Acrobacia y poder aéreo a orillas del Lago Michigan

El show se repitió, con algunas diferencias, los días 15, 16 y 17 de agosto. Los últimos dos días tomé el tren y en unos cuarenta minutos estaba gozando del espectáculo. El tiempo, cuyo pronóstico la semana anterior anunciaba lluvias y tormentas para los tres días, fue espléndido. Completamente despejado y con calor; pero no excesivo. Ideal para un festival aéreo. A diferencia de años anteriores, en 2008 hubo algunos ausentes. Se notó que el aumento del precio del petróleo previo a la crisis de Wall Street y la guerra de Irak hicieron sentir sus influencias a la hora de enviar aviones a Chicago; pues gigantes como el C-5 Galaxy, el B-1 Lancer, o el KC-10 Extender brillaron por su ausencia.

Los únicos aviones de relativo gran porte fueron un KC-135 Stratotanker, que debe ser de la zona y se presentó simulando el re-abastecimiento en vuelo de dos F-16 Fighting Falcon el día viernes, y el B-2 Spirit. El día sábado se pudo gozar de la extraña vista que proporciona el B-2, mezcla rara de boomerang con plato volador… al verlo realmente cuesta pensar que «eso» vuela. Este bombardero y el F-22 Raptor fueron las estrellas tecnológicas del día.

Participaron también los «Golden Knights» (Caballeros Dorados), paracaidistas del US Army (Ejército). Uno de ellos hizo un simulacro de emergencia cayendo en caída libre, abriendo el paracaídas, sacándoselo, cayendo de nuevo en caída libre y, afortunadamente, abriendo otro paracaídas. ¡Muy impresionante! Los US Navy «Blue Angels» (Ángeles Azules) deleitaron a la concurrencia con sus F-18 Hornet. Uno de los pases más atrevidos, que lo repitieron varias veces, era el de enfrentarse dos aviones y cruzarse a gran velocidad, muy cerca uno del otro.

El Aeroshell Aerobatic Team, con aviones North American Texan, hicieron las acrobacias típicas (loopings suaves y rolidos tranquilos), lo mismo que el Team Lima Lima, seis T-34 Mentor pintados de amarillo. Más violentas fueron las maniobras del Team Oracle, con un biplano rojo Challenger, y del dúo The Firebirds, con los clásicos Extra 300 haciendo todo tipo de locuras.

El Chicago Air & Water Show es considerado también como un evento de reclutamiento. Las consignas patrióticas están a la orden del día y, en contraposición, se pueden ver piquetes de protesta contra la guerra y los gastos de armamento. ¡Algo realmente paradójico para un evento que se inició hace cincuenta años con un presupuesto de solo 88 dólares!


FuentesCity of Chicago y Wikipedia. Esta historia se publicó originalmente en Pista 18 (el portal).


Deja un comentario sobre esta nota

Descubre más desde Gaceta Aeronautica

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo