Austral Líneas Aéreas: Un aviso que costó seis millones y medio de dólares

El anuncio de Austral tras su fusión con ALA en la revista Gente (archivo: Pablo Luciano Potenze).

Aerotransportes Litoral Argentino Sociedad Anónima fue fundada a fines de 1956. Austral, Compañía Argentina de Transporte Aéreo Sociedad Anónima Comercial e Industrial, (conocida como Austral CATASACI), en 1957.

Ambas fueron hijas de la apertura de los cielos argentinos puesta en marcha por el gobierno de Aramburu pero, a diferencia de las más de treinta empresas surgidas en ese momento, éstas no quebraron pronto, aunque su subsistencia fue azarosa, porque estaban pensadas para vivir de subsidios que nunca llegaron en las cantidades necesarias.

La historia puede resumirse diciendo que los pasivos fueron cubiertos con una participación de Pan American en el capital de ambas (alrededor de un 22%), y la decisión del Estado de no cobrarles el combustible (vendido por la petrolera oficial), ni las tasas, ni las cargas sociales ni alguna que otra cuenta. Así vivieron no sin sobresaltos.

Los gobiernos de Frondizi, Guido e Illia no se interesaron mayormente en la cuestión, que era claramente irregular, pero la revolución argentina, que comenzó con Onganía en 1966, mostró alguna intención de desarrollar algunos sectores básicos, entre los que estaba el transporte aéreo, que funcionaba en un marco muy desordenado, y donde había muchas luchas intestinas.

Así fue que en 1967 se aprobó el Código Aeronáutico (Ley 17.285) y en 1971 se definió una política aerocomercial (Ley 19.030), mientras se tomaban muchas decisiones importantes, como la compra de los primeros Boeing 737 (1969), y el desarrollo la operación de LADE en la Patagonia (1968 en adelante). También se iniciaron los vuelos a las Malvinas (1971), se mejoró la infraestructura y muchas cosas más. Sin duda, éste fue un período de grandes cambios para la aviación argentina.

Pero la convivencia de Aerolíneas Argentinas y las empresas privadas era un tema difícil, por un lado porque había una fuerte corriente nacionalista que defendía el monopolio de Aerolíneas Argentinas, y por el otro por la necesidad de subsidios que generaba la política tarifaria vigente, lo que hacía que ambas empresas compitieran por las ayudas estatales.

ALA y Austral, que vivían una fusión de hecho aunque seguían siendo empresas separadas, sostenían públicamente que el desarrollo argentino necesitaba de la concurrencia de la empresa pública y las privadas. Los nacionalistas las atacaban hablando de la capitalización de Pan American y de que su existencia no tenía sentido habiendo una empresa estatal.

La campaña publicitaria de ALA y Austral defendiendo su subsistencia, con el argumento de que el país las necesitaba a ellas y a Aerolíneas Argentinas, empezó en 1969. Éste fue su último aviso, publicado en La Nación el 22 de mayo de 1971, quince días después de la firma del Decreto 1.119/71. También fue la despedida del isotipo del pingüino (archivo: Pablo Luciano Potenze).

Así estaban las cosas cuando el 10 de mayo de 1971 se sancionó el decreto 1.119/71, que creó un régimen de excepción en apoyo de ALA y Austral que, en síntesis, obligaba a ambas a fusionarse, les daba la posibilidad de operar en todo el país, y les asignaba un subsidio de 35.204.177,11 pesos, que al cambio del momento eran, aproximadamente, seis millones y medio de dólares.

Se dijo que no habría más subsidios, pero la ley 19.030 había creado un régimen de tarifa económicamente retributiva, por el que el Estado compensaba las tarifas políticas, con lo que el sistema subsidiado, en la práctica, se mantuvo, increíblemente hasta hoy, porque sigue vigente aunque hace rato que no se usa.

La fusión se hizo de inmediato, y el 23 de junio de 1971 nació Austral Líneas Aéreas. Esa semana muchos medios del país publicaron el aviso que ilustra esta nota, dando la noticia y presentando el esquema de la nueva empresa.


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