines de la institución (foto: Ricardo Viti).

Es un día típico de invierno en Oregon, llovizna y la temperatura no pasa de los cinco o seis grados centígrados. Luego de una hora y poco mas llego al museo, situado a cinco kilómetros del pueblo de McMinnville, y prácticamente frente al aeropuerto municipal del pueblo.

El Museo de Aviación y del Espacio de Evergreen, en Oregon Esados Unidos, consiste en cuatro edificios modernos, inmensos, hechos fundamentalmente de vidrio y madera. Tres de ellos tienen techos a dos aguas, el cuarto esta coronado por un Boeing 747, este ultimo es el parque de agua, y es posible deslizarse desde la panza del jumbo a las piletas, tres o cuatro pisos mas abajo.

Pero mi viaje no me lleva al parque de agua, pues pensé que era invierno y el parque estaría cerrado… craso error, es cubierto y esta abierto.

Los otros tres edificios conforman el museo de aviación, con el famoso Spruce Gouse dentro, el IMAX teathre para ver películas aeronáuticas, y el museo del espacio.

Según el horario, apenas tengo quince minutos para ver la primera película, en 3D sobre la pantalla gigante de IMAX. Trata sobre el novísimo Boeing 787, pero con mucha historia, donde aparecen otros aviones muy dispares incluyendo el Super Constellation, un Stearman y un Harrier. Unas imágenes en tres dimensiones espectaculares.

Frente al cine surge la figura extraña y bella del Beechcraft Starship, demasiado moderno y caro para su época, diseñado por Burt Rutan, un avión de negocios biturbo con ala variable canard y timones en las puntas de las alas, una belleza, del que solo se construyeron 53 unidades.

El Blackbird junto a otros ingenios del espionaje de su época, siempre resultan atractivos y misteriosos (foto: Ricardo Viti).

Salgo del edificio del cine y cruzo la plaza central en medio de la llovizna helada. Desde allí se alcanza a distinguir un MiG 29, un F-14 Tomcat y un T-38 Talon afuera a la intemperie.

En salón de exposiciones de la sección aeronáutica del museo,  destaca el inmenso Spruce Goose, también llamado el Hugues Flying Boat, o H4 o HK-1 luce su silueta gigante y se impone por sobre todos los demás. A a su sombra una cantidad inimaginable de tesoros, algunas replicas como la típica del Flyer de los hermanos Wright, un Bleriot XI Racer o un Curtis JN-4, junto con un Me-262. Pero también hay aviones reales de todo tipo, desde un DC-3 plateado, algunos bombarderos clásicos de la Segunda Guerra mundial (B-17, Douglas A-26 Invader y GM Avenger. En cuanto a los cazas hay un P-40, un Corsair, un Gruman Hellcat, un Me-109, un Mustang y un Spitfire.

También destacan aeronaves de las guerras de Korea y Vietnam como el Skyraider, el famoso Skyhawk y un Neptune.  Delante de cada avión no solo se explica las características del mismo, si no también la historia de esa máquina en particular: donde peleo y como termino en las manos del museo.

También se exponen otros aviones de caza menos conocidos como el F-102 Delta Dagger o el F-106 Delta Dart, y algunos más famosos, como un De Havillan Vampire, el Grumman Cougar, el F-4C Phantom y MiG-15, -17, -21 y -29. También se pueden ver un Supersabre F100, un FJ-3 Fury con las alas plegadas para su uso en portaviones y un F-84F Thunderbolt.

Rincón del museo del Espacio dedicado a los viajes lunares (foto: Ricardo Viti).

Llegados a este punto, aun nos quedan por ver los aviones de combate modernos como el F-14 Tomcat, el F-15 Eagle, y por que no unos cuantos aviones de turismo y planeadores .

El edificio del Espacio también esta lleno de sorpresas, desde un SR-71A Blackbird, hasta el drone Lockheed GTD-21B, pasando por una decena de helicópteros que se utilizaron para rescate de capsulas espaciales o reconocimiento. También, en cohetería, se pueden ver replicas del V-1 (con colores americanos), el V-2, y naves espaciales como el modulo lunar, el X-38, la capsulas Gemini y Apolo, ó el Lunar Roving Vehicle.

El gigante del cielo… y del mar

El Spruce Goose se encuentra en estos momentos en el museo de Aviación y el Espacio de Evergreen, a poco mas de una hora de la ciudad de Portland, Oregon.

A pesar de haber volado solo una vez (ver foto de la libreta de vuelo del avión), es un hito en la historia de la aviación, por ser tal vez el avión de transporte mas grande del mundo.

Fue diseñado por Henry Kaiser, de ahí que su primer nombre haya sido HK-1, a solicitud de Howard Hughes. La aeronave fue construida en madera en vez de aluminio, dada las restricciones de material en los tiempos de guerra. Se lo bautizo como Spruce Goose (ganso de pino spruce) a pesar de haber sido construido utilizando abedul.

El Hercules, como también se lo denomina, es el ‘bote volante’ mas grande de la historia, tiene todavía la superficie alar mas grande que cualquier otra aeronave que se haya construido. Afortunadamente aun subsiste en el museo oregones a pesar de los múltiples intentos de desguazarlo que ocurrieron en el pasado.

