Egipto, otra eterna promesa del turismo mundial

La terminal de Aeropuerto Internacional de El Cairo, el principal aeropuerto del país (foto: Fernando Puppio).

Egipto despierta un gran interés entre los turistas de todo el mundo. Registró 19 millones de visitantes internacionales en 2025, tres millones más que el año anterior, pero de cara a 2026 los responsables turísticos no se atreven a hacer previsiones por las limitaciones de sus infraestructuras y la inestabilidad regional.

A priori, el país se posiciona para un muy necesario crecimiento en el sector de la aviación en cuanto se aplaquen las armas en el Golfo Pérsico, y siempre que el Mar Rojo y los países al sur de Asuán se mantengan estables.

Al párrafo anterior hay que sumarle la perpetuamente difícil situación económica, con un gasto público soportado por préstamos del FMI y las monarquías del Golfo. A su vez, las empresas de dichos países árabes se benefician con las adjudicaciones  de privatizaciones o las obras públicas, que son muchas y muy necesarias.

Egipto es un destino muy conocido por sus recursos culturales, sus antigüedades, y en los años 80-90 comenzó el desarrollo del turismo de sol y playa. Una seguidilla de calamidades, desde el terrorismo, el COVID la primavera árabe o la inestabilidad en la región, han minado sistemáticamente el sector los últimos 30 años.

Pasajeros llegando a El Cairo (foto: Fernando Puppio).

IATA se mete en la discusión

Recientemente IATA hizo un llamado a la colaboración continua entre el gobierno y la industria para garantizar que el crecimiento futuro se sustente en infraestructuras rentables, una regulación alineada con los estándares globales y avances en sostenibilidad.

Egipto tiene un gran potencial de crecimiento en el sector de la aviación que puede impulsar la prosperidad. La oportunidad es clara: mayor conectividad, más empleos, más comercio y más turismo. Las perspectivas a largo plazo sobre el tráfico de pasajeros en Egipto muestran lo siguiente:

En un escenario intermedio, se prevé que la demanda crezca un 3,4 % anual entre 2024 y 2050. Esto sitúa a Egipto por encima de la tasa de crecimiento promedio mundial (3,1 %) a largo plazo.

En el escenario más optimista, se prevé que la demanda crezca un 3,8 % anual.

Aerolíneas regionales operando en El Cairo (foto: Fernando Puppio).

Las aerolíneas

Las compañías aéreas están invirtiendo para crecer, y el marco regulatorio debe actualizarse a la par. Esto implica infraestructuras eficientes y rentables, una regulación que cumpla con los estándares globales y políticas que garanticen la sostenibilidad de la aviación.

El sector aerocomercial está trabajando con el Gobierno de Egipto y sus socios de la industria para asegurar que la aviación pueda ofrecer todo su valor económico y social, contribuyendo al desarrollo de un país con amplios sectores muy postergados.

La infraestructura

El país de los faraones está invirtiendo y colaborando en infraestructura aeroportuaria y de proveedores de servicios de navegación aérea, incluyendo importantes proyectos en los aeropuertos internacionales de El Cairo, Alejandría y Sphinx.

La terminal del aeropuerto de la sureña Asuán. Comparte la pista con la base militar, algo común en el país (foto: Fernando Puppio).(foto: Fernando Puppio).

Por su parte el sector reclama verse más involucrado en las decisiones que le atañen, e insta a una consulta temprana y significativa con las aerolíneas usuarias para garantizar que esta inversión responda a la demanda, sea rentable y se ajuste a las mejores prácticas internacionales. El objetivo es ofrecer la capacidad necesaria de forma segura y eficiente, sin imponer cargas financieras innecesarias a las aerolíneas ni a los pasajeros.

La normativa

La modernización del marco legal y técnico es otro gran reclamo del sector aéreo, que recientemente celebra la colaboración en curso para la revisión de la normativa egipcia sobre los derechos de los pasajeros. Esta revisión representa una oportunidad para aprovechar la experiencia internacional, alinearse con las mejores prácticas internacionales, evitar cargas regulatorias innecesarias y lograr los mejores resultados para los pasajeros y las aerolíneas que los atienden.

Un marco normativo adecuado para el desarrollo de combustibles de aviación sostenibles (SAF) también será fundamental. Este marco debe respaldar la inversión, alinearse con los estándares de sostenibilidad reconocidos internacionalmente y permitir que los SAF sean comercialmente viables y escalables.

Una de las múltiples plataformas de Egyptair en El Cairo (foto: Fernando Puppio).

Resulta alentador que el Ministerio de Aviación Civil de Egipto haya reforzado su compromiso con el objetivo de cero emisiones netas de carbono en la aviación para 2050, impulsando los planes para la producción de SAF, lo que respalda la ambición de Egipto de convertirse en un centro regional para la aviación con bajas emisiones de carbono.

Perspectivas

Existe una gran demanda para viajar a Egipto desde mercados globales (incluyendo Europa y Latinoamérica), pero el crecimiento de las aerolíneas se ve actualmente limitado por la capacidad hotelera y las pocas frecuencias disponibles, lo que demuestra un amplio margen para nuevas rutas.

Compañías en rápida expansión, como Riyadh Air, están incorporando El Cairo como destino clave, lo que refleja un aumento en el tráfico corporativo, de trabajadores y de conexiones globales con el resto de Oriente Medio.

Aunque la conectividad con mercados lejanos (como América Latina) todavía representa un reto geográfico y logístico, el gobierno egipcio tiene como objetivo prioritario atraer nuevas aerolíneas internacionales y consolidar su liderazgo estratégico en el transporte aéreo regional.

A320 de Egyptair operando en el aeropuerto de Amman en Jordania (foto: Fernando Puppio).

 

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