
Así como las naciones tienen banderas y escudos, las ciencias sagradas tienen símbolos y los caballeros medioevales escudos de armas, las líneas aéreas también tienen símbolos, que hoy conocemos como isotipos o logotipos.
Air France fue fundada en 1933. Fue la fusión de cuatro compañías privadas preexistentes (Farman, CIDNA, Air Union y CGA) que formaron otra sociedad privada, pero con una participación estatal del 25%. Vista desde afuera parecía estatal, pero no lo era.

Como toda empresa moderna, debía tener un símbolo. No se preocupó por hacer un nuevo diseño, sino que adoptó uno que usaba Air Orient, una empresa que volaba a la Cochinchina.
El dibujo era una creación muy compleja, formada por tres partes bien diferenciadas, un caballo (símbolo de poder), un ala (símbolo de la aviación), y una cola de pescado (símbolo de los hidroaviones que entonces se usaban para los vuelos transoceánicos). Si bien se mira, el ala en realidad no es un ala, es una hélice que girando deja una estela.

Este símbolo fue bautizado por los usos y costumbres como La Crevette (el camarón) o Hippocampe (hipocampo), y con el tiempo esos nombres quedaron en el imaginario de la empresa. Nadie pareció darse cuenta de que el hipocampo (técnicamente un pez) no tiene patas de ninguna naturaleza ni alas, y el camarón (un crustáceo), tiene una cabeza alineada con el cuerpo, patas muy distintas de las equinas, una cola sin ningún rulo y carece de alas.

La forma resultó fuerte, y se mantuvo con muy pequeños cambios (sobre todo en el ala/hélice) hasta que llegó el Concorde, en 1975/76. El jet supersónico era una apuesta nacional de Francia, y un ser imaginario no servía para sostener esa idea, por lo que se optó por un nuevo símbolo, muy simple, inspirado en la bandera francesa, con forma de código de barras (que en esa fecha no se conocían). Pero la tradición se impuso, y el hipocampo pasó a ser el símbolo del grupo Air France y siguió pintado, aunque diminuto, en los aviones de la compañía, aunque sufrió un rediseño importante, en el que lo más notable fue que recibió los colores de la bandera y perdió la hélice, innecesaria en la era del jet.

A partir de este momento, Air France tuvo dos paquetes de emblemas, el tradicional figurativo, y el nuevo, con franjas que recordaban la bandera francesa.
Hacia el cambio de siglo los diseñadores sintieron que debían modificar nuevamente el símbolo, y le sacaron de cuajo la cola de pescado. Ya no había hidroaviones.

En los años noventa aparecieron diversas formas muy libres de la insignia, que se usaron en los menúes de primera clase y otras papelerías.
Pero los acontecimientos fueron más rápido que el diseño gráfico. Air France se asoció con KLM, en 2004, para dar lugar a un nuevo grupo, y a partir de ese momento hubo varios cambios en la gráfica empresaria, que prefirió las formas abstractas.
Pero el antiguo animal mitológico sobrevivió. En 2009 (quizás antes) apareció una nueva versión del símbolo, con una concepción totalmente nueva, pero con todos los elementos del original.
Imagen de portada: Todo un clásico de los años dorados del transporte aéreo. Lockheed L-1049G Super Constellation F-BGNJ en el aeropuerto de Nantes (foto: Fernando Puppio).