El gran hidroavión es capaz de empequeñecer todo a su alrededor, el Sopwith Camel o el Flyer no son nada junto al Spruce Goose. Aunque fuera de la imagen, bajo el ala izquierda cabe perfectamente estacionado un DC-3 y allí se exhibe junto a numerosos objetos de su época (foto: Ricardo Viti).

La historia de tan particular aeronave, se remonta a 1942. Ese año el departamento de Guerra de los Estados Unidos necesitaba transportar material y personal a Inglaterra. Los buques aliados sufrían bajas importantes debido a los los submarinos alemanes, y requerían de una aeronave para cruzar el Atlántico. Además, debido a las restricciones de material, esta aeronave no podía ser de metal.

El “cerebro” detrás del Spruce Goose fue el ingeniero Henry J. Kaiser, uno de los lideres en el diseño de llos buques clase “Liberty”, los barcos de transporte que fueron clave para la victoria en la Segunda Guerra.

Kaiser se alió con Howard Hugues para crear lo que seria el avión mas grande de aquellos tiempos, con un diseño pensado para transportar 750 soldados.

El contrato para el HK-1 se emitió en 1942 y se trataba de tres aviones a ser construidos en un plazo de dos años. Siete configuraciones fueron creadas, incluyendo un doble fuselaje con combinaciones de cuatro, seis y ocho motores. El diseño final ser realizo en madera con las superficies de cola y elevadores de tela.

Kaiser era mas un ingeniero de barcos que de aviones, por lo que le dejo a Hugues y su diseñador Glenn Odekirk la parte aeronáutica. El desarrollo se retraso lo que frustro a Kaiser quien le echaba la culpa a la falta de materiales como el aluminio, así como también la obsesión de Hugues por la perfección.

Tres de los cuatro motores Pratt & Whitney P&W 4360 instalados en el ala izquierda. El mismo modelo de motor equipó a los contemporáneos B-36, B-50, C-124 ó C-97/B-377. El P&W 4360 no fue la primera opción de motorización seleccionada, pero fue la que había disponible. El más potente Lycoming XR-7755 no llego a estar disponible a tiempo y su proyecto se canceló antes de que volara el Spruce Goose. Los cuatro Lycoming proyectados debieron ser reemplazados por ocho Pratt & Whitney (foto: Ricardo Viti).

A pesar de que la construcción del HK-1 solo tomo 16 meses después de la firma del contrato, Kaiser se fue del proyecto y Hugues siguió con el programa cambiándole de nombre por el H-4 Hercules, y reduciendo el contrato con el gobierno por un avión en vez de tres.

La construcción siguió en Playa del Rey, Los Angeles, utilizando un proceso de resina y madera llamado Duramold, un tipo de tecnología similar a la del ‘composite’ utilizado en aviones como el Boeing 787 pero con madera en vez de plástico.

Hugues tuvo muchos problemas con el gobierno y fue llamado a testificar por la utilización de fondos. El 6 de agosto de 1947 dijo, en una de sus audiencias frente al gobierno: “El Hercules es una iniciativa monumental, es el avión mas grande construido hasta ahora, tiene mas de cinco pisos de altura y el ala es mas larga que un campo de futbol, esto es mas de 100m. He puesto todo mi sudor en esta aventura. Mi reputación esta en juego y he dicho varias veces que si este proyecto falla me iré del país para nunca mas volver”. Lo digo muy en serio.

El avión voló solo una vez, el 2 de noviembre de 1947, la guerra había terminado y ya no hacia falta. La tripulación incluyó a Dave Grant como copiloto, dos ingenieros de vuelo, 16 mecánicos y dos ayudantes. Adicionalmente iban siete invitados y otros representantes de la industria, en total 32 personas a bordo.

A pesar que se trataba de un vuelo de prueba y no se pensaba hacerlo decolar, Hugues lo hizo volar y por alrededor de kilometro y medio voló a 20 metros de altura a una velocidad de 217 kilómetros por hora. Las ‘malas lenguas’ dicen que a esa altura todavía estaba bajo el ‘efecto suelo’ y que en realidad no podría haber volado mas alto.

Una organización de 300 empleados mantuvo el avión en condición de vuelo en un hangar acondicionado hasta 1962, año en que fue reducida a 50 empleados, y luego desbandada con la muerte de Hugues en 1976.

En una oportunidad el gobierno estuvo a punto de desmantelar el Spruce Goose, pero por suerte fue comprado inicialmente por Walt Disney y luego por el Museo de Evergreen.

En la actualidad se lo puede observar por afuera y por adentro, y hay tours especiales donde se puede llegar a la cabina de mando.

No se sabe a ciencia cierta si el avión podría haber volado como avión de transporte, pero si es un ejemplo de la capacidad humana en tiempos muy difíciles.

Evergreen Aviation & Space Museum

Ubicación: 500 Northeast Captain Michael King Smith Way McMinnville, Oregon – Estados Unidos
Teléfono: (+1) 503 434-4006
Website  

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo