Air France es una empresa que, desde su fundación en 1933, cuidó mucho su imagen. Desde la Crevette, el isotipo histórico de la compañía hasta el día de hoy es notable la búsqueda permanente de diferentes opciones de presentación gráfica, una tarea en la que participaron muchísimos artistas destacados.
Dentro de esta actitud, alrededor de 1970 la empresa encargó al pintor Florent Margaritis la realización de varias obras que serían usadas como tapa de los menús que en ese entonces se entregaban a los pasajeros de sus servicios de largo radio. El resultado fue una serie de dibujos tomados por el autor en diversos
aeropuertos del mundo que fue bautizada como croquis de viajes y sirvió al fin buscado.
Por otro Air France hizo grabados de mayor tamaño que editó en series de 300/500 copias. Estas obras hoy pueden conseguirse en la red a un precio que oscila alrededor de 350/550 dólares. Por los menús impresos se pide alrededor de 30 dólares.
Pero más allá de su valor, esta serie nos da una visión artística de los viajes de aquellos años y sus personajes, en un estilo casi abstracto pero a la vez muy realista, en el que no se ve el rostro de ninguno de los viajeros y de los aviones sólo se perciben algunos detalles.
Siguen algunas de las figuras, con la indicación del aeropuerto donde se hicieron los croquis.















Para más información sobre diversos momentos de la imagen de Air France, ver:
- El placer sensual de volar
- Mucho más que un hipocampo o un camarón
- Un Concorde de aluminio y otro de hormigón armado
- Hacer del cielo el lugar más hermoso de la tierra
Una belleza los dibujos.