El helicóptero imaginario

El final de la Segunda Guerra Mundial generó el retorno a la vida civil de miles de pilotos que de alguna manera quisieron seguir volando, lo que hizo pensar a los fabricantes de aeronaves que habría un mercado gigantesco para máquinas pequeñas que serían operadas por sus dueños más o menos del mismo modo que operaban sus automóviles.

Escandinavos en fuga

A fines de los años ochenta la escandinava SAS estuvo interesada en la privatización de Aerolíneas Argentinas. La compañía europea utilizó diversas estrategias tanto para entrar, como para salir de la operación tras su fracaso, aunque lo cierto es que en ningún momento llego a ofrecer ventajas reales para los pasajeros que viajasen más allá de Copenhague.